Hay un viejo tema en nuestra literatura nacional –el del español hambriento que se oculta o trata de aparentar lo que no es– cuyo emblema es el hidalgo famoso que espolvoreaba su barba con migas para disimular su hambruna. En la obra de Galdós está, a mi juicio, el mejor aguafuerte de esa sociedad silenciosa y sufriente que vive su drama tras la puerta cerrada pendiente sólo de evitar que trascienda su realidad y sea conocida su pobreza, un tema que ha sido explicado por cierta historiografía en función de un pasado difícil –lo que se ha llamado nuestra ‘Decadencia’– en el que pugnaba la ruina efectiva con un irresistible sentido de la dignidad. La ‘estrechez’ –y ya es elocuente el término tradicional que designa esos apuros—ha marcado, en buena medida, una manera de ser y, sobre todo, un modo de estar en el mundo y de participar en la vida social que explica muchas de las contradicciones ideológicas de nuestra historia común, y que probablemente sigue siendo hoy día un dato sin el cual la imagen de nuestra sociedad, la que se ofrece oficialmente y revelan los políticos, resulta básicamente desenfocada porque oculta zonas de sombra, a veces tenebrosas, como esas que Chaves no tiene inconveniente en definir como de “pobreza severa” (vivir con 300 euritos al mes)  para distinguirlas de las que no son más que situaciones de pobreza relativa (vivir con 600). Pero si está probado que uno de cada cinco ciudadanos son pobres, a efectos sociológicos, la instantánea estadística recoge muchos menos, por la sencilla razón de que ya se ocupan esos desgraciados de esconderse púdicamente por su cuenta arrastrados por la ideología integradora de las “apariencias”, tan profundamente española. En la nueva sociedad, en el mundo post-industrial o ‘de servicios’, nuevas formas de discreta pudicia han logrado escamotear el chafarrinón lacerante de una sociedad invisible de la que, como ha dicho estos días Sarkozi, “todo el mundo habla pero de la que no se habla”, que no es sino el producto de ésas que los sociólogos vigilantes llaman “nuevas formas de desigualdad”, ante las que los perjudicados cada día exigen menos las prestaciones sociales a las que tienen derecho.
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Un libro recién horneado que me envía desde París un amigo –“La France invisible”—escrito por un grupo de estudiosos encabezados por Stéphane Beaud, presenta una minuciosa investigación en la que salen a la luz esos “renunciantes” voluntarios que integran un secreto ejército de mujeres en paro con disfraz de amas de casa, graduados sometidos a explotación salarial o adolescente y jóvenes suicidas empujados por su condición sexual u otra ‘singularidad’ cualquiera. Son los vencidos del Sistema, los allanados que tiran la toalla antes de que suene la campana, la compañía conmovedora de los perdedores que han dilapidado ya toda esperanza y que con su ocultación voluntaria, es decir, con su invisibilidad y su silencio contribuyen a suavizar los rozamientos internos del montaje social evitando su calentamiento excesivo. No son cobardes ni entreguistas, sino desbordados por la dureza de un eficacísimo sistema de integración que, como en los viejos tiempos, supera la misma tragedia del desamparo sepultándola bajo esa escombrera psíquica, para ellos insuperable, que es la adversidad. Son los vencidos menos evidentes, los aplastados a oscuras, que evitan con su discreción suicida que se evidencie la injusticia inmolándose a sí mismos. Pocos libros tan estremecedores he leído en mi vida como esta indagación, pocos paisajes morales tan sobrecogedores como este horizonte nublado en el que apenas se distingue la silueta del chabolista, del ‘sin techo’, del desmotivado, del ciudadano que se desclasó o acabó siendo fagocitado por la ferocidad cotidiana. “Ese mundo del que todos hablan pero del que no habla nadie”. He anotado temblando esa frase de Sarkozi.

27 Comentarios

  1. Buñuel en “Tristana” basada en la obra de Galdós, refleja la decadencia de un hidalgo castellano y el montaje de apariencia del que se envuelve para ocultar su declive.

