Cada día va resultando menos cómodo definir al millonario. El millonario original, el que en la España tradicional alcanzaba el millón raspado, ni siquiera entra hoy en las estadísticas en un país en el que el telediario puede adornarse con el reportaje de una cocinera que se gasta un kilo de euros en un solo día y en caprichos en la Costa del Sol. El ironista Carlos Rodríguez Brown, profesor de economía, nos explicó en una de nuestras “Charlas” onubense que el ‘boom’ inmobiliario había producido en España el tremendo milagro estructural de crear, casi de la Nada y de la noche a la mañana, un país de millonarios condenados a vivaquear sobre su fortuna: los propietarios de unas viviendas que han triplicado su valor (su precio más bien) en el último quinquenio. Pero ahora sabemos que un importante estudio ha cifrado en sólo 148.000 los ‘millonetis’ de nuestro Olimpo económico, una cifra de magnates que nos situaría en el décimo lugar en la estadística planetaria de “omes ricos”, como (ciertamente con un sentido bastante más complejo) se decía en la “otra Edad Media”. Claro que ésas no son las noticias que tiene Hacienda, celosísima Escila que, sin embargo, al aceptar como buenos los valores declarados por los contribuyentes e ignorar las inversiones extranjeras, reduce aquella nómina a solamente treinta mil afortunados de esos que dicen que pesan su influencia en ocultos billetes de quinientos euros como el viejo Aga Khan lo hacía en joyas y metales preciosos. Pero hay un dato que destaca sobre todos los demás y es el de que, durante el año 2005, es decir, en el “primer año triunfal” de ZP, en España han superado ese rito de paso nada menos que 7.600 nuevos ricos, una cifra que supone el 6’5 por ciento más que el ejercicio anterior. Cuando dijo que éste es el país en que más rápidamente puede enriquecerse una criatura, Solchaga no estaba empleando ninguna metáfora.

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Uno comprende con facilidad que el número de millonarios que posee una colectividad es un indicador estupendo del progreso de un colectivo pero, sobre todo, no vayan a decirme que no, del progreso de ellos mismos. Aparte de que tampoco es difícil de entender que la cifra real de pobres constituye un indicador elocuente a la hora de matizar la índole de ese progreso y su auténtico alcance social. Esta misma temporada vuelve a porfiarse sobre esa negra realidad, que Cáritas descubrió en su día la primera y que el propio Instituto Nacional de Estadística (INE), ciñéndose en exclusiva a Andalucía, calcula en medio millón de parias para que la Junta lo rebaje –reduciéndolo de manera drástica en función de su noción de “pobreza severa”– a unos treinta mil mal contados. Lo que no dice la Junta es cuántos afortunados han accedido en ese periodo a lo que podría llamarse, a ver por qué no, “riqueza severa”, siempre, claro está, desde la inquietante perspectiva que ofrece al axioma bolsístico de que en este perro mundo “cuando una gana un duro, es que otro lo pierde”. En todo caso, ese dato –el de los 2005 nuevos potentados del año 2005— habrá de planear sobre cualquier teoría que pueda ocurrírsenos para justificar o, simplemente, para explicar (Goldmann ya aclaró con finura la diferencia entre “explicar” y “comprender”) cómo es posible que una hegemonía sociata produzca a un tiempo tanto rico y tanto pobre, tanto millonario y tanto “pobre severo”. A uno, por ejemplo, no le escandaliza nada que un expresidente de ese color tenga amigos potentados, pero lo deja más que perplejo que los amigos más visibles que tenga sean precisamente los opulentos. Eurípides decía que la riqueza no es nada, pero que lo es todo, fíjense qué ambigua acuidad. Esos clásicos “nada” y “todo” son los conceptos que hoy se retuercen en la conciencia de una izquierda rampante que sabe cuánto puede esperar de la “nueva clase” sin descartar que le hagan un sitio en ella. Djilas lo anunció hace la tira de años. Ahora ya no es teoría sino simple realidad.

