La prensa italiana se hace eco estos días de un acontecimiento verdaderamente llamativo que ha sorprendido al país cuando estaba pendiente a medias del jamacuco de Berlusconi y a medias del accidentado periplo de su santidad “in partibus infidelium”. Se trata de la inauguración en Milán de un centro quirúrgico, calcado de otro americano que anda haciendo furor allende los mares, cuya especialidad no es otra que el retoque de las partes íntimas, tanto del varón como de la hembra, con vistas a mejorar su imagen y favorecer su contemplación. El invento estrella de ese sacaperras se llama “Designer Laser”, y es un artefacto capaz de producir el milagro de la vaginoplastia de modo que la paciente quede enteramente a gusto tanto con el funcionamiento de su área funcional como con el aspecto que ofrecerá la pudenda tras el “miglioramento estetico de la vulva”, fíjense qué cosa, la adecuación proporcionada de los pequeños labios en relación con los grandes y, por qué no, la posibilidad de mostrarse, incluso tras los trabajos del parto, “non piu giovane nelle parti intime con un nuevo partner”, una promesa que van a permitirme que no traduzca, y no sólo, desde luego, por juzgarlo innecesario. La cirugía estética comenzó tentada casi en exclusiva por la nariz de Cleopatra pero ha acabado invadiendo la entrepierna para romper su clausura hasta convertirla en una zona exhibible como otra cualquiera. Desde ahora en Milán se remedian los más secretos desacuerdos con el propio cuerpo y, al menos según la propaganda, tanto la refacción vaginal como el arreglo y puesta a punto de “un pene troppo assottigliato”, saldrán adelante con una leve anestesia local y prácticamente en régimen ambulatorio. Alguna vez habría que dar el penúltimo paso hacia el abismo de la intimidad y Milán es un sitio para darlo tan bueno otro cualquiera.
                                                                 xxxxx
Es posible que la civilización tenga mucho que ver con el largo proceso de visualización del sexo, una batalla perdida por nuestras trasabuelos pero que nunca dejó de alentar bajo las sábanos o encima de ellas como muestra ese Courbet visitadísimo en el Museo D’ Orsay, “El origen del mundo” –retrato de un sexo femenino en primer y único plano (quizá el de la amante del pintor– cuya historia secreta constituye una delirante novela que incluye su pasaje clandestino por manos de un embajador turco, un  barítono francés y varios vulvólatras menos conocidos, hasta llegar a las del mismísimo Lacan que parece ser que habló largamente de él con Heidegger hasta concluir en el expresivo apotegma que proclama que “la mirada es la erección del ojo”. También don Felipe II, nuestro señor, tan severo y católico, escondía en su escritorio desnudos famosos que miraba con un ojo mientras con el otro seguía la misa escurialense que concelebraban para él los reales monjes, aunque no fuera él el único monarca entregado a esas morbideces en las que su tataranieto Alfonso XIII se especializó como pornógrafo experto. Nunca voy a ese museo sin pasarme por le Courbet, no sólo para nutrirme como Lacan de metáforas sugerentes, sino para ver a los japos sacar fotos de tapadillo de esa legendaria perspectiva que nunca fue exhibida en público hasta 1995, ayer como quien dice, y no sin notable revuelo incluso en la culta Francia. Sí, es posible que vayan paralelos el progreso general y la liberalización del horizonte sexual que, según dicen, algunas abuelas minimizaron durante siglos con camisas de dormir practicables dotadas de su púdico postiguillo delantero, levadizo y abatible a voluntad, según la necesidad y el momento. No puedo imaginar qué pensaría Lacan de estos clientes que van a peregrinar a Milán en busca de un “lifting’ vulvar como quien va al taller pidiendo un petroleado de bajos. El propio Lacan acabó comprándole el cuadro a su señora que estaba encaprichada con él. Como para fiarse de los psiquiatras.

80 Comentarios

  1. No pude llegar a la kermesse heroique que ayer conmemoró a Triunfo en el blog. Lo hago hoy encantado, como uno de tantos lectores “catequéticos” (qué bien va esa palabra, sr. gm) que seguimos fielmente su “línea” durante años.
    Hoy el tema es divertido y, a poco que nos fijemos, profundo. Eñ sexio nunca es banal, salvo que nos empeñemos los ejercientes en banalizarlo, y esto de la inbdustria quirúrgica apunta con claridad a una evidente decadencia. Esta civilización, como los niños ricos y mimados, tiene al capricho y dsede éste se desliza al absurdo. Menos mal que el talento del jefe nos saca el cuadro de Courbet, qué preciosa anécdota, para redimirnos de tanta imbecilidad.

