Se ha repetido. El sueño de infinidad de periodistas –reproducir el camelo de la invasión de marcianos que perpetró magistralmente en 1938 el joven Orson Welles—ha desvelado a todas las promociones de plumillas y comunicadores a lo largo del siglo XX y, al fin, se ha cumplido por sorpresa, como no podía ser de otra manera, en un país tan apacible como Bélgica. Un intenso debate conmueve desde el jueves ese pequeño y próspero país en cuyo seno, como en tantos otros, unos privilegiados norteños desarrollados y ricos reprochan a los pobres del sur, presuntos vagos cuando no maleantes, una supuesta dependencia parasitaria. Flamencos contra valones, lombardos contra napolitanos o sicilianos, catalanes y vascos contra andaluces y extremeños: siempre el mismo argumento. En Bélgica han tenido la desfachatez de lanzar por televisión el bulo de la secesión consumada, de la independencia unilateral, más o menos lo que, de verdad y en la práctica, ya hizo aquí al llegar la República Francesc Maciá abriendo un proceso imprevisible que hizo decir al venerado Azaña–y creo yo que no es malo que se recuerden estas cosas—aquello de “si estas gentes van a  descuartizar a España, prefiero a Franco”. Así, como suena y que nadie me venga con lo del contexto porque al texto me remito. En España vamos siempre por delante: a Bélgica le llevamos tres cuartos de siglo tocante a fracturas nacionales, a Holanda, en esta recta tal vez final,  le vamos sacando cuerpo y cabeza en materia de eso que ZP llama “progresos de la sensibilidad”, al  resto de la culta Europa, ni contarles. Pero de momento, con haber padecido tantas memeces, a nadie se le la ocurrido sorprender a la audiencia en “prime time” mostrándoles las Ramblas insurrectas o el roble de Guernica paseado en procesión. ¿Qué todo llegará? Pues eso no seré yo quien se lo discuta a nadie.
                                                                   xxxxx
Claro que si llegara a ocurrir ya veríamos en qué rompía el embuste. Un viejo profesor de sociología en la ULB, Gabriel Thoveron, ha dicho, en todo caso, algo que deberíamos retener por si acaso: que el susto provocado por el camelo televisivo no se entiende más que  en función de una audiencia definitivamente desnortada por las manipulaciones mediáticas, una opinión que hace tiempo que desertó de la política y que responde más por instinto –“vive de impulsos”, dice Thoveron—que atenida a su razón, de la misma manera que ocurriera en la sociedad americana a la Welles embaucó pillándola traumatizada por la Gran Depresión y la inminencia de la Guerra Europea. Pero ¿acaso es posible movilizar esas energías desde fuera del turbión mítico? La Liga Lombarda de Bossi empuña hábilmente las lanzas y adargas de aquella otra que defendió al país contra el Imperio hace ocho siglos largos, los ejecutivos y menestrales catalanes cantan encantados en el Nou Camp un himno campesino y dieciochesco, la tropa vasca hace equilibrios sobre el insostenible andamio mítico que sólo la sangre derramada ha conseguido mantener en pie. Pero nadie ha probado que los pueblos se rijan por la razón mientras que cualquiera sabe lo fácil que resulta movilizarlos por el instinto. Un eurodiputadito catalán –de ERC, ni que decir tiene—salió en ese programa falsario celebrando en el imaginario zambombazo de los flamencos el futuro brinco catalán. El futuro es quizá de la política espectáculo, de los gestos teatrales –Maciá perorando desde un balcón–, de los manipuladores capaces de engañar a la audiencia ni más ni menos que como hacen en el día a día los circunspectos políticos, los jueces prevaricadores, los trajinantes que venden indistintamente carne o pescado sin cambiar siquiera de sitio en la lonja. Si la tv lanzara en España el bulo del fin de la nación y el exilio del rey no ocurriría probablemente nada de particular. Esas cosas sólo pueden tener efecto allí donde todavía son evitables.

23 Comentarios

  1. Gran verdad: en España eso ya no sería noticia. Con lo que ha ocurrido en Cataluña y la que se nos viene encima en el PV y Galicia vamos servidos. Buen artículo. Valiente. Le van a decir incorrecto, pero no haga ni el menor caso. La Verdad os hará libres. No olvide eso.

  2. Una noticia como ésa en España, ¿habría provocado un caos o habría pasado desapercibido? Tomo nota de la ironía final de jagm: eso sólo escandaliza donde aún es evitable, y por ende, no en España,. donde todo está consumado. ¿De verdad lo cree, sr. gm, o fuerza el argumento contra el plan de paz?

