No creo que sea necesario militar en el fundamentalismo para percibir que vivimos una viva campaña antirreligiosa, esto es, en el caso de España, anticatólica y, claro, anticristiana, campaña, como casi todas las registradas en la Historia, inseparables de la intencionalidad política. Una estrategia convergente junta y revuelve, a estos efectos, a los cómicos de la burda contraprocesión  del Corpus toledano con la necia petición de IU y otro grupúsculos de que se retiren de la liturgia oficial el Crucifijo y Biblia o con los reiterados amagos del Gobierno de penalizar a la Iglesia revisando los acuerdos vigentes con Roma, todo en medio de la polémica sobre ese laicismo calcado del viejo modelo republicano que acabó como el rosario de la aurora. Y no sólo en España. Disfrazado de literatura pulula por ahí, en efecto, desde los EEUU a Europa, un exitoso esoterismo que mezcla los enigmas del Temple con la “quête” del Grial o identifica a este rancio símbolo –cierto que a base de una camelística deplorable— nada menos que con el vientre de Magdalena pasar acabar relacionando a Cristo con los reyes merovingios. En Bélgica, como si no tuvieran bastante con la que el país tiene en lo alto, tropiezo con un alegato kilométrico demostrativo, a juicio de su autor, de la inexistencia histórica de Cristo, ya echando mano del renanismo más manoseado ya apelando a sir Frazer para equiparar la Resurrección con las leyendas de Osiris, Attis, Adonis o Dionisio. ¿Nazaret? Simplemente, no existía. ¿Los Magos? Una historieta que procede de Mitra y Krishna. ¿Los Inocentes? Un crimen cometido por el tirano Kamsa quince siglos antes. ¿La ascendencia real? Buda y Osiris. ¿La resurrección de Lázaro? Pues otra leyenda, la de Osiris, cuyo nombre, El Azar’us, el evangelista no se molesta ni en disimular. Josefo, Plinio, Suetonio, Tácito, Luciano y hasta el Talmud judío son revisados con lupa para descubrir las famosas ‘interpolaciones’ o nada más que para desmentirlos. Uno se queda nota sólo de constatar la constancia de los negacionistas y la endeblez del imaginario de una erudición tan esforzada.

 

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 Nada nuevo una vez más. Creo que es Di Trocchio quien cuenta que en la mesilla del hospital en que murió Einstein se encontró el libro de un “crank”, esto es, de un chiflado llamado Velikoski, que había armado la de Dios es Cristo en la comunidad científica por su intento de demostrar que los milagros de la Biblia tenían sin excepción una explicación científico-natural, concretamente los efectos de la cuasicolisión con la Tierra de un gigantesco cometa desgajado de Júpiter hace unos 3.500 años, y que sería el responsable de las plagas con que el Dios de Moisés castigó a Faraón por oprimir al pueblo elegido. La sangre del Nilo sería un pigmento que dejó el cometa a su paso, la granizada prodigiosa una lluvia de meteoritos, las plagas de insectos, ya una consecuencia de la elevación de la temperatura, ya un aporte biológico derivado de la cola del terrible visitante, y todo por el estilo por lo que se refiere al resto. Pocas cosas cambian tan poco como esa antiapologética, hay que reconocerlo, pocas se han repetido tanto desde los primeros siglos y pocas han levantado tan vehemente pasión. Un juez de Viterbo hubo de admitir a trámite no hace mucho la demanda de un ateo que exigía al cura del pueblo que probase la existencia de Cristo en lugar de abusar de su credulidad, algo que seguro que hubiera hecho sonreír al Einstein que leía condescendiente las chifladuras de su amigo Velikoski incluso en el lecho de muerte. Lo que sí se ha perdido en esos empeños es rigor, calidad, a la hora de hacer filología o cultura comparada. Por lo demás, casi me arrepiento de haber recordado lo del cura de Viterbo no sea que se enteren Llamazares y Carod y lleven a Rouco al Juzgado. Tontos son para eso y para más.

15 Comentarios

  1. Ayer leí el artículo sobre la comida que nos hizo seres humanos, que nos permitió pasar del concreto al concepto y me encantó.
    Hoy estamos es todo esto de “las explicaciones” del maravilloso religioso, y cuando don José Antonio habla de pérdida de “rigor y calidad a la hora de hacer filología o cultura comparada” debo reconocer que me siento totalmente culpable porque, de joven me tragué todas esas obras de las cuales habla, la búsqueda del Santo Grial, el misterio de las pirámides, “la filiación” de Cristo y Osiris,el misterio de los papirus del Mar Muerto, del triangulo de las Bermudas, los puntos comunes entre la civilización egipcia y la de las islas de Pascua, los marcianos responsables de los dibujos mesoamericanos y demás temas semejantes. Hoy me siguen entusiasmando los libros de “fantasía”.
    De Emmanuel Velikovsky he leído 3 o 4 libros que todos versan sobre el mismo tema, pero estudiado con medios diferentes unos según los antiguos libros sagrados, otros geológicamente, o arqueológicamente. Otro rectifica la cronología egipcia y es bastante convincente…. ( Naturalmente espero que me vuelvan a tratar de inocente, crédula, y hasta de tonta del bote, pero a mis años, esto ya no tiene solución)
    XXX

    Respecto a la figura de Cristo, tengo una visión algo heterodoxa, sin llegar a la que está en voga hoy, pero no me molestaría nada si mañana se probase que no era hijo único, que tuvo esposa e hijos, que era un hombre importante y conocido, que había viajado bastante y tenía conocimientos de religiones y culturas lejanas. No veo en que esto pueda afectar su “filiación” ni la genialidad y generosidad de su enseñanza. Ni tampoco, para un creyente, su divinidad.
    Besos a todos.

