No me esperaba –como más de uno—a Griñán rotulando de “extremistas” a los adversarios. Ese recurso bolche, ciertamente, aparte de que es reversible, no aporta nada al buen entendimiento entre los ciudadanos, pero se ve que, tristemente, Griñán se ha doblegado a no tardar a la estrategia maniquea de su partido que hace tiempo se apuntó a dividir a los ciudadanos en dos bandos suicidas. ¿Qué es eso de la “derecha extrema” aplicado al rival quizá porque, por vez primera, lo adelante en las previsiones electorales? Algo en lo que ni hubiéramos reparado en boca de muchos de sus predecesores, rechina viniendo de un personaje al que temo que se la haya concedido, de entrada, bastante más que el beneficio de la duda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.