  2. No duden que esta cirugía caprichosa tenga éxuto. Nadie daba un duro por la cir. estética hace treinta años y ya ven: hasta los estafadores descubiertos hacen negocio con ella.

  3. Jo, mi don Jefe, vaya temita para que la despendolada Epi largue sus epinicios. No hace tanto me tildaron aquí de cuasi pornógrafa y de casi todo menos de bonita, y le pedían a usía, ¡a usía!, que cual cura de internado, censurara y retirara del blog algún comment mío, puntito verderón. ¿Sabría el/la tal con quién se jugaba la brisca?

    A mi juicio le ha faltado nombrar a las remiendavirgos que a lo largo de la literatura, española y de los allendes, cumplían con eficacia y agrado su labor junto a los alcahueteos y correveidiles.

    Yo acompañaba de cuando en vez a alguien que hacía un minimáster de medicina estética y juro por Snoopy -de esto hará unos dieciocho o veinte años- que por aquellos entonces, bajando desde las alopecias hasta el abdomen, no se impartía la materia aunque entre corrillos se comentaba algo del asunto.

    La vulvovaginoplastia es ciencia que ahora se nombra sin recato e incluso en cualquier salón de estética, femenino o mixto, está expuesta la tarifa de precios, sobre todo para ellas, si quieren cambiar la frondosidad de la arboleda de Venus por un fino bigotillo a lo franquista años cuarenta. El rasurado total se lo hace hoy cualquiera en la propia bañera.

    Y no hace tanto ví en una cadena de tv generalista -ni se me ocurre hacer de paganini por contemplar monsergas en el electrodoméstico- cómo la cámara se adentraba en un quirófano y se explicaba con minuciosidad, quizás con exceso de ella, el proceso de un alargamiento de falo. Empezando por la liposucción pubiana para que la grasa fisiológica no ocultara ni un milímetro de la joya, hasta la liberación del ligamento que mantiene oculta en el periné una porción del piticlín.

    Digamos que la cohabitación prolongada con una misma pareja hace que ambos miembros, huy se m’escapó, de ella se acostumbren al espectáculo inguinal del partenaire. Pero cuando se cambia de caballo a determinadas edades, ya casi nadie se conforma con el implante capilar o la disminución de la lorza abdominal. Quien puede, y hace bien, se retoca por ahí abajo, fiel al viejo refrán de que “los que se han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos”.

    (Envío a mi don M.: ni se le ocurra hoy asomar por aquí, ni mucho menos dejar su culebrilla fecal. Enderezaré y juro que dispararé todos mis cañones dialécticos hasta hacerlo fosfatina).

  4. Oiga, doña Epi, y yo que no me encontrado esa propaganda en mis laboratorios estéticos!!! Tengo hasta cuiosidad aunque no le niego que me da un poco de repelús el panorama que sugiere don ja en su columna. Bromas aparte, hay que ser idiota para operarse “estéticamente” las partes íntimas. Pero en esas estamos: este sistema exactor es capaz de sacarle los cuartos a una tortuga sorda.

  5. Ya saben, cerdos, que los nuestros somos famosos por la dimensión de lo que ustedes llaman partes íntimas (o por lo menos esa Barbarella), o sea que no necesitamos alargamientos ni retoques. Lo que no se es como permiten los cristianos a sus conciencias esas correcciones a la obra de su creador. Je je.

  6. Ah, el misterioso Courbet de Orsay, con su leyenda magnífica, sus historias de “voyeurs” célebres, insignes, sus escalofriantes precios, su periplo secreto… Es verdad que muchas veces hemos admirado esa obra de arte que –corijo en esto a ja– no es probable sino seguro que representa la pudencia de la amante del pintor. Por lo visto hoy ya no se trata de retratarse por las buenas, dejándose ver, sino de retocar primero el “bodegón” como si la pudenda fuera una fruta prohibida en un escaparate. Y la mención de Lacan: menos mal que te acordaste, viejo, porque es importante que sepamos con quien nos jugamos los cuartos…

  7. ¿Seguro que no se han tragado ustedes una historia inventada por el maestro? ¿Que es eso de que la mujer de Lacan era la que demandaba el cuadro, que por cierto, es de una procacidad tanto más grande cuanto que trata de simular naturalidad y realismo sereno? No ha estado hoy fino ni comentando un hecho demasiado raro, ni con el ejemplo del maestro. Lo siento pero así lo veo.