  3. Aquí quiero yo ver a los deontólogos de los Cosnjs. audiovisuales y otros pesebres. ¿Es lícita esa broma o es penalizable? ¿Se ùede jugar con la opinión de esa manera? ¿Qué diría esa tv belga si una llamada anónima hubiera comunicado un accidente en su familia? No me contesten porque no hace falta.

  4. Nunca creí que con la de veces que se ha recordado lo de O. Wells volviera a repetirse, pero este incidente permite plantrearse los límites del poder mediático en los términos prudentes que utiliza el Prof aquí arriba. No cero que los medios puedan hacer cualquier cosa por ganar audiencia ni estpy por la labor de justificar a quienes abusan de su poder comunicador, Creo en la responsabilidad del periodismo y que ésta excluye la arbitraria uitilización de la buena fe de las personas.
    El planteamiento de ja, brillante y justo, como de costumbre.

  5. Pues a mí ma encantao el rollo, ojalá que aquí se marcaran el rollo los aburridos tíos de corbata (o sin corbata, porque el Milá ese es lo mismo que el Prat solo que sin la prenda de cuello) y nos jugaran una pasada parecida. Qué mogollón, colegasm decir que un avión ha bomnbardeado Bilbao, que el Rey se ha fugado con Bárbara Rey o que Cataluña se ha declarado independiente. Me encanraría.

  6. 12:25
    Miren por donde, por una vez me cae simpático el señor Zumbao, que a lo peor no lo está tanto como quiere hacernos ver. Recuerdo el caso de la desaparición de Carmen Romero de la Moncloa, cuando el Pais se adelantó dando vagamente la noticia para curarse en salud. No entro en el resto porque sería más propio del Tomate.

  7. Amo a Welles, gordo y libre, capaz de meterse en el bolsillo a un país como los Estados Unidos y hacer que se metieran debajo de la mesa, con Biblia y todo, esos puritanos tan agresivos.

  8. Tremenda la frase de Azaña, memorioso don josian, tremenda y peligrosa de usar proque no ha de faltar quien se la atribuya a usted no como memorialista sino como autor. En todo caso, bien recordada está, para poner las cosas en sub sitio, como uestde hace de paso con el sr. Maciá.

  9. 14:00
    Casi me cuesta escribir tantas veces el “de acuerdo”, pero lo escribo uan vez más añadiendo plenamente. El tema no era fácil aunque lo parezca descrito por tan hábil intérprete, y yo también me pregunto que hubiara ocurrido en España si se produce un programa de televisión como el de Bélgica.

  10. Visto desde aquí el programa belga más me espantó que me hizo gracia, aunque la verdad es que al principió la idea me pareció graciosa y acertada.

    Quizás los Belgas sean capaces de reflexionar sobre el sentido de todo ello, y se avengan a mejor razones.

    No conocía la frase de Azaña y me dan escalofríos al oirla. A veces me siento más española que francesa,y está es una.
    ¿Comó se puede ser tan bruto y tan egoista, para querer despedazar un país, cuando estamos en plena mundialización, conscientes de nuestra pequeñez frente a mastodontes tipo USA, China o India?

  11. La frase atribuída a Azaña está lanzada por Alfredo Semprún de la dinastía de los Mauras. Ha escrito un libro en el que la pone en boca del pobre D. Manuel sin el más mínimo rigor histórico.

    Estamos asistiendo a una vuelta a los orígenes de toda aquella tropa pequeño-burguesa, que encontró en el antifranquismo una salida a su mediocre y abúlica vida mesetaria.

    ¡ Lean, lean Libertad Digital ! del gran patriota español FJL.

  12. La terrible frase, sr. Moreno, la han dicho y repetido muchos, entre elos Héctor Vázquez Rial comentando el discurso de Azaña en Barcelona con fecha 27 marzo 1930, tras una cena en un restaurante que creo recordar que se llamaba “Patria”. Entodo caso, nuestra historia está atestada de frases atribuidas, más o menos verosímiles, y a mí me extaña un montón que aquí el jefe todololeo haya citado así como así. Otra cosa es que ese señor al que usted cita –y cuya identificación no precisábamos la mayoría– la haya utilizado alguna vez.

