Van a llevar razón quienes recelaban que el papa Benedicto acabaría por distanciarse del cardenal Ratzinger, y no sólo de la esperanzadora lumbrera que fue para muchos en los años 60 aquel joven bávaro, sino del mismísimo gran inquisidor que ejerció durante el pontificado de Wojtila pasteleando entre Hans Küng y el obispo Lefèvre. No ha tardado el papa , en efecto, en proyectar una inquietante sombra sobra su reciente encíclica, rescatando del baúl en que lo había encerrado su antecesor nada menos que el arcaico concepto de infierno, ese discutido destino que él mismo dijo no hace tanto que no era un ‘lugar físico’ –como había admitido ya su mentor, Juan Pablo II– sino “la ausencia de Dios”, protagonizando ahora una espectacular marcha atrás teológica que cualquiera sabe si, ya puestos, acabará por  restituir también su fuero al inefable limbo de los inocentes. No creo necesario insistir en que, a estas alturas de la historia de la civilización, el infierno es ya apenas una verbalización del miedo, sin más apoyo que el de un integrismo tan insensato que insulta a la inteligencia en el hecho de que un hombre culto como Ratzinger está dispuesto a partir amistosas peras con Clemente el de El Palmar. Mucho antes de que sentara plaza la moderna “teología del cielo y el infierno” (en la que echaron su cuarto a espadas hombres tan dignos y serios como González Ruiz), los filósofos discutieron ya ardorosamente la cuestión de esa pena irremediable que ahora Ratzinger confirma como real y eterna, como extasiado ante un lienzo de El Bosco o cualquiera de los juicios finales que enriquecen nuestra pintura medieval, y por completo ajeno a la evidencia de que, como con inteligencia explicó Voltaire, el infierno es un producto oriental cuyo fin no era otro que garantizar la moral privada ante la palpable realidad de que los grandes culpables solían librarse de la severidad de las leyes.
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Resulta muy ilustrativo repasar cualquier diccionario teológico (el de Léon-Dufour, mismamente) para ver contorsionarse a los autores más sensatos ante un tema que, por cierto, conviene decirlo todo, ni Leibnitz ni el propio Montesquieu, entre tantos otros maestros del pasado, dejaban de aceptar en sus esquemas mentales. El propio Hegel hace una pirueta optimista para negar la eternidad de un infierno que Diderot rechazó por el absurdo que implicaba castigar al que ya no puede sufrir, y para el que aquel iluminado espeluznante que fue el místico Swedenborg adelantó la famosa sentencia sartriana –“el infierno son los otros”– al imaginar que las penas infernales no las infligían sádicamente los diablos sino que se las causaban unos a otros los propios condenados. Se comprende la turbación del papa –y la de quien sea– ante el espectáculo, en tantos sentidos decadente, de la civilización occidental y hasta es natural que se le venga a la mente la imagen desoladora de la viña destrozada por los jabalíes que es, por cierto, como en la España anterior se motejaba a los fundamentalistas católicos metidos en política. Lo que no se entiende es el retroceso teológico, el giro hacia aquella vieja teología que en Trento desesperaba a espíritus sensibles como el cardenal Lippomano y luego ha terminado por ser arrumbada en el desván de los cachivaches mentales del primitivismo. Ninguna cultura ha conseguido dar consistencia a esa rudimentaria idea (el Hades, el Seol…) que, en definitiva, hace mucho que es incapaz de resistir el rigor de la razón más elemental, y no parece lógico que vaya a conseguirlo –¡y con la que está cayendo!– el mismo que, siendo aún mero inquisidor, cedió a la lógica quizá para evitar ser desbordado por ella. Wojtila habló en una ocasión del cielo de los perros y gatos familiares. No sé qué hubiera dicho Voltaire, pero a mí me parece que esa misericordiosa concesión caía mucho más cerca del hombre real que esta inopinada vuelta al terror primitivo.

29 Comentarios

  1. Lindo título, culta exposición, toda la razón en el argumento, glorioso lo del los “jabalíes”… ¿Qué más se puede pedir a este azacán incansable?
    Nota bene: se ofrecen 400 euros zapateriles a quién dé noticia cierta de Lippomano sin recurrir a Google ni al jefe.

  2. Sin comentario, compréndalo, aunque lleve toda la razón don ja, un hombre de conciencia demostrada.

  3. Observen el rostro del mayor mitrado del orbe y verán en él una faz reptiliana.

    Ergo si la cara es el espejo del alma, su comportamiento “reptliano” le conduce como mínimo al pleistoceno.

    Esperemos que un nuevo mitrado con mayor estructura cerebral “límbica” lo suceda pronto, para que conduzca al grupo a la ansiada armonía.

  4. Casi diariamente me admira la paciencia de los blogueros con ese pedante que se escuda trasun pseudónimo tan poco recomendable como el de Marchena, aquel falsificador que media metro y medio. Les admiro, colegas, qué paciencia.

