Lo he visto en la tele: largas colas aguardando turno para entrar en el comedor público, la cara triste de esta ciudad alegre y confiada que todavía no ha asumido a fondo la gravedad de la crisis. Son gente de cualquier edad, padres de familia, niños, ancianos, muchos inmigrantes, claro, algún que otro ‘out sider’ con la marca del sufrimiento y el alcohol grabada en el rostro. En Barcelona, en Madrid, en Sevilla –donde se han duplicado las asistencias–, en Lérida, en Málaga, un poco por toda España, esta variada pelambre se arracima a las puertas del nuevo “Auxilio Social” –¡quién nos lo hubiera dicho antier!– cuando todavía la ‘new age’ permitía soñar con el mundo feliz de los tiempos finales. Parece que sólo en Andalucía –lo asegura IU en el Parlamento—los desahucios ejecutados este año no bajan de diez mil, lo que equivale a decir que otras tantas personas, acaso familias, se han visto de pronto sin hogar. Los cálculos más optimistas cifran la morosidad muy por encima de lo que se había previsto incluso por parte del pesimismo bancario. Eso es lo que hay: la crisis es ya pobreza pura y dura, no sólo amenaza que se cierne sobre ese “Estado del Bienestar” de los cojones con que nos han dado la matraca todos estos años. Y mientras tanto… Mientras tanto los magistrados más altos de la nación se lucen en monterías millonarias, las autoridades autonómicas se entregan a gastos suntuarios inconcebibles incluso en situaciones normales, todo mengua y se retrae salvo los presupuestos del gasto corriente, que hace mucho que dejó de ser tal para ser realmente extraordinario, escandaloso.

En Huelva se debate acaloradamente entre los dos grandes partidos que se arrojan a la cara los sueldos fastuosos que perciben consejeros, diputados, presidentes, alcaldes, concejales y otras especies dilapidadoras, sin que quede del todo claro si es verdad que hay en la provincia –una provincia castigada en la que hay comarcas con un 50 por ciento de paro– un buen puñado de ellos que cobra por encima del millón al mes, en numerosas ocasiones, adocenados de partido sin una cualificación siquiera mediana. Coches de máxima gama, mobiliario suntuoso, sueldos de magnates, facturas del taxidermista, viajes en yate, mientras en la calle, arreciados de frío, se aprietan los parias en espera de la sopa boba, un generoso cazo de lentejas y un pedazo de pan por todo viático. Por parte de los conservadores pero también, ay, de los autopostulados socialistas, de los “rojos”, como diría el furtivo Bermejo, el que pagaba con billetes de 500 euros sus trofeos cinegéticos. Lázaro en la cola. Veremos por donde le sale la crisis a Epulón, cuando apriete el temporal.

22 Comentarios

  1. “ese “Estado del Bienestar” de los cojones” DE LOS RICOS, permítame que le corrija, querido ja, cuantos más pobres haya, cuanto más pobres sean los pobres más ricos serán los ricos.
    Los que se dedican a la política en este país no tienen otro objetivo.

  2. Desde que sabemos cuantos pobres hay, nunca, que yo sepa, ha bajado su número del 25% y ningún gobierno se ha preocupado por ellos mientras que ahora que algunos ricos están en apuros los gobiernos de todo el mundo pierden el culo por ellos.
    P. Griyo

  3. Bromas aparte, ´hay que recordarle a don Griyo, que 4eso del Welfare State es algo más que la evidencia de que existen ricos y pobres. Imáginese cómo se pondría Galbraith con su broma. La columna, bien y estricta, como de costumbre, y en ella me guistaría resaltar esa especie de obsesión misericordiosa que tiene nuestro anfi.

  4. Obsesión, querido predecesor, que de generalizar siquiera un poquito cambiaría al mundo. JA es, cierto, persona que “siente” el mundo a su alrededor, no hace falta que lo recordemos, razón por la cual tiene la estupenda humildad de compaginar sus saberes con tantos temas humanos (pobreza, infanxia maltratada, mejres indefensas, Tercer Mundo, injusticias de todo tipo). Siempre deseo que Dios le conserve esa “debilidad” tan propia de hombres “fuertes”.