17 Comentarios

  1. (Aviso para blognavegantes: me temo que hoy la cosa va a ir un poquito más larga de lo normal. ¿Más, doña Epi?. Más. La que avisa no es traidora: Los no interesados pueden dejarlo aquí mismo. De nada).

    El Maestro llega a la almendra de un tema: los superricos y los superpobres. En medio la banda ancha de la -aceptemos la terminología novecentista- clase media. Esa que fue el colchón, digamos desde el 65 para acá, seiscientos, frigo, pisito hipotecado, hasta la fecha, segunda vivienda, carro buenecito, compra sobrada en el súper, etecé, para que no reventaran las cañerías del sistema.

    La misma que ahora tiene uno, o o dos, o más, hijos submileuristas por más que acumulen títulos universitarios (ja!), másters pagados por los papis y que acostumbrados a un nivelito, no se resignan a emanciparse en pisito cutre alquilado sin último grito en sonido, sin banda ancha, con frigo en precario, etecé.

    En un horizonte, toma ya, de quince, veinte años, mucho me temo que va a seguir ensanchándose el mar rojo de ese nuevo proletariado, submileurista insisto, mientras crece no al mismo ritmo la gente superguapa del piso de arriba mientras que los pobres casi de pedir van a ser legión. Qué vaya a traer el milenio que ya va teniendo uso de razón es algo que soy incapaz -vengan sociólogos a mí- de alumbrar. No tengo ni la más mínima vocación de profetisa.

    A mi don Reverendo, a quien tanto aprecio: Si se le ocurre leer la última de EM de don PJota, empiece por el final, finalísimo, so pena de que le dé una ausencia. De todas formas no estará de más que tenga a mano las sales.

    Como me he gastado un leurito en EM de hoy, versión Andalucía -¿para cuándo la edición digital, cielo bendito, don Rossell, don PJota, don SanDios?- leo el editorialillo que escolta a Belmonte, ¿caco- o eufonía?, sobre las hijas del Profeta, a quienes sus padres, los muy babuchas hijos del Profeta, tal vez hayan vendido, prenúbiles a algún primo bereber, y por lo tanto ya no van al cole. Como servidora es ya una carroza que visita y compra en mercadillos, tengo más que vistos también en puestos de bazar, de marroquinería y de otras cosas, a niños varones, en plena edad escolar, ganándose un jornalito en días laborables. ¿Van los munipas por el mercadillo? Sí, padre.¿Cobran los impuestos y tasas del mercadillo? Sí, padre. ¿Ven a los niños vendedores? Sí, padre. ¿Tienen obligación de denunciar el absentismo escolar de dichos infantes? Ay, padre, no me lo ponga difícil. Menos mal que luego asisitirán a la oración de los viernes y podrán imbuirse de las doctrinas del Libro. (Supongo que éste traerá ya un apéndice sobre las múltiples utilizaciones de un teléfono móvil.) ¿Es la Epi una xenófoba, islamófoba, racista impenitente? Yo creía que no, pero una vez que a una le rascan y le rascan en el lado oscuro puede salir a flote cualquier cosa.

    Escoltando a Belmonte por su otro rodal, el editorialillo le mete la uña al deterioro por “zaturasión der litorá”, versión del prócer de la realidad nacional andalusí de Izquierda Hundida, Convocatoria por Andalucía, los Verdes y los Grandes Expresos Europeos. Voy a hacerles un descubrimiento de mucha enjundia. Los saneamientos en la costa suelen ser el grano en el culo de los ayuntamientos que viven de las banderitas azules. Crece y crece y crece el hormigón y se puebla varios meses al año de una población que quintuplica a la habitual. Seres vivos que pernoctan, comen y dejan divisas de fundamento, léase libras esterlinas, pero que por desgracia también mingitan, defecan y desechan preservativos en su diversísima gama (no lea ésto, Páter, si ha llegado hasta aquí). Los emisarios no llegan demasiado lejos de las playas y como no han sido ni mínimammente depurados los desechos, el mar, la mar, honrada devuelve lo que no es suyo. En la costa donde vivo le llaman “natas” a unas espumas sospechosas que asustan a los bañistas y que son el heraldo que anuncian lo que encierran las aguas. ¿Se depura por ello mejor, se alargan los emisarios más kilómetros? No, padre. Se contratan unos barcos con unos como cazamariposas gigantes que rescatan las natas y las retiran de la vista para no asustar a los bañistas aunque la tasa de escherichia coli por centímetro cúbico de agua sea espeluznante. Al lado de esto, lo del Algarrobico me parece una broma.