  2. Bonito y clásico tema (hay mejores ejemplos decimonónicos que el que recuerda don Juan Moreno), quizá una clave para entender a Ewspaña, pero por lo que el jefe explica, válido también para descifrar el mundo.

  3. 12:35
    Toca usted un tema doloroso, la pobreza vergonzante, el dolor de ser pobres desde la pretensión de no serlo, que suele tener su raíz en la convicción clasista de que uno pertenece a mejores estratos de aquel en que lo ha colocado la vida. Interesaría ver ese libron francés, pero recuerde que hay estudios en España sobre la pobreza de gran interés, como el que hace Cáritas y algún otro instituto.

  4. El Maestro usa adjetivos de una fuerza diferente a los habbitual: estremecedor, atroz, sobrecogedor… Realmente hoy servidora no sería capaz de hacer una chanza. No tengo datos ni los voy a buscar, pero el salario mínimo interprofesional debe andar sobre esos 600 € que él nombra. Luego está la pensioncilla esa de caridad que no sé cómo se llama de quienes no cotizaron nunca: mucamas de aquí mismo, ya viejas, recaderos, peones de setenta años quenunca tuvieron “la cartilla”, gente siempre en el bordillo de la indigencia. O la indiferencia.

    Cualquiera de los que nos asomamos al blog podemos hacer un test sencillo: abran una partida donde entre el ADSL, la botella preferida, el periódico y sus promociones, el capricho al pasar por ECI (elcortinglé, vamos) y cosas parecidas… ¿Cuánto le sale a fin de mes? Yo sí sé por cuánto me sale y eso que mi pensioncilla, prima hermana de la de mi don Juan Moreno, no es para pasarse el día tirando cohetes.

    Pues todo eso le está negado a quien se conforma con sumar la luz, el agua, la comunidad, el butano, el pannuestrodecadadía y un poquito de mortadela o algún pescadillo congelado. Y las papas, la cebolla, el arroz, mucho arroz, el aceite más barato, y… pare usted de contar que ya no alcanza.

    ¿Cuánta viuda con menos de los 600, cuánto parado -¿pero sigue habiendo parados?-, cuánta asistenta por horas,…? Habría que quitarse el sombrero ante estos artífices de la economía mínima. Y como hace el Maestro, reflexionar un poquito. Luego que cada cual actúe en consecuencia. No sé si me entienden.

    (Ayer alguien proponía algo como que “ciertas cosas” no deberían decirse -o al menos permanecer- en el blog. No le gustaba que se zahiriese a según quién. Hoy son muchos millares los zaheridos, los dolientes. Sólo que no montan en yate. ¿Pretendía tal lumbrera que el Anfitrión cada cierto rato al cabo del día repasara los comments y diera orden si preciso fuera a sus andaluneteros para que borraran las palabras chocantes, las ideas antisistema o similares?. Eso tiene un nombre muy feo.)

  5. Con el alma encogida: hay cosas que sabemos pero que nos duelen al recordarlas. La pobreza vergonzante, qué pena. He conocido mucha realidad como la que soña Epi ha pintado con su maestría habitual. ¡Vivir con 300, con 600 euros! Y no olviden que hay incluso quien ni eso tiene. Todo el día hablando de solidaridad, eso sí. Se les llena la boca pero no se les vacía el bolsillo. No hay Justicia. Porque no pueda haberla sin Caridad, que es la forma voluntaria, “solidaria”, de la Justicia. No tengo más ánimos hoy. Me ha emocionado el tema y su trato.

  6. Pues si eso ocurre en Andalucía, después de toda una vida (dos veces la de mi hijo mayor) imperando el socialismo obrero, es que ya no nos queda esparanza alguna. Al menos dentro de la política, aunque yo, que soy de la cáscara amarga no derechona, recuerdo muy bien que bajo el gobierno conservata las cosas no fueron peor a pesar de los profetas del desastre.

