Me sorprende que no haya dado más que largar el pedazo de Padrenuestro que, sin la menor preocupación por la reacción  laicista, largó el clérigo de Obama en su solemne toma de posesión. No porque en USA eso quede raro, sino por el ambiente que se respira por aquí desde hace unos años. En USA, naturalmente, no ya una invocación sagrada sino una oración entera y plena se aceptan a título profundo o simplemente simbólico en la mejor tradición de un Tocqueville que supo ver con claridad el grave papel que la religión jugaba en aquella democracia y que, como pudimos comprobar, sigue jugando hoy más allá de los devastadores efectos de la secularización y del proverbial laicismo de fondo de las relaciones políticas en el país. A mí me ha hecho hojear su clásica obra  para confirmar su convencimiento de que la democracia no es posible allí donde se identifica la religión con la política, pero tampoco donde la política rechaza de plano la religión. Tiene que haber alguna razón que justifique las muchas persecuciones, cruentas o no tanto, sufridas por la religión, especialmente por la católica, a lo largo de la historia de Occidente, y tal vez no sea otra que la vocación política frecuente en muchas religiones. Pero también es verdad que ha habido más de un pogromo y más de un ‘Kulturkampf’ bismarckiano empeñado inútilmente en desterrar la religión de la vida pública.

Uno de ellos lo estamos viviendo nosotros desde que llegó Zapatero y, por cierto, bien parecido en formas y maneras al montado por el ‘Canciller de Hierro’ –y que, como es sabido, le salió pro la culata—en la medida en que repite sus esfuerzos legislativos por acorralar la religión no sólo como práctica política de la iglesia que sea, sino como sentimiento íntimo. Si quieren hablamos otro día de esta ‘Kulturkampf’ de bolsillo, pero notemos hoy la amplitud y la robustez de una democracia como la americana que es capaz de compatibilizar el secularismo más radical con manifestaciones, como la del Padrenuestro mencionado, que son, con toda evidencia, una manifestación soberana de respeto por la religión, en la que se ve, con razón, un factor decisivo de identidad y un vivo instrumento al servicio de la cohesión social. Ese pastor o lo que sea, desgranado el Padrenuestro ante la muchedumbre entusiasta, es para tomarlo aparte. La distancia que nos separa de ese milagro cívico debería dar que pensar a tanto Bismarck de pacotilla como anda enredando por ahí.

13 Comentarios

  1. Bien traída esa alusión a la Kulturkampf, por cierto no mencionada por nadie que yo recuerde, a propósito de los enredos del zapaterismo. Esto se parece mucho a aquello, salvadas las distancias, pero un repaso por la normativa a que dió lugar la Kulturkampf (invasión de la ecsuela, propaganda anticlerical…) mostrará lo que se parece a las medidas adoiptadas por este Gobierno empeñado (¿ingenuamente?) en zaherir y desprestigiar a la Iglesia.

  2. ¿Qué voy a decir yo? Que estoy de acuerdo, que la Política, icnluso con mayúscula, precisa de un apoyo moral y que ese apoyo, si es prestado por instituciones laicas, no debe hacernos olvidar el papel histórico de la religión que contribuyó con su moral a configurar nuestra normativa.

  3. Bonito paralelo entre la Alemania de Bismark y la España actual, salvadas todas las distancias, naturalmente porque si el señor Zapatero fuera un nuevo Bismark España, como país , habría mejorado.
    Sin embargo, la verdad es que , a pesar de ser católica, al oir a ese pastor me embargaron dos sentimientos opuestos: uno de esperanza y de adesión a las palabras y los votos, y otro de crítica , de ironía, y hasta de repulsa por parecerme característico de la hipocresía americana.

    Besos a todos.

  4. Pues a una servidora, con la mención hanseática, le ha venido al neuronamen el recuerdo de aquellos años duros, grises y fríos, posteriores al 29 y su debacle financiera, que dio a luz al monstruo de la cruz gamada. Se me abren las ‘cannes’ al pensar que vayamos descendiendo la pendiente que conduzca a tantos a la miseria y se despierte el bicho maligno que proclame que tiene soluciones drásticas para todo.

    Por lo pronto, aquí en la Pieldetoro, ya he leído bastantes cosas denostando al caro, torpe y egoísta sistema del ‘estado de las autonomías’. Desde luego parece difícil, muy difícil que pueda entrar esa marcha atrás. Quizás debo cambiar de lecturas. Pero sería tal vez el trompetazo para que los que hoy se dicen entusiastas de la democracia, vuelvan los ojos hacia donde los reclame un pretendido caudillo. Miedo da pensarlo.

  5. Coincide la columna c on el sentir general de la mejor mpresna de aquí. Y no me parece justo liquiadr el tema aludiendo, como hace nuestra querida doña Marta Sicard, a la “hipocresía americana”, porque Norteamérica es una nación ocn fuerte impronta religiosa en todos sus niveles. Otra cosa es que el estilo americana –el “way of life”– no nos cuadre a los europeos en muchos aspectos. Tiene gran interés, en definitiva, el gesto del pastor, que debe interpretarse ne clave americana correcta.

  6. Un Padrenuestro retórico como ése puede ser también elevado de intención, qué duda puede caber. A mí no me sorprendió ni me dejó de gustar, quizás porque encajaba bien en el “discurso” ceremonial de la América tradicional que es capac de renovarse de la noche a la mañana como estamos viendo.

  7. Pues a mí me gustó escucharlo, a pesar de que no soy persona rezadora ni me gustan los rezos “políticos”. No hay que olvidar que hasta ayer y añún hoy muchas instituciones entre las muy cicilizadas abren sus sesiones invocando a Dios. Los yanquis tiene mucho de lo que jagm llama “el espíritu de la caravana”, es decir, de pionero piadoso, pewro no hay que olvudar la fuerte herencia británica sin la que no se entenderían muchas cosas en aquel gran país.

  8. Me ha encantado la idea y la forma. Negar que ese rezo tuvo un impacto general, ya son ganas de negar. Personalemente, prefiero esa piedad patriótica, que no me gusta, a los alrdes “cristeros” de los zetapés y los zerolos.

  9. Interesante el parangón entre el proyecto antirreligioso de Bismark y el de ZP (todos los comments coinciden en añadir “salvadas las distancias”…), porque es verdad que se parecen mucho. De sdónde habrá partido la idea de ese proyecto hoy? Estoy en que ZP la taría ya oscuramente, como lego, y algunos asesores oprotunistas le han dado la raz´´on y diseñado el método. Porque no se trata sólo de la oposicióma la religión sino de la enemiga a una Iglesias en concreto, puesto que a las demás se las respeta e incluso se las trata bien. El tiempo juzgará (amtes lo harán los electores) a este vendemotos sin más ideas que cuatro tópicos frentepopulistas en la cabeza.

  10. la lucha de culturas es una cuestion tediosamente ininteligible en politica, donde cada uno barre para su cas. un saludo

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