La foto de prensa reproduce la imagen de una mujer enterrada hasta los hombros. Va vestida de negro riguroso, celosamente cubierta con la pañoleta de la honestidad y en su cara –que aparece rodeada de cantos y pedruscos– muestra las presuntas huellas de los primeros castigos. Pero no es una foto real sino un montaje, una parodia –cierto que conmovedora– que han hecho algunas mujeres iraníes para protestar contra la bárbara práctica de la lapidación, todavía vigente. En Irán fueron efectivamente lapidadas dos mujeres el año pasado y parece ser que en este momento la inspirada Justicia (¿) de los ayatolás mantiene entre rejas y a la espera del suplicio a otras cuatro desgraciadas que, antes de recibirlo, habrán de cumplir sus previas penas de cárcel impuestas siempre por el mismo delito de adulterio. Una de ellas, Hajie Ismaelvand, acaba de ser absuelta tras cumplir siete años en un penal y se ha librado de ser apedreada hasta la muerte sólo porque al juez le ha temblado la mano en el último instante, cuando según aseguran las crónicas, el agujero estaba ya abierto y las piedras prevenidas para rematar la faena. Pero por lo visto, esa celosa y expeditiva “Justicia” es también previsora y su procedimiento tan complejo que, para que una adúltera (o adúltero: hace sólo unos días fueron apedreados hasta morir dos hombres y una mujer) sea condenada son precisas, al menos, un par de condiciones: la primera, que la propia acusada admita varias veces “que ha mantenido relaciones sexuales plenas” fuera del matrimonio; la segunda, que “cuatro testigos justos”– machos por supuesto– ratifiquen que son testigos directos de semejante aberración. Ahora bien, si no se cumplen ninguna de esas dos condiciones, todavía queda una posibilidad de condena y es que el juez dictamine su convencimiento de la culpabilidad guiado de su propia intuición. A Hajie no han podido probarle nada de eso y, por lo visto, el juez que le tocó en suerte, y nunca mejor dicho, no apreció con claridad su culpa, a pesar de lo cual ha debido cumplir siete años de duras prisiones y, por descontado, ha sido desposeída de su prole. Es muy necesario el “diálogo entre civilizaciones” tan distintas, hay que convencerse. De lo que ya no estoy tan seguro es de que quede una posibilidad medianamente viable de lograr la “alianza” entre ellas.

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A favor de la liberada iraní parece ser que se ha movilizado discretamente la diplomacia europea, cuya influencia, en el contexto de la actual crisis provocada por la detención/secuestro de los marinos británicos por parte de Irán, bien pudiera haber resultado efectiva, pero no la americana, y no sólo por las tensiones de la coyuntura, sino porque, como es natural, los EEUU no son la potencia moral más indicada para reclamar respeto a la vida o exigencias contra la pena de muerte y, lo que es igual o peor, según se mire, ni siquiera para exigir respeto a los derechos humanos en general. Nada puede resultar más lesivo en un Imperio que su falta de solvencia ética, nada tan lesivo para los “provinciales” como el hecho de que la propia culpa metropolitana haga imposible la imposición de un orden justo o razonable patrocinado por el único que tiene poder real para hacerlo. No hay argumento posible a favor de esa barbarie primitiva pero tan claro como ello sería, en fin de cuentas, que habría de resultar impropio contemplar a los torturadores de Abu Grahib o los secuestradores de Guantánamo y los “aviones fantasma” exigiendo a otros países trato humanitario. Europa sí puede, en cambio, y, por una vez, está en condiciones de clamar (incluso de ‘declamar’, como algunos preferirían, por supuesto) y plantarse frente a la barbarie integrista. Ya sólo le falta al viejo continente hacer lo propio frente al Imperio mismo la próxima vez que el juez de la horca decida echar su soga por encima del olmo y darle al caballo en el lomo la palmada fatal.

16 Comentarios

  1. 12:55
    Espero, por el bien de todos (y todas) que no llegue a cuajar la famosa alianza de civilizaciones ni siquiera el diálogo porque, tal cómo dialoga nuestro ZP tendríamos que importar piedras para nuestras adúlteras.

  2. ¿Qué tiempo hace que la Santa Inquisición quemó a su último hereje, perdón, que lo ‘relajó’ al poder civil, porque los eclesiásticos no se mancharon nunca de sangre, ni de candelas? Je, je. Porque no olvidemos que los chicos de la Sharia van por su año 1340, má o meno, que lo de obtener los años lunares no se me da muy bien.

    Porque no olvidemos que en el cacao maravillao de su mezcla de poder religioso/civil -¿por qué se acordará una del nacionalcatolicismo, o de los curas trabucaires vascos?- para ellos apedrear al semienterrado/a es como un auto de fe de aquellos de caperuz y haces de leña. Sólo que ahora se llaman por móvil para ‘quedar’ a pie de espectáculo. El concepto de respeto a la vida no difiere mucho. Eso sí, a un feto taradito hay que ayudarlo a nacer, que el origen divino de una vida humana, bla, bla, bla…

  3. 14:18
    bla, bla, bla…
    Sí, doña Sor, a unos hay que ayudarlos a nacer, aunque no puedan vivir y a otros hay que obligarlos a morir aunque les sobre voluntad y energía para vivir.

  4. Gracias, mi don Elitróforo por seguir alguna vez el hilo de mis rumiaciones. Porque una llega a creer a veces que está algo gagá.

  5. Nada de gagá, señora monja, usted está más lista que una zorra (en el buen sentido, en el fabulístico, se entiende). Con ejercicios como el que propone hoy jagm hay que estar de acuerdo. Hasta Sociata. Por cierto, ¿qué habrá sido de don M., “musulmán español”, recuerdan?