  5. No otra ocsa cabía esperar de Ratzinger. Curiosamente esa encíclicareciente que cita este hombre que se lo lee todo, parecía habar abierto una rendija a la esperanza, pero ni por esas. La cabra tira al monte. Por algo los vaticanistas bromeaban con su nombre llamándole “Ratzinger Zeta”…

  6. Lo mejor es eso de que el infierno en una verbalización del miedo. Sea cosecha propia o proceda de alguan de sus muchas lecturas, querido jagm, la fórmula es perfecta. Pensando en su amigo Puente Ojea la verdad es que resulta gracioso y al mismo tiempo da pena.

  7. Me preguntio y pregunto: ¿quién es infalible, Wojtila cuando dice que el infierno no existe o Ratzinger cuando afirma lo contrario? Más aún: ¿quién es el infalible el Ratzinger que, como recuerda el autor, negaba prácticamente el infierno en tiempos de su antecesor, o éste que lo confirma? Hay cosasen las que no me gusta perder el tiempo, pero admito que el tema merece atenciónm porque revela la incogerencia de ciertas actitudes dentro de la jerarquía, amén de la deriva retro que lleva este papa.

  8. A mí me traen al fresvo estas teologías, pero me ha gustado mucho saber lo que no sabía, es decir, que hay grandes sabios que creyeron en el infierno. Si ellos creyeron a ver cómo discutirle a la abuela su fe en las ánimas del purgatorio. Tema de fondo, por tanto, interesante tras la apariencia de ironía.

  9. Van a acabar comolos integristas de este lado del charco, predicando en sesiones paranoicas tras pagar su entrada en el local. Es triste que haya quienes creanm que la religión, como sistema de creencias, necesita de estos espantapájaros. Supone un desprecio del sentido profundo del misterio que dann ganas de mandarlos a la porra, por no decir lo que ustedes estaban esperando.

  10. ¿Qué esperaban, que un viejo loro aprendiera el latín del humano raciocinio? ¿Qué un renuente inquisidor de la FE, se convierta in ictu oculi en un dudoso, siempre la Duda, esclavo de la diosa RAZÓN?
    El barbecho actual de la sementera católica está en Ibero, ojo no Hispano, América antes que en la vieja y descreída Europa. También en el África no islámica.
    Incluso en reductos del Asia residual, nos entendemos.
    O la Polinesia de las Oceanías.
    No son malos sitios para recurrir a una idea de culpa (incluso original, no adquirida)/castigo.
    Estoy muy con su primer parágrafo, mi dona Berenice.

    (Fuera de contxt.- En una Universidad andaluza han puesto pies en pared porque:
    Un 50% del alumnado incurre habitualmente en faltas de ortografía.
    En la facul de Ing Ind se utiliza en los exámenes escritos una jerga equivalente a de los sms. En la facul de CC d la Info se ha subido de dos a cuatro el número de faltas de ortografía admisibles para aprobar un examen. No se incluyen las tildes o acentos ortográficos.
    En mi examen de Ingreso a bachillera elemental solo se admitían dichas dos faltas. La tercera significaba el suspenso. ¡¡Para 1º de Bachillerato Elemental: 11 añitos!!
    País de analfabetos).

    (Fuera de contxt 2: El Belmonte de hoy chorrea lágrimas de sangre).

  11. Sorry. Del otro 50%, un 25% apenas incurre en faltas de ort. El otro 25% incurre en muchíiiisimas f de ort.

  12. Vean mi comment en Belmonte. No quiero que quede como un cuchicheo entre servidor/a y el blog mundista.

  13. Bien conoce a mi creador, mi don ja, me consta, que hoy le hibiera puesto el Vº Bº (visto bueno, para los no familiarizados). Es precioso lo delos jabalíes que nos recuerdaaunque ocn peligro de que se enteren y lo hagan suyos los “meritorios” que hacen el circunflejo sobre la “zeja”. Por cierto, doña Icaria, hoy Bachillera, fue quien antes, que yo sepa, usó eso de “el Circunflejo”. Deberían abonarle a ella un canon, esos mismos aduladores vendidos de las farándula, un canon como el q

  14. Bien conoce a mi creador, mi don ja, me consta, que hoy le hibiera puesto el Vº Bº (visto bueno, para los no familiarizados). Es precioso lo delos jabalíes que nos recuerdaaunque ocn peligro de que se enteren y lo hagan suyos los “meritorios” que hacen el circunflejo sobre la “zeja”. Por cierto, doña Icaria, hoy Bachillera, fue quien antes, que yo sepa, usó eso de “el Circunflejo”. Deberían abonarle a ella un canon, esos mismos aduladores vendidos de las farándula, un canon como el q

  15. Bien conoce a mi creador, mi don ja, me consta, que hoy le hibiera puesto el Vº Bº (visto bueno, para los no familiarizados). Es precioso lo delos jabalíes que nos recuerdaaunque ocn peligro de que se enteren y lo hagan suyos los “meritorios” que hacen el circunflejo sobre la “zeja”. Por cierto, doña Icaria, hoy Bachillera, fue quien antes, que yo sepa, usó eso de “el Circunflejo”. Deberían abonarle a ella un canon, esos mismos aduladores vendidos de las farándula, un canon como el que ellos nos cobran a nosotros sin factura siquiera.

