Las Administraciones no han tenido suerte con la autonomía. Primero se las desmembró a lo loco –cosa que hoy se lamenta por doquier–, luego se perpetró la integración de los empleados del Movimiento y el Sindicato Vertical en pie de igualdad con los funcionarios genuinos, más tarde se abrió de par en par la exclusa para que pasara sin despeinarse el grueso de la Preautonomía y, ahora, se acaba de integrar a los 20.000 “afines” que el PSOE había colocado previamente en las ruinosas empresas públicas de la Junta. Nunca existió un desmadre semejante en la función pública, ni el viejo caciquismo logró clientelas tan vastas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.