  7. 16:25
    El abismo entre pobres y ricos: ese es el problema, y la izquierda (ni la ‘realmente existente’ ni la que entretiene mis sueños) no ha logrado evitarlo, es verdad. Creo que por ahí –el jefe debe de saberlo mejor– ocurre algo parecido, pero los números españoles son tremendos y parece que todo el mundo lo tiene asumido. La pobreza de muchos es condición de la medianía de muchos como ésta de la opulencia de unos pocos, no tan pocos. Me parece a mí que la clave va por ahí.

  8. Poca reacción despierta el sufrimiento, más la pasión, como puidmos ver ayer y estamos viendo hoy. Quien más quien menos conoce el tema y tiene tomado partido en ese dilema, porque la labor taciente de las ideologías ha hecho su trabajo: no hay más solución que la que arde, estamos mejor que nunca, hay que ir poquito a poco… La pobreza hoy es el resultado del complot político de las fuerzas que mandan en la sociedad. La miseria lo natural en las afueras de´este mundo, o en los subrubios de éste.

  9. No creo en las estadísticas cuando las dan los políticos, pero si es verdad lo que los 300 euros, incluso lo de los 600, que alguien me diga cómo se sobrevive con ellos. No me lo creo, vaya por delante, en ningún caso. Puede que esta realidad tan triste que hoy coupa a gm sea la causa de la delincuencia menor. ¡Y la consecuencia de la mayor, tal vez!

  10. No sólo Galdós, amigo mío, aunque es cierto que su pluma fue en eso bien certera; casi toda la novela española del XIX va por ahí, pero sin olvidar que, como a usted no se le escapa, la prosa picaresca del XVII tampoco dejaba de lado el tema. Da que pensar ese hecho: la continuidad de la moral vergonzante y d ela psicología vergonzante en torno a la pobreza, dentro de nuestra tradición y en la actualidad. En eso nos faltan unas cuantas modernizaciones, como en lo demás.

  11. Sí, en Francia, como puede atestiguar la sra. Sicard, la polémica sobre la pobreza incluye con frecuencia este aspecto de lo vergonzante. Y no hablo de L’Humanité, ni siquiera de Le Monde, sono que estpy pensando en recientes debates en la prensa conservadora, sobre todo en L’Express. Por lo demás, ´me consta que el tema es obsesión de siempre de ja, y hasta recuerdo que algo tiene escrito, a propósito de la novela, sobre la materia.

  12. Una propuesta: De la partida de gastos “superfluos” (el ADSL, o por ahí), tomen no el 0,7 sino el 70%, total 25 ó 35 eurillos al mes y pónganlos en la cuenta de una ONG -tampoco hay demasiadas de confianza, miren por dónde a mí Cáritas me pone- y al menos algunas de esas familias respirarán algo mejor.

  13. Me temo, doña Epi, que no se trata de voluntarismos. La experiencia histórica del cristianismo –la caridad denostada– prueba que no hay arreglo que valga con el gota a gota. Descartada la Revolución, por tanto, no queda sino el conformismo, y quizá sea esa temible calamidad la que encierra el asunto que hoy nos proone jagm, la pobreza vergonzante en el seno de una sociedad opulenta.

  14. 21:40
    En realidad, la mayoría de las clases pasivas españolas entran en ese saco, a salvo la minoría que tenga fortuna o ahorros. El endeudamiento galopante, además, contribuye a empeorar el drama, porque ¿cuántas familias, cobre todo jóvenes y de mediana edad, pasan la noche en blanco pensando en la hipoteca o en la eventualidad de tener que sacar al niño del colegio y llevarlo a un centro público, a lo peor indeseable, lejano o incluso peligroso?

  15. Incluya en clases pasivas, amigo Beturia, a los pensionistas llamados “altos”, como esa legión de profesionales que se quedan con cuatro perras tras cotizar cuarenta años en la SS. Todos o casi todos venimos a ser un poco vergonzantes, quien más quien menos, en esto o en lo otro, pero casi todos. A mí me da pena escuchar a mis compañeros hacer cuentas tras una vida dedicada al servicio público en puestos de grave responsabilidad y notable trascendencia.

