Los nervios son malos consejeros. Lo estamos comprobando cada vez más a medida que la juez Alaya va desgranando autos a cual más inquietante. Tras el último, en el que mandaba parar la instrucción un par de meses para estudiar con pausa el tremendo informe de la Guardia Civil que apunta a la cabeza de la Junta, los nervios se han desatado en esa granizada de disparates con que los “griñaninis” han obsequiado a la magistrada y a la Benemérita tratándolos de Inquisición. Poco tendrán que alegar cuando recurren a la figura de siempre, aparate de que vaya idea de la Inquisición que tienen los “griñaninis”. Se les hacen los dedos huéspedes y no saben por dónde escapar de un cerco cada día más cerrado, pero con tratar de desacreditar a la Justicia a la policía judicial no van a ninguna parte. Griñán y Chaves están tocados y los mindundis en el alero.

1 Comentario

  1. Como decía el clásico, los gobiernos que no tienen como objetivo la justicia, se convierten en pandilla de ladrones.

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