  16. Hace poco hablaba jagm del limbo y la doctrina reciente sobre ese fantástico lugar, Ahora lo hace sobre el infierno, otra vez devuelto ala vida (no a la realidad, claro) por los partidarios del miedo, más concretamente por los manipuladores que no renuncian a esa “verbalización del miedo”–magnífica metáfora– ni muertos. Los viejos pintores pintaban papas en el infierno. Es que debe de ser un infierno ser papa…

  17. Hace unos años, ja y yo intercambiamos notas sobre el infierno. Estudiaba él –le da por esas cosillas– el Mal, así como suena, con mayúscula, yendo y viniendo desde la sofística o Isaías hasta Hanna Harendt y su temido Primo Levi (una lez se puso malo leyéndolo, y otra viendo “La diabólicas”: éramos estudiantes…), y uno estaba metido en temas parecidos. Recuerdo que siempre manifgestaba una especie de inquina contra esos conceptos aterradores porque –decía– son instrumentos de manipulaicón demasiado burdos. Bueno, ahí tiene a un “fino” sacándolkos del baúl de Wojtila.

  18. He estado atento a la prensa y no he tropezado con un solo medio que se metiera en el berengenal de los Chaves, tal como se recuerda en los comentarios de Belmonte: ni prensa, ni radio ni televisión. Lo peor me parece el hecho de que la censura sea silente: gm achacha el silencion de los medios a su interés por sus respectivas cuentas de resultado. Pero creo que en pocas regiones españolas sería posible enterrar un “caso” como el delos Chaves. (A quien yo he votado dos veces, quede claro).

  19. Una columna interesante, incontestablepara cualquiera con sentido común, y una bonita mención del lema de Valdés Leal por parte de esa Bachillera/Icaria que se supera por momentos. (Por favor, doctor Pangloss, tenga tacto con las teclitas del ordenata, que va a parecer esto ciertos blogs”profesionales” en los que hay que estar ciegos para no ver quemuchos de los mensajes son idénticos solo que disfrazados; aquí por lo menos, queda claro que la cosa va de teclazo… ¡Bueno es el anfitrión!

  20. De todos los infiernos, el nuestro es el más terrible.¿Por qué, jefe, no podría explicarnos por que el Hades es un lugar frío y espantoso pero tranquilito, el Seol un concepto poco definido y desde luego nada aterrador…? La insistencia en el infierno es inconcebible a estas alturas. Si algún integrista pasa por aquí y se escandaliza conla broma de Clemente el del Palmar, que se lo piense dos veces antes de alzar la voz.

  21. No me lo esperaba. No porque creyera la leyenda blanca de este Inquisidor con antecedentes progres, sino por mera intuición, si quieren, femenina. A Wojtila, por lo menos, se le veía venir. A éste no hay quien lo penetre hasta que no la ha soltado. Creo, por ejemplo, que la equivocación de los obispos españoles al ceñirse al tema de lka pollítica terrorista de ZP en lugar de proponer una crítica moral amplia (que no le faltarían motivos) no se hizo nunca durante el anterior papado.

  22. Lo de Hegel, sin dejar de ser cierto (totalmente) es discutible, dado que yo lo tengo por el más ateo de los filósofos. Reconozco que los otros datos me eran desconocidos y le agradezco su ilustración.

  23. Un buen infierno quizá no estaría de más. Es la triste reflexión de alguien que ha visto irse de rositas a muchos culpables. Felicidades, querido jagm.

  24. Es usted muy libre, señor don Rancio, de estimar e interpretar como quiera a Hegel, pero me parece que su enfoque es desmesurado. En cuanto a la referencia de gm, hace bien al darla por cierta, pues es exacta: la he comprobado.

  25. Soy incapaz de resisitir más tiempo sin enviarles sendos besazos a mi don Pangly y a mi don Estu, a los acordes de ‘Mi Huelva tiene una ría’.
    Servidora no conoce más que algo de oidas la bibliografía citada pero es que no se puede estar al caldo y a las tajadas. Tras una excesiva vida laboral, ahora solo puedo con las letras gordas y los temas no demasiado enreosos. Voacés disculparán a esta vieja lerda. Muá y muá de nuevo. Migüerva tieneuna…

  26. Creo que voacé confunde mi naturaleza, pues soy castellano viejo, de la parte más azoriniana, pero me halaga extraordinariamente que me suponga andaluz y más todavía onubense. Ya sabe que mi creador situó en Aracena su historia que es la mía…

  27. 02:42
    Parece que casi nadie se preocupa de si hay o no un infierno, con la excepción de Su Señoría que parece que lo echa de menos.

    A mí me parecería una injusticia divina que no existiera ese infierno terrible en el que no creo desde que tengo uso de razón.

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