La extrema derecha española ha propugnado, en un encuentro mundial de sus conmilitones celebrado en esta España tan permisiva, unir fuerzas en lo que vendría a ser una especie de “Internacional” neonazi o neofascista para oponerse al mantenimiento y desarrollo de las democracias. Con la misma fecha, en Francia, ésa patria convencional de las libertades, una orden del primer ministro Sarkozi ha dispuesto la disolución del grupúsculo negro antisemita, conocido como “Tribu K”, aplicándole por las bravas una ley de hace 70 años, concretamente la ley de 10 de Enero del 36 relativa a “grupos de combate y milicias privadas”. Ahí queda eso. Se trataba de evitar la repetición del reciente escándalo provocado por el rapto y tortura hasta la muerte de un joven judío, Illan Halimi, perpetrados por una banda salvaje encabezada por un tal Youseff Fofana, un imbécil cuyo programa incluye el objetivo de situar a la raza negra “en el lugar que le corresponde, es decir, a la cabeza de la Humanidad”, a quien el “fara” o cabecilla de los ‘K’, conocido como Kemi Seba, ha apoyado sin dudarlo dada la identidad de objetivos. Negros contra judíos, pues, y no se sabe bien si, ya de paso, también judíos contra negros, todos y cada uno esgrimiendo el argumento de la autodefensa. A la “Tribu K” le habían cerrado ya hace algún tiempo el “sitio” que mantenía en Internet y en el que, entre otras originales ocurrencias, habían colgado un chimpacé decorado con la estrella de David, lo que da una idea de la distancia que separa la tolerancia democrática interpretada a la luz del espíritu jacobino de la insensata permisividad que prodiga la democracia española, acaso el único sistema democrático que cuida más las garantías del bárbaro que las que protegen al ciudadano normal.

xxxxx

Es más que probable que, a resultas del seísmo migratorio que estamos viviendo, el racismo resurja en Francia y otros países bajo nuevas y más sofisticadas formas de protesta y acción, aunque la verdad es que el trasfondo ideológico –y más aún el subconsciente—del rechazo del diferente poco ha variado a través de la Historia. Kemi Seba, como un zumbao de arrabal que es, ya ha anunciado que su tribu piensa pasarse por el arco los decretazos de Sarkozi pero, conociendo como se las gasta el autoritarismo galo, ese rentoy no deja de ser un brindis al sol sin más alcance que el que pueda proporcionarle la propaganda a corto plazo. El problema sigue ahí, sin embargo, y hasta toma nuevos vuelos con motivo de la tragedia del Líbano y su demencial desarrollo, como si fuera necesario demostrar que el sueño de una Humanidad reunida tiene escasísimas posibilidades de materializarse en algo más que una declaración oportunista. He escucha con tristeza decir a un europeo eminente que hay que estar ciegos para no ver que, por debajo de las protestas y discursos, esa tragedia está movida por dos racismos paralelos, dos racismos tan antiguos como la propia presencia del hombre en la región, hoy lamentablemente potenciados por la implicación de sus estrategias con las de las grandes potencias que deciden en el planeta. Woody Allen sabe lo que hace cuando exhibe en su personaje las contradicciones e insustancialidades de la paranoia antisemita, pero Sarkozi también cuando no duda en echar mano de una ley apolillada para cortar por lo sano el desafío al Estado de un chulo de barrio. Tengo entendido que en España ha habido que guardar discretamente los estudios que revelan el auge del racismo clásico ahora incrementado por ciertas provocaciones de lo peor de la inmigración. Quizá por eso andan levantando cabeza esa ‘camada negra’ que lleva años hibernando y propone un frente unido desde esta democracia en tenguerengue. Los de la “Tribu K” son una pandilla de pringaos, vale. Nunca se debería confiar, sin embargo, ante el huevo de la serpiente.

1 Comentario

  1. Interesantísimo el escrito de hoy José Antonio, luego comentaré algo sobre él, me vas a perdonar pero tengo que decir algo. Me prometí no aludir nunca más a ningún insulto, lo haré por única y última vez:

    No entiendo nada, por lo visto para escribir un comentario en el blog hay que ser súper cultísimo, como lo son ciertos señores de esta camarilla: “…si esta reflexión sobre el fetichismo de la mercancía se queda en cuatro pamplinas…”, o “…lástima de destino de nuestra cultura…”, o esta otra cita: “…ahorre sus monsergas personales e intransferibles, que encima me distrae a Doña Epi, que se va a su terreno…”, ¡en qué mal concepto tiene este señor a doña Epi, la cree tan poco culta o tan poco inteligente como para dejarse arrastrar y manejar por mí, o por cualquier otra persona. Sólo soy alguien que quiere entrar en este círculo, simplemente para aprender a comentar los artículos de José Antonio y soltarme un poco en escribir, para seguir aprendiendo, y leer a todos ustedes que me están enseñando mucho, menos algunos que sólo dedican su comentario a criticar de manera grosera, soberbia y arrogante, intentando humillar lo más posible.

    Pero quién os obliga a leer un comentario de Atélite. Pasar de largo y ya está.

    Yo no lo haré, quiero que todos vosotros me enseñéis algo cada día: “el gran maestre” del blog, D. José Antonio, Doña Epi, Pepe Griyo, Charnego, Saint Germain, Isaiah Berlin, Vitriolo, mi Cura, D.Genaro, Clara, Grazia, Marción, Prof., Juez, Observador, Beturia, Bardo, Ropón, avutarda, max, etc…

    Aunque a veces nos critiquemos, hagámoslo de manera constructiva, como la cita de Don Genaro.

    Para seguir teniendo más información, más cultura, siempre, siempre, hay que ser sobre todo humilde y modesto y tener una inquietud abierta a todo y a todos.

    A lo bajini, por si alguien se ofende, muchas gracias Pepe Griyo por la url, pero no es. Lo de Javier no estaba en su blog, es en éste, era un comentario que hizo a un artículo de José Antonio, una crítica burlona y esperpéntica de las “nacionalidades”, ya sabes que él no es nacionalista, -otra cosa es que defienda la voluntad de los “pueblos”-, y estaba totalmente de acuerdo con nuestro maestro, es más, al principio del comentario dice que los escritos de José Antonio están en su mesilla de noche y que le son imprescindibles. Que yo sepa, Javier Ortiz nunca ha criticado a José Antonio, como alguien dijo ayer. Si lo encuentras, no dejes de leerlo, es graciosísimo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.