Los barandas de los países principales van a reunirse nada menos que con el fin de “refundar el capitalismo”, esa propuesta de Sarkozy que suena a reinventar la rabia o a darle le vuelta a la chaqueta del hambre. Dura tarea, pero me parece que, sobre todo, empeño muy lejano de los interese inmediatos de los nuevos pobres, de las víctimas de la crisis económicas que acaban de darse de bruces –el Gobierno decía hace sólo siete meses que eso de la crisis era un invento antipatriótico, no se olvide—con una necesidad difícil de predecir mientras duró la sospechosa bonanza del expansionismo. Acabo de dar con un informe de ‘Secours Catholiques’ que asegura que en Francia malviven hoy siete millones de pobres, la mayoría sin techo y el resto en dependencia absoluta del excedente y de la caridad. Bueno, más pobres hay en España desde hace mucho tiempo –y bien caro que le costó a ‘Cáritas’ denunciarlo por primera vez–, en especial, precisamente, en estos últimos meses en que millones de familias se acercan a su puerta en demanda de ayuda. No hay quizá indicador más incontestable que esos comedores públicos, hasta ahora reservados a los trabajadores inmigrantes, que desde que arreció el temporal se han visto invadido por familias necesitadas españolas que buscan en ellos un  alivio diario a su miseria radical. Van a refundar el capitalismo, yo no lo dudo, a instituir un sistema de explotación libre pero controlado en penúltima instancia por el Estado para que no se desmande la avaricia, como dice ZP. Sí, pero ¿y mientras tanto, qué harán durante estos años, probablemente aciagos, que se avecinan esos amparados por manos tan generosas como limitadas? Ah, la macropolitica y su discreto encanto, la estrategia del concierto teórico frente a la necesidad real, física, tangible, esa carencia que no admite espera de millones de desdichados que ayer no más creyeron todavía que el crecimiento infinito era posible y la felicidad podía pagarse a plazos. Nuestros líderes van a refundar el capitalismo. El que no se consuela es porque no quiere.

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También en Inglaterra creo que se agrava el problema, como en EEUU, como en la propia Alemania, hasta antier locomotora de este tren de las ilusiones perdidas. Incluso el FMI denuncia la existencia de una pobreza que supone, además de un ultraje, un incierto peligro ante la posibilidad, no tan lejana, de que el conflicto releve al consenso. Los asesores del Poder suelen relativizar esta realidad dura con el argumento de que ese “umbral de la pobreza” no es más que un malentendido demagógico. Pero me dicen en esos refugios que las colas crecen, que el nivel de los acogidos se eleva, que las necesidades se multiplican en muchos de estos países, pero de modo muy especial en España donde su impacto sobre la desestructuración creciente de las familias es ya inocultable, por encima y por debajo de las famosas “medidas” adoptadas por el Gobierno. Es posible que estemos entrando en una etapa de pobreza galopante en la que se verán afectados sectores sociales que hace nada y menos no hubieran podido imaginar semejante tragedia. A pesar de que ya no pueden seguir culpando al petróleo ni a la subida de los alimentos de la catástrofe, a pesar de que la batalla hipotecaria, que trae en su sinvivir a esos millones de sorprendidos, no se vea mitigada siquiera por la banca mimada ni por un poder ante todo desdramatizador. En los comedores de la caridad sobreviven hoy las nuevas cohortes del proletariado, las que está produciendo la crisis al desbaratar las frágiles estructuras de las clases medias. Demasiados millones de pobres, y demasiados ‘vergonzantes’ disimulados en ese cortejo valleinclanesco que busca la sopa boba. Y me temo que no sea el Estado quien aderece cada día la marmita. El Estado está muy ocupado refundando el capitalismo. Los nuevos y los viejos pobres pueden esperar.

4 Comentarios

  1. ¿Como es posible que veinte mangantes, pertenecientes al poder ejecutivo de sus respectivos Estados, se invistan de la soberanía suficiente para tomar acuerdos de tal magnitud para con la sociedad mundial, sin que los poderes legislativos de sus respectivos Estados los destituyan?

    ¡¡Hipócritas!!

    ¿Alguien cree que en estos paises se respetan las reglas de la DEMOCRACIA:

    Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido, Estados Unidos, Holanda y España.

  2. Magnífica columna, por momentos desgarradora….

    Por mucho que se viera venir siempre coge desprevenidos….y más a los que poco tienen…

    Un beso a todos

  3. Lo que han dejado claro los jerifaltes del mundo es que la democracia les importa un pepino, lo único que les importa es la pasta.

    Y a los curritos de la calle que nos den. Con suerte nos dejan patelear un poco de vez en cuando para que nos tranquilicemos un poco. Sin suerte, bueno, todos sabemos que pasa en China y por ahí.

  4. Dice un refran que siempre ha habido ricos y pobres, pero en aras actuales de crisis podriamos cambiar ese dicho popular por el de ahora hay menos ricos y mas pobres, hace no mucho tiempo, quizas dos añas atrás se hablaba se hablaba de los nuevos ricos, estos que se habian tirado a la piscina de las promociones inmobiliarias y en poco tiempo habian resurgido economicamente de la nada como si del ave fenix se tratara, sin demagogia ahora se hablara de los nuevos pobres, que no son los de caritas de toda la vida , sino los que no hace mucho compraban terrenos como el que va al puesto de churros.Un saludo

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