No se puede negar que existe en el mundo una preocupación generalizada por la violencia escolar y los desórdenes de la conducta adolescente e infantil. Todavía late con fuerza la imagen de aquellos dos nenes británicos que asesinaron (¿valdrá esta expresión aplicada a autores como ésos?) a otro pequeño, junto a tantas otras de adolescentes implicados en crímenes en no pocas ocasiones horribles. Estos días asistimos en Francia a una intensa discusión –cuyo obvio trasfondo partidista no es del caso—a propósito de las medidas dictadas por el Gobierno con el fin de “pacificar” la escuela, devolviendo al profesor la autoridad perdida y saliendo al paso de la imparable crecida de la violencia escolar, medidas que incluyen desde la implantación del vigilante de seguridad en los centros, hasta la instalación de controles de entrada y autorización al claustro para registrar a los alumnos, por no hablar de la retirada de los móviles a los alumnos, pero también ciertas actuaciones policiales fuera de toda lógica. Un menor de 8 años ha debido comparecer en comisaría junto a sus padres acusado de golpear a un compañero en una palea colegial, algo insignificante, desde luego, si se compara con la “detención” de otro de 6 años ‘reo’ de haber ‘robado’ una bici en un aparcamiento, ocurrencias que se atribuyen desde la oposición –sobre todo desde el MODEM de François Bayrou—al clima represor en que actúan las fuerzas del orden bajo el peso de las instrucciones recibidas. Algo por el estilo a lo ocurrido en España con los inmigrantes tras las instrucciones ministeriales de dureza recibidas por la policía pero, evidentemente, más llamativo y sin sentido

 

El miedo es mal consejero pero la inseguridad produce inevitablemente ese deseo de autoprotección, con independencia de que el Gobierno de turno aproveche ese impulso para ganarse a los inseguros. A pesar de lo cual es imprescindible reconocer que no es lo mismo reaccionar con una política permisiva ante el progreso de la anomia –como está ocurriendo aquí con la ley de menores, por ejemplo—que criminalizar conductas que por la edad de los infractores resultan obviamente inimputables. Es verdad que no está de más impedir que el modelo descontrolado de la escuela americana, con su leyenda de alumnos armados y claustros sin aliento, acabe imponiéndose miméticamente en Europa, pero también que, con toda seguridad, la reacción proporcionada no puede consistir en armar a los vigilantes escolares ni tratar como delincuentes a micos en fase de reprimenda paterna. Un niño de seis años en una comisaría no es un absurdo sino un escándalo, como lo es un zagal campando por sus respetos tras decapitar con una katana a toda su familia. No será fácil encontrar ese término medio que todos invocan pero ninguno define. El miedo es tan mal consejero, probablemente, como la tentación de permisividad.

10 Comentarios

  1. No se pare en circunstancias llamativas, amigo ja. Un buen Sarko está haciendo falta aquí desde hace mucho tiempo para contrarrestar, si es que eso es posible, la demolición llevada a cabo por la Logse.

  2. Se ve que mi don Prof respira por la herida. La verdadera crisis, posiblemente más dura y difícil que la económica, es la de la educación. Hay ya unas cuantas generaciones anómicas como gusta calificar a nuestro Anfi que son las que ya están llevando a los nenes al cole. Son los que le dan la botella de yogur durante la estancia en el híper y no la pagan en caja o se presentan con los brazos en jarras dispuestas a quedarse con la cabellera de la maestra en la mano.

    Nos asustamos ante esos niños del rifle en las escuelas USA pero hay que decir también que si allí al infante lo pillan in fraganti quemando un contenedor, ese contenedor lo va a terminar pagando su papi, se ponga como se ponga.

    La impunidad empieza a desaparecer cuando un señor papá o mamá tiene que rascarse el bolsillo para satisfacer la deuda que su angelote ha contraído con el resto de la sociedad.

    ¿Será que aquí mucho gamberrín suelto es hijo de un mandamasillo que no tiene tiempo ni ganas de educarlo una mijita?

  3. No debemos juzgar a primera vista el plan de Sarkozi para regular la convivencia ne la escuela, que cuenta con tantos adversarios como rivales temen que su probable éxito responda al deseo de tantos ciudadanos y de tantas familias. Hay que huri, en efecto, del modelo americano, con sus grupos dominantes, sus líderillos y hasta sus pistoleritos o navajeros acojonando a compis y profes.

  4. Ha habido muchos modelos eduactivos en la Historia aunque ninguno tan estropeado como el vigente en todo el mundo occidental No hemos sabido compatibilizar la ampliación de las libertades individuales con las que resultaran aceptables en el delicadísimo marco de la educación y la ensañanza y, por si algo faltara, una generación ultrautópica se ha dedicado a demoler el viejo edificio hasta no dejar piedra sobre piedra. Costará Dios y ayuda volver a donde estuvimos durantye siglos.

  5. Habrá que ver con detalle el plan Sarkozy, pero de momento parece mentira la oposición implacable a la que lo han sometido (lean la prensa “progresista” francesa y verán) desde enfrente. Que poner de pie a los alumnos a la entrada delñ maestro o profesor y exigirles un tratamiento respetuoso, constituya un problema da una idea de cóimo andamos. Estoy muy de acuerdo con lo que acaba de exponer nuestro Historiador.

  6. En España, el radicalismo audaz pero barato que muestra el Poder actual, impedirá durante mucho tiempo una reforma semejante e incluso un intento por reencauzar la desbaratada convivencia escolar de nuestros jóvenes. Detener o hacer comparecer en comisaría a menores de esas edades es algo absurdo que seguramente responde a las presiones sentidas por la propia policía. Pero no será mejor, en fin de cuentas, dejar que las cosas sigan como van, desmadejándose a ojos vista, y segando la yerba bajo los pies a un futuro de lo más inquietante.

  7. Me ha quitado la palabra míster Miller, porque acaba de exponer mejor que yo lo hibiera hecho, algo que seguramente hemos poensado casi todos.

    Esta mañana y ayer pudieron ver al anfitrión en Canal Sur, una vez más solo ante el peligro y el “bloque sociata” tratando de impedirle hablar. Es muy curioso y oueden verlo ustedes mismo en http://www.canalsur.es, pinchando en el programa Meridiano.

  8. Interesante crítica a unos excesos que no deben ocultar el fondo del problema. La educación está fallando. Por la propia familia, por la escuela, por la autoridad reducida a “imperium”. Resulta una locura convertir este tema en una pelea de partidos como parace que ocurre en Francia y, desde luego ya ocurría en Esñaña desde que apareció la dichosa Educación para la Ciudadanía. Que algo o mucho haya que hacer no creo que lo dude nadie en sus cabales. Seamos limpios en este asunto tan delicado del que dependen no sólo nuestros jóvenes sino la sociedad en su conjunto.

  9. hay elementos del plan Sarko que no son novedad y que parecen demagogicos Otros desproporcionados o absurdos: imaginan el tiempo necesario para cachear o pasar por un portillo a todo un cole ?
    Pero lo ese’ncial es el mensaje global
    Besos a todos

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