  16. Tiene el que guarda, no suele tener el que dilapida. Hay mucha literatura en estas quejas, aunque no digo que no haya casos, y muchos, de necesidad. Siempre me extrañó ver el nivel de vida muchos que ahora me cuentan sus estrecheces. Seamos sensatos: el Estado no es una máquina de satisfacción.

  17. Señor Marco, usted debe vivir en Babia o carecer de sensibilidad. LO que aquí se está hablando hoy es prácticamente aceptado por todo el mundo, y no se le ocurre a nadie relacionar el fracaso de la previsión social con la presunta prodigalidad de las personas. ¿De verdad cree usted que el problema es que no hay ahorro? ¿Sabe usted cuánto dinero habría que tener ahorrado para mantener a un matrimonio tras la jubilación, al 2 por ciento anual?

  18. El señor ahorrador merece mayor dureza de la empleada por Clara, pero dejémoslo estar. Nuestra Epi, por su lado, se ha revelado hoy, imprevisiblemente, como la hormiguita de la fábula, lo que demuestra su fondo humanitario y su bondad, pero no deja de resultar extraño en alguien como ella.

  19. ¿Qué pueden saber ustedes de pobreza y miseria? ¿Tendrán idea de lo que es la necesidad del Tercer Mundo? Suelen olvidar que ese y no otro es el motivo de los enfrentameintos a que hemos llegado, y que no cesarán –como ha explicado muy bien el señor Zapatero– hasta que no se elimine la pobreza.
    Un musulmán español.

  20. Voy a insistir.
    ¿Han visto hoy como El Mundo condena a los infiernos a un intelectual como Chomski, que es un maestro, sólo por defender lo que es la verdad, que la salvaje “reconquista” acabó con la tolerancia en España.
    Ahora sí que os mando a la mierda.
    Un musulmán español.

  21. ¡Dios (el verdadero), qué cruz de morito! ¿No podría purgar a este marrajo de su nlo, señor anfitríón?

  22. A pesar de los celos, echo de menos a doña Marta Sicard, que hoy no aparece por el foro. Lástima porque podría contarnos qué pasa en Francia con los pobres que deben disimular su estado. De eso en Agentina sabemos más que nadie. ¿Se acuerda, don josian, de cierta cena en la Recoleta en casa de aquellas amigas? Aún se me enternece el alma.

  23. 22:14 p.m.
    Un asunto excelente, del que sabemos muchos quienes hemos aprendido por oficio que el Mal ése del que habla usted tanto con mayúscula, proviene fatalmente de la necesidad. Es normal que exista ese sentimiento de reserva, ese retraimiento que impide exhibir la necesidad. Siempre comprendí al viejo hidalgfo de las migas en la barba, uno de tantos entre nosotros, proque como alguien acaba de decir más arriba, ya me dirán quién, en un grado u otro, no pertenece a la triste cofradía.

  24. Aunque un poco tarde, ahí va mi comentario: creo que los pobres de solemnidad existen igualito en España como en Francia. No tengo cifras pero me da que en esto también debemos estar hemanados: España tiene una economía más boyante, pero creo que en Francia las leyes sociales son más justas y se reparte mejor la riqueza común. El problema es más bien con la clasa medio-baja, que no tiene derecho a ayudas para el alquiler por ejemplo, pero que no tiene suficientes recursos para alojarse. En París hay jóvenes y mujeres que trabajan pero que no tienen domicilio porque para alquilar vivienda ,de entrada hay que dar un pastón.
    Y naturalmente los peoresson todos los que no están repertoriados,los que no se manifiestan porque lo dan ya por perdido: los emigrantes sin permiso, los jóvenes que nunca han conseguido un solo empleo, los de los suburbios, cuando no viven del tráfico de drogas.
    En Francia, la pobreza de solemnidad es tema más nuevo: por lo general en Francia, la gente no pasaba hambre.Ahora sí, y por eso se abrieron los “restaurantes del corazón”: para que las familias verdaderamente pobres pudieran venir a comer correctamente y a hacer la compra.