  13. También yo había escuchado citar esa frase atribuida a Azaña y no precisamente por alguien de la cuerda de ese Semprún, pero sea lo que fuere pienso que hay que tomarla ocmo un exabrupto compartido por muchos españoles en muchos momentos. Nuestra historia es tan tremenda y absurda que no es extraño asistir a estas salidas da para de banco por parte de personajes nada sospechosos.

  14. Me interesa fundamentalmente esa sugerencia de que este país nuestros va como alocado, como si se viera impelido a adelantar al pelorón de cabeza, como un poseso mal dispuesto, como la madrastra de Blancanieves, a que haya alguien más guapo que él.
    En cuanto a la frasecita de Azaña, lo cierto es que el texto compleot de aquel discurso se conserva y amí no me extrañaría que haya glosadores suyos que pretendan eliminarlo. A todo pensador se le va la palabra alguna vez. Y por cierto a Azaña se le fue más de una, cosa que no parece interesar a sus defensores a ultranza, más interesados en mantener su imagen mítica que en conocer de cerca a un personaje tan interesante, tan inteligente, tan bienintencionado´, pero tan vidrioso.

  15. Qué aburrimiento de charnegos, oigan, qué pesaditos que son estos seducidos por el señorito, de verdad de la buena. Fíjenese que parece que están de guardia, escopeta en ristre, no sea que a alguien se le ocurra mirar siquiera en ese patio revuelto que son las autonomías en manos de los fanáticos. Hay algo curioso en la psicología del charnego que nunca me he acabado de explicar, aunque entiendo bien que el origen de la beligerancia tenga su base en la sublimación del humillado. Esta gente se deslumbra cuando llega a las Ramblas desde su pueblo y ya en la misma Estación de Francia empieza a tatarear Els Segadors. Dan pena, porque eso no es agfradecmiento sino ciega fidelidad no poco perruna, y entiéndase lo de perruno como dicho por quien ama a los perros (por lo menos a los suyos) cuanto amarse puede en este mundo.

  16. No sería yo, viejo y atento lector de Azaña, quien me extrañara de un exabrupto como el citado. Eso es lo malo, que a Azaña lo amdira más gente de la que lo conoce, que lo aclaman quienes no saben ni qué hizo ni qué escribió. Por otras parte, no sólo Vázquez Rial cita el lugar controvertido hoy aquí, sino muchos otros autores, ya que el tema viene de lejos.

  17. Jefe, es usted rara avis. LO pensaba ayer viéndole con Gala en su Charla, y recordando haberle visto en esa tribuna junto a Anguita, Nico Redondo, Rajoy, Tamames, María San Gil y tantos otros, cada uno de su padre y de su madre. En Huelva se ha ganado usted –no incluyo a sus enemigos ciegos, que esos no ven– lo mismo que en Sevilla o en todas partes, un respeto y el reconocimiento que merece quien ha demostrado que la independencia es posible. Hoy mismo dice usted cosas muyy poco “correctas” y se pasa por el arco lo que sin duda van a decirle sus lectores maliciosos. Siga adelante, por favor. “Correctos” y servlonbes es lo que nos sobra en esta país manga por hombro.

  18. Me alegro de leer el anterior comentario porque más de una vez he escuchado, en el instituto cuyo nombre usurpo, a profesores que lo ponían a usted como chupa de dómine, profesores, ni que dcir tiene, apesebrados en el partido poderoso. Una vez incluso le escuché hablar en él y allí mismo, en el aula en la que habló, lo estaban poniendo a caldo los mismos que lo felicitaban más falsos que Judas.

  19. Cambio de tercio para remitirles a la sección de Belmonte, en la que se comenta la obsesión de Chaves con El Mundo, demostrada esta semana en el Parlamento cuando su único argumento a la crítica de ls oposición fue su coincidencia con este periódico. Según Chaves El Mundo “respira por la herida” de la querella con que él pretende taparle la boca. Belmonte le recuerda las heridas por las que respiran él y los suyos. Es de agradecer que quien tiene voz la utilice.

  20. A una le parece el colmo de la desfachatez, del desprecio por el ciudadano, del abuso de la capacidad que ofrece el medio. Lo que faltaba era no saber siquiera si lo que nbos cuentan como INFORMACIÓN ha sucedido o es un invento. El jefe diría que vamos que nos matamos. Y yo también lo digo.

  21. ¿Dónde estarán doña Epi, don Griyo, doña Bárbara, don Juez, y otros habituales? Esto de los fines de semana cada día me resulta más enigmático.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.