  5. Lo de Auxilio Social le va a sentar mal a muchos, amigo gm, pero hace muy bien en llamar a las cosdas por su nombre o por… su parecido. El hambre es lo último que puede afligri a una sociedad. Y la están padeciendo muchos en medio de la abundancia.

  6. ¿Para qué mirar hacia el Twercer Mundo (que también, por supuesto) si tenemos su retrato aquí mismo, a lo peor en el rellano de la escalera?

  7. La columna se inspira en una imagen intolerable, que yo también he visto, y por razones personales, conozco bien: la de la poberza extrema que alcanza ya a las clases no estrictamente menesterosas. Por supuesto, no se trata de decir que esto es lo que la convierte en mala, porque igual de conmovedor es un padre sin comida para su hijo si es barrendero que si fuera notario. Perop cuando el mal se extiende a esas zonas es que algo básico falla en la sociedad. Creo que hacia este objetivo mapunta jagm hoy.

  8. Me comenta el doctor Berlín –hoy sospecho que nada sobrado de ego– que su insistencia en temas de esta naturaleza le honra doblemente, en la medida en que puede sugerir a más de un idiota que lo hace “convertido” al expíritu “pequeño-burgués”. Me he permitido decirle que el autor de esta columa hace mucho que pasa hasta del pase. Y en cuanto al Casino, supongo que no hay caso.

  9. Muy triste el tema y muy hermosa la intención. Aquí no hacen falta avisos como el bienintencionado del doctor Berlín. Dígaselo, don Lépido.

  10. La “cáritas” no es de derechas ni de izquierdas, eso es sabido, aunque siga habiendom eprsonas que, como sospecha Berlín, puedan confundir el culo con las témporas. Espero que nunca se corte nadie por una idea de esa naturaleza. La apertuda a los demás es un don piadoso pero también una virtud revolucionaria.

  11. Un país con colas de hambrientos en un país en emergencia. Lo que ocurre es que en estas sociedades excedentarias hasta esa desgracia puede metabolizarla el Sistema. La imagen propuesta –la cola de hambrientos o simples pobres de solemnidad– es intolerable. ¿Ha desaparecido nhjasta la “solidaridad” primitiva de los movimientos a la izquierda?

  12. ocLázaro puede dar muchos sustos. Eso es lo que es probable que no sepan estos ganapanes. Ojalá que aquí no dé ninguno, aunque bien merecido se lo tienen los que consienten si es que no participan en la corrupción, los nuevos señoritos que compran esos cochazos y sillas costosas. ¿No se cree Pepiño, con su bachiller mondado, que “su” millón mesual es de lo más normal?

  13. Me ha hecho pensar y entristecerme esta columna. Como tantas otras. Le agradezco que haga lo posible por estimular las conciencias.

  14. Gracias, querido jagm, usted siempre por libre. ¡Incluso el día en que todos hablan de elecciones ganadas o perdidas…! Hace muy bien, qué coño.

  15. Me ha sorprendido Berlín con su bienintencionada advertencia. ¿Es que todavía hay popr ahí estúpidos que no ven el fracaso de la sociedad y del Estado a la hora de resolver la desgracia urgente, junto al mérido y al EXITO de oenegés como Cáritas, Manos Unidas y similares? La idea secularizada de la ayuda al prójimo pasó, por desgracia. Hoy si no fuera por gentes religiosas, se quedaría mucha gente si comer. Sí, ya sé que eso no nos gustaría escucharlo a muchos, pero a la hora de las colas los que manejan el cazo son los que son, NO NOSOTROS.

  16. Tus esfuerzos por hacer de este casino un centro conservata están condenados al fracaso, miserable. Aunque hoy tengas la disculpa de ver derrotado al partido que probablemente te dé de comer a tí entre tanta gente…

  17. lo que no entiendo es porque en lugar de que el estado entregue a la banca tanta pila de millones, ya que estamos una legislatura socialista,que nos la hubiera repartido entre todos los que formamos el pais, creo que hubiesemos tocado a 270 millones de euros cada uno, ah ya se la respuesta entonces no podrian mangar ni ellos ni sus amigos prestamistas. un saludo Don Jose Antonio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.