  8. 13:20
    Lacaniano tenía que ser. Jefe amado:mantenga con firmeza lo escrito, porque es verdad y porque conviene que conozcamos (como dice antes nuestro S-G) a nuestros clásicos.

  9. ?De dónde se ha sacado eso de Felipe II que no es la primera vez que lo saca a relucir? Yo no lo he encontrado en varias buiografías que poseo del Rey, ¿se lo habrá inventado usted para que encajen sus piezas?

  10. No, insólito profesional, no se lo ha inventado. No va a encontrar citas falsas en este blog, esté seguro, lo que no quiere decir que el autor tenga la obligación de circunstanciarle a todo el mundo –incluidos los “ingenieros pedagogos”– sus fuentes y sus citas.
    El tema, gracioso y, una vez más, más profundo de lo que parece. ëse es el mérito de gm, su capacidad de interpretar hechos mínimos, hasta banales, hasta llegar a conclusiones profundas. Hoy no es necesario decir a dónde apunta su crítica.

  11. La mía:

    Primero. No creo que usted, don M. sea realmente un musulmán, sino que utiliza así una excusa para insultar. Veo tras su imaginativo alias a un quitapelusas, a un cogecosas, a un lameculos, a un mierdecilla adicto al régimen político actual que aspira a Régimen inamovible, excluyente y dictatorial.

    Segundo. Si lo es, concediéndole el beneficio de la duda, se manifiesta formando parte de la minoría (¿?) fanática, fundamentalista, analfabeta e intolerante que desgraciadamente anida en todas las religiones.

    Tercero. La religión musulmana, con ser la más moderna de las tres religiones del Libro, es llevada a la práctica con los niveles más mezquinos de ignorancia de los derechos humanos. Desprecia a la persona como ser inteligente y denigra vilmente a la mitad del género humano, que al ser del sexo femenino, es humillado, mutilado, objeto de compraventa y reducido a su mera condición animal como especie reproductora. Yo le pregunto a cualquier musulmán si en tan poca estima tiene al ser que lo llevó en su seno, lo alimentó con su leche y lo cuidó mientras lo necesitaba.

    Espero que su capacidad de comprensión lectora le alcance a entender lo que antecede, porque lo que es su capacidad de exposición, su vocabulario y su sintaxis lo revelan como a un perfecto zoquete. Como una verdadera mierda, que eso sí que lo entiende.

  12. Dos observaciones para doña Epi. Primera, que no sé por qué se extraña de que el cogecosas, musulmán español o no (hay gente pa to) esté de parte de la “minoría (?) fanática, fundamentalista e intolerante”, sabiendo como sabemos que de esa parte está `precisamente el “régimen inamovible, excluyente y dictarorial”. Segunda, que el Islam no es la reliugión más “moderna” sino la más “reciente”. Perp, buena mujer, cómo se le ocurre perder el tiempo con un probable eventual de la Junta, un pancista del sindicato o un trinconcete de Ayuntamiento?

  13. Quienes son ustedes para dudar de mi persona, desgraciados? ¿Quien es esa Epivecindona para echar su basura sobre los demás cuando no le gustamos? Váyanse todos a la mierda de una vez, empezando por el que encabeza la manifestación diaria.

  14. Haya paz, háganme caso, miren que podemos acabar como en Turquía, pro lo menos, y como en Turquía, vernos ante una situación tan absurda como artificial. Comprena don M. que su tono no es aceptable y que de elegir ese destino coprológico, más fácil será siempre que lo elija uno –él mismo, que es quien lo señala– que todos nosotros a la vez.
    ¿No es verdad que el Islam sea una religión de paz? Pues dejando a un lado el criterio de cada cual, hay que reconicer que son islamistas como éste quienes impiden que se les vea bajo otra luz. Hoy, por ej., don ja porpone un tema divertido si no fuera, en efecto, grave, y en vez de dialogar sobre estas decadencias nos perdemos en estas otras, dictadas por el ruido y la furia. Es verdad, por cierto, lod e don Felipe II, señor Ingeniero, y me creo lo de la mujer de Lacan, señor Lacaniano, viniendo como viene de quien no suele hacer concesiones a la improvisación sino todo lo contrario.

  15. Algunos días parece como que la imbecilidad se adueñara de algunas mentes, en plan hombre lobo, y esos son los días en que más me divierto porque me imagino a mi don Josian tronchándose con las patochadas de moros, judíos, cristianos y alienígenas. A un tipo como esos que pululan por el blog dando por saco, ¿no decís así?, lo llamamos aquí boludo y, en los casos extremos como el de algún morito, rompepelotas. No me lo tengan en cuenta pero yo se las rompería a ellos encantada si me dejara el jefe.

