Me imagino el secreto disfrute de Guerra recordando el mal caso de su hermano y “asistente” a la turbia luz del “caso Chaves”, un escándalo que no lo es porque demasiados ‘medios’–y no sólo los oficiales– andan más pendientes de sus cuentas de resultados que de su deber de mantener informada a la opinión. La saga de Climo Cubierta es elocuente, pero la pequeña historia de la aldea onubense de Cumbres de Enmedio constituye un escándalo que sólo esa complicidad y la ineficacia de la oposición permiten explicarse: un lugar de 50 vecinos en el que un hermano del Presidente es el único promotor visible, beneficiada por las subvenciones generosas enviadas desde la consejería en que ejerce de director general el otro hermano. Que una evidencia como ésta no merezca ni una excusa de Chaves ilustra la realidad de esta región sometida que parece haber asumido definitivamente su servidumbre voluntaria. 

1 Comentario

  1. Si ustedes investigan más,más encontrarán. Sin salir de la familia.Leddaré una pista: ¡apaga y vámonos! (Si me localizan me caigo con todo el equipo…).

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