  6. No me sean capciosos, hermanos, que no es menester ante un tema tan importante y grave como el que plantea la columna. Don ja ha tocado ya el punto varias veces lo que demuestra que se siente “tocado” por esta locura que, después de toto, como bien concluye, no es privativa –fuera de las formas, que ya son bastante graves– de los “infieles” fanáticos.

  7. Estremecedira foto la comentada. Parece mentira que no se rompa amarras con ese mundo bárbaro mientras conserve esas costumbres. ¡Y quieren dialogar y aliarse con él! Lástima que la foto de que habla gm no se añada a la columna para estrremecernos más si cabe.

  8. Que no aparezca no es que no lea la página. Hoy me alegro de leerle a esa monja renegada y blasfema que los cristianos quemaron antes que otras religiones.
    Un musulmán español.

  9. “Antes que otras religiones” no, señor M., sino antes que algunas y depués que otras. La suya, la de usted, empezó con sangre y con sangre sigue. Mi maestro, mosnsieur de Arouet, bien lo sabía y dejó escrito.

  10. ¡Da gusto volver a casa! Pero ¡qué pena da encontrársela peor de lo que le habían avisado! En fin, paz, que diría nuestro Cura particular.
    Otro palito a la pena de muerte, en esta caso a la inñutilmente cruel, a la más salvaje y primitiva. LLeva razón el sr. Berdigón cuando razona que el mundo civilizado debería rimper amarras con quienes practican estas atrocidades.
    De nuevo: pocos columnistas se centran con tanta insistencia en la defensa de los valores humanos. Quede constancia, incluso para los encapuchados que pululan por el blog.

  11. Mi compasión para ellas (y ellos). Mi ira contra esta chusma de oprotunistas que predican la alianza con los crueles.

  12. La Vice-Vogue está en China haceindo patria. A ver si se encuentra al Capitan Khan, el de Roldán, ¿se acuerdan ustedes? Y de paso a ver si protesta por los tiros en la nuca de que hablaba gm el otro día aquí en la columna. ¿China entra dentro de las civilizaciones con als que hay que aliarse? Agradecería aclaración.

  13. En Alemania parece ser que existe un rechazo de la pena de muerte que tiene mucho de expiatorio, pero es curioso que esa rechazo no se adbvierte en la vida ni en el contacto cotidiano. El encargado de mi casa sostiene que los Baader, ya saben, estuvieron muy bien ejecutados en la cárcel. Y alega que, de otro modo, como acaba de ocurrir, vuyelven a la calle en sus trece y cualquiera sabe si dispuestos (ha habido muchos casos en ETA y Grapo, le cuento yo) a reincidir.

  14. No le pida peras al olmo, Zascandil (que no me lo parece usted tanto, por cierto), ni le pida a una “jurista de reconocido prestigio” como la ViceVogue, que era 2ª de a bordo en Gobiernos de González, que se plante contra la epna de muerte. Igual le recuerda usted aquellos tiempos del cuplé galista y buena la habría hecho.

  15. Con mi pulla/puya a la iglesia católica en la que fui bautizada, no he resaltado suficientemente que, con un pasado aterrador y un presente algo turbio aún, su apuesta por el valor de la vida humana es innegable, aunque pise callos que duelen mucho.

    Tampoco es un desafuero afirmar que hay dos iglesias al menos: la ekklesia o asamblea del pueblo de Dios -hoy sí tengo tecla Shift- en la que dignamente están muchos curas, mi don Páter sin duda, y la iglesia jerárquica, la de las dagas escondidas bajo la púrpura y los altísimos guardias de opereta, la de los dineros de origen vidrioso y las pompas vanas. Qué dolor.

    (Mi don M., bienvenido de nuevo. Hoy no ha defecado sobre nuestros antepasados, qué bien. Lo de blasfema en su boca -en su teclado- es una majeza.)

  16. 4:15 h. madrugada
    Efectivamente, mi querida Sor Epi, la Iglesia Católica –bien entendida como Asamblea de sus Fieles-, ha sabido “progresar”, digámoslo así, frente a esa ¿civilización?, que parece no haberse separado de su origen ismaelita –no olvidemos que el Antiguo Testamento es común a las dos religiones, pero eso quizás no lo sepa nuestro Musulmán Español.

    Siempre ha ido avanzando nuestra sociedad occidental paralelamente a esta Iglesia, la historia siempre ha ido unida a ella y su influencia ha sido y es definitiva, querámoslo o no, es un hecho.

    Por desgracia, la civilización musulmana se quedo estancada en sus orígenes y parece que no le importe siquiera que un PROFETA DE SU PROPIA RELIGIÓN como lo fue Jesús de Nazaret dijera aquello de “…QUIÉN ESTÉ LIBRE DE PECADO QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA”.

    Con lo orgullosa que yo estoy de esta religión nuestra occidental, que tanto ha hecho por nuestra sociedad marginada, y ahí está el caso VALLECAS, de su parroquia “San Carlos Borromeo”, una de las más emblemáticas de su ASAMBLEA, y de su CENSOR FUNDAMENTALISTA, ya nos topamos una vez más con lo que Sor dice de las dos Iglesias, LA JERÁRQUICA, “ROUQUITO VARELA, NUESTRO INQUISIDOR ACTUAL Y “LA OTRA”, LA QUE QUIERE SEGUIR EL EVANGELIO. ¡Gracias a Dios que en Sevilla tenemos a nuestro FRANCISCANO!

    Todo esto, os lo comenta una agnóstica, o ¿atea?, la verdad es que no sé, no sé, muy propio de lo primero, ¿verdad? La vida está llena de contradiciones.

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