  2. ¡¡Jo doña!! Yo creía que se había quedado haciendo seda, como ayer, pero resulta que ha madrugado, se ha gastado el eurito para regocijo de Pero J y encima le pide que se lo ponga gratis en digital.
    Bueno. Pues resulta que estaba currando.

    Sobre los ricos, solo puedo decirles que nunca se consideran ricos mientras haya alguno más rico (la excepción es Bill Gates por ahora), que nunca están contentos con lo que tienen porque su trabajo es tener más.

    Y lo más importante: Que para que haya un rico nuevo es necesario que aparezcan miles de pobres nuevos.

    Y luego la justicia divina:
    Es más difícil que un pobre entre en el clan de los ricos que un rico entre en el Reino de los Cielos. Disculpeme Pater.

  3. Ya lo recuerda el patrón: en este perro mundo cuando uno gana duroe s que otro lo pierde.¨No se le puede negar gracejo a este tío.

  4. Ay, mi don Elitróforo, y qué poco que me conoce vuecencia. Servidora siempre fue de poco dormir y ahora, con los años, menos, por lo que el dios Cronos me lo recompensa en productividad.

    Aquí me tiene con un pisto de verdura ecológica ya cocinado y un pescado “salvaje” pero barato en el horno, por lo que debo mirar de reojo que no se me pase la hora, que mi horno no tiene reloj. Y mis suelos fregados y la loza escurriendo.

    Eso de EM digital de gratis, ni mijita. Hay que pasar por caja para no conformarse con los titulares. Servidora paga y abre EP, lagarto, lagarto, pero no EM porque no trae aún cuadernillo andaluz. Para leer a los Pacorrobles, los Caraballo, las Eva Díaz, ángel de criatura, los Vazdesoto y demás hay que gastarse el leurito, lo que supone incrementar el gasto de bobinas de papel prensa. Y a servidora ya se le cae el lagrimón cuando advierte de las toneladas que se tiran (¿?) en gratuitos, pero procuro ahorrar –tal vez un eucalipto en toda mi vida- papel.

  5. No sé cómo se cuentan los millonarios, pero estoy segura de que hacienda se pone los anteojos al revés para no tener que apuntarlos en la libreta. Los pobres, menos aún. ¿Qué es un “pobre severo” como dice Chaves, un indigente exigente, un proleta moralista y duro de pelar? Lo que tiene Chaves es muy poca vergüenza, como lo prueba que declaró OFICIALMENTE en el REGISTRO parlamentario que no poseía más que un mal pisito, un coche usado y un milloncejo de pesetas antiguas. Lo que al fin y al cabo lo convierte en un millonario, aunque no tanto como muchos de los que lo rodean.

  6. Bueno pués ya estoy de nuevo en casa. A las 6.30 h. salí de Orihuela del Tremedal y a las 15.00 estaba en casa escuchando el telediario.

    He visitado de paso Calanda, había pasado algunas veces por allí, pero sin detenerme. He visto la casa donde vivió el gran maestro Buñuel, -uno de mis iconos culturales-, y le tienen un museo muy digno.

    He atravesado en el viaje algo así como más de cien pueblos, visto trigo sembrado para miles de personas, de fruta miles de melocotoneros, almendros y camiones con un trajín de llevar y traer que enloquece.

    Como cosa curiosa mujeres y trabajadores de tez morena arreglando las vías de comunicación.

    Esta visión del país enloquece a cualquier sociólogo.

    En un pequeño pueblo del camino, en un bar pequeño y cutre, el dueño con barba me cobra 2.60 € por dos pequeñas madalenas y un café con leche. Y me endosa un tiket hecho con ordenador.
    Cojo mi vespa y salgo pitando.
    Este país no sé si es pobre ó rico, pero sí raro. raro. raro….