  2. 13:09
    Este ateo convencido, confeso y militante, este año y seguramente los venideros, pondrá la cruz en la casilla de la Iglesia Católica por primera vez desde que existe y anima a creyentes, agnósticos y ateos a que hagan lo mismo porque aunque las religiones sean, para mí, equiparables a otras supersticiones, no puedo aceptar una pre-persecución religiosa como la que se está fraguando.
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    Yo también leí a Velikovsky (“Mundos en colisión”) en su día, es lo único que tengo en común con Einstein, y me pareció convincente en aquellos tiempos. Hoy no se sostiene ninguna de sus afirmaciones.

  3. Una servidora, como solo lee liviandades, no se metió con el Velikosky ese, aunque algún rollete de pirámides, de los moais de Pascua y algo de las modernidades esas del Grial, la Magdalena y los merovingios o los de la lengua cortada sí que me he tragado.

    Lo del cometa y las plagas de Egipto suena a piraditas de un piradillo, qué quieren que les diga. Pero cualquier verano de estos, concurren cuatro y hasta cinco plagas: bichos molestos comos moscas y mosquitos; lengua azul del ganado; epidemias infantiles -morirían primogénitos y segundogénitos, yo recuerdo unas tifoideas que se llevaron en mi infancia a varios compañeros de escuela-; algún terremoto; mareas rojas -pregúntenle a los mariscadores-; langostas, de las que vuelan, no de piscifactorías… ¿Cuántas van?

    Lo que sí es una meretrizada es la persecución religiosa de tapadillo, que no es únicamente de los dos tontos que nombra el Anfi al final. Parece que vuelven los comecuras.

    Y sí, mi don Ortóptero, una servidora que no llega a atea -¿quién le dice a usted que no haya un Algo Superior, que no tiene nada que ver con tanto cuento chino como nos han colado?- y se queda en agnóstica, pero no por comodidad sino tras darle vueltas y más vueltas al invento, llevo casi toda la vida poniendo la x para la iglesia. Basta haber visto a las hermanas de la Cruz una mañana volver de velar a un moribundo, o -yo sí las he visto- lavar, limpiar y curar con mimo a una enferma de Alzheimer que durante todo ese rato les decía injurias del calibre de los cañones de Navaronce.

  4. Para hacer justivia a columna tan espléndida le diré a don Griyo que, al contrario de lo que aventura, el tiempo ha ido probando muchas de las intuiciones de “Mundos en colisión”, como puede comporbar en el libro que el jede recuerda a medias, el de Trocchio, “El genuio incomprendido”, Alianza Editorial.

  5. Gracias por su valor y espíritu de Justicia, querido ja, hace tiempo que aguardaba una reacción suya por el estilo. Porque le conozco. La Verdad nos hace libres, aunque esos desgraciados no lo crean.

  6. LLeva usted toda la razónm pero, para decir toda la verdad, debería (a mi entender) haber subrayado más q

  7. LLeva usted toda la razónm pero, para decir toda la verdad, debería (a mi entender) haber subrayado más que el grueso de esa “cruzada” la lleva el zapaterismo, al que sirve de cortina de humo. Somos muchos los que cambiaremos la cruz en la declaración de la renta, por otra parte.

  8. Lo de la cortina de humo es clave. También lo es la ignorancia de esta tropa empeñada en su ingenua memoria republicana. Van a lograr que los republicanos de toda la vida acabemos viendo (ya lo hacemos) con otros ojos a la República del 31.

  9. Lo de Llamazares y Carod me ha encantado. Muchas veces me pregunto cómo un tío que sabe tanto no se corta para largar una guasa con todas las de la ley y en román paladino.

  10. Nada mñas recuerrente que el “ingenio” de esos que llama gm “novatores” (sobre los que maestro Maravall habla mucho en un gran libro donde se menciona don josian, supongo que casi adolescente), ligerezas cogidas por los peloes de conjeturas y ocurrencias. Lo que n o dijeran Renán, Strauss y cía., no han de encontrarlo estos que saben inifinitamente menos que aquellos sabios, pero insisten porque se creen “esprits forts”, los muy melones.

  11. Es verdad, estas cosas hay que decirlas porque parece que hay una especie de convención de silencio en torno a ellas, como si fuera un asunto tabú, tal es el pretigio resuidual de lo que fue cultura progre, sobre todo cuanod, como en el caso presente, es sostenida y subvencionada por el Poder. La ironía como forma de crítica me ha parecido lo mejor de la columna, ya que en ningún momento se le va la mana al autor que, sin embargo, se nota que está indignado tanto por la cruzada política como por la ingenuidad de esos investigadores aficionados.

  12. desde luego no se escarmenta en cabeza ajena. Parece que vuelven a hacer EXACTAMENTE los mismos errores que los abuelos.
    Me alegro de lo que dice el Prof, porque al Velikovsky ese le tenía yo mucho respeto: que se hubiera empeñado en ver si las diferentes ciencias corroboraban sus afirmaciones, y la cultura que monstraba, me habían impresionado.( Su padre era rabino y desde luego él tenía un conocimiento de los libros sagrados impresionante)

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