Mucho hablar de municipalismo pero, en fin de cuentas –igual con las derechas que con las izquierdas– acabando siempre como el refrán castizo: “Mucho te quiero, perrito, pero pan, poquito”. Vean el caso de las últimas trampas del Gobierno dirigidas a que los Ayuntamientos –esas “Administraciones cercanas”, ya saben—sobrevivan, en el mejor de los casos, de las sobras presupuestarias. Contra eso parece ir el decreto del “Gobierno del cambio” que abre un agujero que permita acogerse a las ayudas públicas a esos malqueridos entes a los que el sanchismo, con sus trabas burocráticas, trata de dejar fuera de juego… siempre que no sean de su cuerda. Tocqueville y don Adolfo Posada están tan muertos como el Montesquieu que Guerra vio enterrar.

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