  16. Volviendo al tema, hay que admitir que la famosa “decadencia” romana era un novenario comparada con la que padece esta sociedad que, no contenta con reppelarse el careto o quitarse los michelines, se hace operar los bajos para enseñarlos. Creo que lo que hoy dice entre bromas y veras don jagm es una cosa más para llorar que para reir, aparte de que hay que ver el insulto a la humanidad doliente que supone esta civilización del despilafarro.

  17. No veo por qué no puede una o uno gastarse su dinero como y donde le plazca. No sabemos en qué se gasta el suyo el señor que se permiute btener una ventana abierta al mundo para que La Humanidad pueda seguir su pensamiento y sus bromas.

  18. Jefe, lo de “pene assottigliato” me ha llegado al alma, no porque me concierna la imagen sino porque tiene gracia, qué coño. Sabe usted escoger la frase y ponerla en el perfil exacto de la broma. Le queresmos, jefe, aunque no todos, quizá por esa virtud tan estupenda de brindar al un tiempo el humor y el conocimiento.

  19. Hacía mucho que no leía cosa tan graciosa como lo de la “erección del ojo”. ¡Y encima viene un lacaniano con la vara en la mano a reñirle a usted! Lacan fue el final de algo, no sabemos muy bien de qué, y dijo cosas brillantes que, como diría tal vez gm, pertenecen al género metáfora.

  20. Por expreicnai me prguto y le pregunto, Donato, si en el “análisis”, por decirlo en porteño (¡salud, doña Mendozina!), hay por ventura algom más que metáforas. El ego, el yo, el inconsciente colectivo, el arquetipo (iunguiano o no)…: sólo metáforas. Hay que ver qué industria han hecho muchos de estos linces solo a base de palabras. ¡Por lo menos los vaginoplásticos han de calzarse los guantes y ponerse el tapabocas para ganarse un trozo de pan!

  21. De verdad, ja, haga eliminar las intervenciones pfensivas de esos idiotas, no se deje atrapar por el tópico de la censura. Creo que Epi no se equivoca del todo, pero mi idea del moro bobo es que debe ser un andalucito (o un catalncito, quién sabe) “convertido” a la doctrina del desierto. Como creo que los que le hacen coro son de la misma camada. Y que son unos mandados o gente que hace méritos. Nadie se planta diariamente en un sitio si no le va ni le viene.

  22. Me ha encantado, gm. No dirán que no tiene delito un personal que se dedica a prácticas semejantes. Sólo uno de los blogueros se ha acordado de invocar la insolidaridda que supone gastarse fortunas en arreglitos como esos mientras se muere la gente de hambre y de sed como aquí se ha comentado hace bien poco y varias veces. A los discrepantes: ladrad, ladrad cuanto queráis.

  23. Pingback: Samantha
  24. Pingback: Isabella
  25. Pingback: Joshua
  26. Pingback: Christopher
  27. Pingback: Matthew
  28. Pingback: Christopher
  29. Pingback: Anthony
  30. Pingback: Joshua
  31. Pingback: Matthew
  32. Pingback: Emma
  33. Pingback: Samantha
  34. Pingback: Joshua
  35. Pingback: Daniel
  36. Pingback: Joshua
  37. Pingback: Michael
  38. Pingback: Abigail
  39. Pingback: Christopher
  40. Pingback: Emily
  41. Pingback: Ethan
  42. Pingback: Anthony
  43. Pingback: Samantha
  44. Pingback: Isabella
  45. Pingback: Samantha
  46. Pingback: Hannah
  47. Pingback: Matthew
  48. Pingback: Joseph
  49. Pingback: Anthony
  50. Pingback: Ethan
  51. Pingback: Matthew
  52. Pingback: Emily
  53. Pingback: Samantha
  54. Pingback: Michael
  55. Pingback: Daniel
  56. Pingback: Jacob
  57. Pingback: Matthew
  58. Pingback: Emma
  59. Pingback: Olivia
  60. Pingback: Daniel
  61. Pingback: Joseph
  62. Pingback: Olivia
  63. Pingback: Isabella
  64. Pingback: Matthew
  65. Pingback: Michael
  66. Pingback: Madison
  67. Pingback: Piterpolin
  68. Pingback: Piterpolin
  69. Pingback: Piterpolin
  70. Pingback: FootzballM
  71. Pingback: FootzballM
  72. Pingback: FootzballM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.