A la desvergonzada propuesta de IU de “flexibilizar” la aplicación de la normativa sobre incompatibilidades a los miembros de la Gestora que Chaves impuso a toda prisa en Marbella para evitar unas elecciones adelantadas que no le favorecían nada, se ha unido el refuerzo del PA y, finalmente, la aún más descarada petición del PSOE de que, en vista de las circunstancias, se hagan “excepciones” en la aplicación de esa normativa. Es decir, que los mismos que deberían tentarse la ropa en el mayor laberinto municipal conocida hasta ahora, supeditan, a su vez, los intereses generales y la necesidad imperiosa de normalizar la administración con garantías de honradez, a sus particulares conveniencias. No hay mayor fracaso de la ley que el desistimiento voluntario de aplicarla por parte del Poder ni mayor escándalo posible que ver a los “moralizadores” llegar al lío proponiendo trampas legales. Los ciudadanos de Marbella serán responsables de lo que se quiera mirando hacia atrás. Pero mirando lo que hoy ocurre son, en realidad, las víctimas de estos nuevos caciques que han llegado reclamando sin disimulo las llaves del cortijo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.