Otra vez Chaves –ahora en una tele visiblemente domesticada hasta en las preguntas incisivas– con el toletole de su parvo peculio y la exhibición, quizá ya un poco cómica, del extracto de su cuenta corriente: los famosos 3.000 euros como resultado de toda una vida de ahorro. Habría que preguntar a Chaves qué habrá sido de la inmensa mayoría de andaluces que no han cobrado un sueldo de ministro durante casi treinta años, como él, es decir, cómo es posible que haya sobrevivido esa legión de trabajadores que se aprieta en la zona baja de la estadística de empleo, o el ejército de ‘mileuristas’ que debería avergonzarnos, si él, con esa millonada, no ha sido capaz más que de llegar casi al final del camino con esa miseria. ¡Y encima argumenta que en su casa sólo entra un sueldo! ¿Querrá dos, por ventura? Este hombre debe de vivir en Babia si cree que semejante nadería va a convencer a alguien que no esté ya convencido de antemano.

1 Comentario

  1. ¿Por qué ha llamado este artículo “la sombra de Gandhi”? No lo cojo. Al menos que sea simplemente porque Gandhi sí era pobre de veras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.