  25. Es un tema por el que siento una gran indignación. Es una tremenda injusticia que haya pensiones de esta clase. Estoy con Epi en su 1ª exposición, pero no en el arreglo, puesto que, aunque Cáritas a mí también me parece seria, creo que no es una cuestión de caridad del momento, es de simple dignidad y justicia.

    Hay que cumplir la Constitución –tanto que queremos cambiarla, y no digo que no, las Constituciones no son intocables- y ésta no se cumple en lo MÁS PRIMARIO, EL SUSTENTO (éste no es sólo comer, como bien dice J.A.): UN SUELDO DIGNO, UNA PENSIÓN DIGNA Y UN TECHO PARA TODOS, y se me quedan muchas más que son importantes, pero no quiero alargarme.

    Pero parece que vamos para atrás, no sólo no se cumple sino que se hace una política para la DIFERENCIA, LA MISMA ESPECULACIÓN DEL SUELO podríamos nombrar.

    En lo que sí se ponen de acuerdo todos los partidos en el Parlamento es en LA SUBIDA SALARIAL DE SUS DIPUTADOS, Y EN SUS GRANDES PENSIONES CON POCO TIEMPO COTIZADO, ¿se habéis dado cuenta?.

    ESTO ES SIMPLEMENTE BOCHORNOSO

  26. Yo diría que el concepto de pobreza y bienestar no está muy claro en este foro y que las cifras que se manejan pueden tener significados muy diferentes para distintas personas y formas de vida.

    Yo he vivido holgado (como estudiante) con 450€/mes en Alemania (Freiburg) y por la misma suma en Sevilla (habitación en piso compartido (150€/mes) + transporte público y bicicleta+ tapas y cervezas ocasionales + cuota internet compartida + cuota teléfono+agua+luz+calefacción+comida). Cine barato, cine público, descuentos, especáculos subvencionados, centros sociales, actividades gratuitas, y viajes en autobús.

    Trabajaba y colaboraba en la universidad. Y con ello vivía muy feliz tanto en Alemania como en España. Pero requiere algo que no compran esos 800 euros de más que según este foro sacan de la pobreza: Dinamismo, saber apreciar lo que se tiene, administrar el presupuesto y prescindir de ciertos lujos.

    Pero mucha gente cuando yo tenía esa edad (24) no se iba de casa a no ser que tuvieran (igual que sus padres) coche, televisión de plasma, ordenador de última generación, poder ir al multicine americano, copas en los sitios de moda, teatro de moda, piso propio, comida preparada, cenas fuera habituales, corte inglés,….. ciertamente no llega con 600€.

    En Madrid dónde también he vivido hay alquileres por 250€/mes pero hay que buscarlos, y hay trabajos, pero hay que lucharlos. Ahora en Londres, vivo con un sueldo de £1000/mes y muchos Españoles que viven aqui se gastan esos 1500€ sólo en alojamiento.

    Si alguien me pregunta si me considero ó consideraba pobre diría que todo lo contrario. Formo parte de ese ínfimo porcentaje del mundo que tiene techo, comida, sanidad, ciudades seguras … (con bastantes peros y deficiencias que mejorar) pero ricos y afortunados. Mi sueldo aqui es bastante bajo pese a ser licenciado, pero es por elección propia para hacer lo que me gusta. Mucha gente considera inviable vivir con ese dinero pero yo ahorro y vivo bien con ello.

    Esa pobreza me temo que no la reflejan las cifras de 600€ sino la pobreza de recursos intelectuales, culturales, de saberse mover y de conocer el mundo y las cosas que este ofrece así como ser consciente de lo afortunados que somos. Esa pobreza sí la padece mucha gente, incluso el que gana 3000€ y piensa que no hay derecho a que un ejecutivo gane tan poco… esa persona es pobre de alguna manera.

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