El Museo de la Autonomía, futuro Centro Andaluz para la Memoria e Investigación de la Autonomía, montaje en la carísima casa coriana de Blas Infante adquirida por la Junta, “un proyecto dinámico destinado “a satisfacer las inquietudes culturales de la población andaluza”. Toma ya. Una bandera blanquiverde, un piano donde se tecleó por vez primera el himno hoy oficial, combinación de “elementos audiovisuales con textuales”, proyecciones, mediateca y fotos de los ‘padre de la patria’. Va a ser algo definitivo para elevar nuestro techo autonómico. Aunque en estos tiempos de confusión echo de menos en la muestra la vieja definición infantiana de nuestra comunidad: “Andalucía es el anfictionado de los nueve Estados provinciales soberanos andaluces incluyendo a Marruecos”. La Historia ha de ser asumida en su totalidad no en dosis homeopáticas. Esa definición, por ejemplo, resulta hoy demoledora. No de los ingenuos que en ella creyeron sino de los listos que llevan años viviendo –y lo que te rondaré, morena– del mito de la autonomía histórica.

2 Comentarios

  1. ¿Me podría decir dónde dijo eso Blas Infante? ¿Cómo es posible que los andaluces acepten como guía a quien tenía semejante idea de la “nación” proyectada? Todo en la autonomía ha sido una vergüenza, salvo lo que sido mera causalidad. El respeto a Infante no quita –al contrario– para que se digan cosas como ésta.

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