  7. El dato extrarodinario es ése que recoge GM: en un año miles de nuevos millonarios bajo el régimen sociatista. Es un argumento que va a misa. Si tuvieran alguna vergÑuenza, se iban a casa. No se irán claro, pueden estar seguros.

  8. ¡Por Dios nuestro Señor, doña Amanita, cómo piede ser tan ingenua! Un censo de millonetis (como dice ja) con carné en la boca no lo verá nunca mientras gobiernen ellos, y tampoco cuando gobiernen esos inocentes rivales que se quejan mucho en la oposición pero lo eprmitieron todo sin tocar nada mientras tuvieron ocasión (ocho añitos nada menos) de hacerlo desde el Poder legítimo. En toda España se conocen esos millonarios drel PSOE, o al menos se habla de ellos, lo mismo en Madrid que en Andalucía, en Cataluña que en Castilla-La Mancha. Los yates están ahí, los chalés están ahí, los hijos en grandes ubniversidades británicas o americanas ahí están, los coches de lujo, la vida de magnate… Hoy la riqueza no resulta fácil de ocultar como no se trate de la de un avaro loco. Pero, ademas, con la mano en el corazón, doña Amanita, ¿de verdad cree usted que hay algo que impida, moral o políticamente, enriquecerse a un miembro de un partido de izquierda? Dios me perdone pero, a estas alturas, creo firmemente en que en que la política en esta democracia se ha podrido por algo que jagm denuncia sin desmayo desde hace años (y es una de las razones de mi admiraicón y afecto): por la “desmoralización”, por la crisis profunda de la moral, por el ebsurdo de creer que la Moral es cosa anticuada en lugar de comprender que sin ella no queda más que la selva. En Francia pasó igual, ¿o es que no lo sabía usted?. Y en Alemania o Granm Bretaña, en Grecia hasta metieron en la cárcel al Primer ministro Papandreu, en Perú tuvieron que echar al recién vuelto Alan García… Lo dej´ño, Dios me perdona. La culpa, esta vez, de doña Amanita.

  9. La imagen del Charnego Impertinente con su vespita y su hato, perdido por esos caminos de la patria… ¡algo sensacional! Éstá claro que el charneguismo no proporciona grandes ganancias, aunque habrña que esperar a ver qué saca la cohorte de los Montilla y Manuelas de Madre. Éste Charnego nuestro es todavía un español antiguo, terciado de Unamuno y Ciro Bayo. Verlo en su amotillo le devuelve a uno la fe en los hombres. Y la evidencia de la ingenuidad charnega…

  10. Cuanta razón llevas José Antonio. Es algo increíble esto de los nuevos millonarios. Ésta es otra nueva etapa en alza, porque siempre es paralela a la subida del negocio inmobiliario, y todo lo que a éste rodea, que son casi todos los sectores. Yá hubo otra en el 92, y ¡cómo se ponen las botas en tan poco tiempo!, yo conozco gente que compra hoy una casa -o dos o tres, ya puestos- y la vende pasado mañana por un tercio más. ¡Y en el Aljarafe es ya horroroso.

    Parece mentira que este fenómeno se dé bastante más con estos gobiernos, pero en el tiempo de experiencia que tengo ha sido así. Es, simplemente vergonzoso. ¿Por qué se permite esos sueldos miserables que cobran los jóvenes, trabajando mañana y tarde para empresas fantasmas con contratos de 3 meses (“de prueba”), y cuando cumplen el tiempo, fuera, que tengo la tira de muchachos y muchachas esperando en la cola?. ¡Y qué contentos se ponen los chavales cuando los eligen! Porque encima le hacen hasta psicoténico y todo. Así cómo no se van a ser millonarios, a costa de -como bien dices- otros pierdan. Exprimen al trabajador por cuatro perras. Esto me recuerda a “otros tiempos”, que o quiero recordar, salvando las distancias, claro. Pero con la diferencia que en la última etapa del franquismo podíamos recurrir a magistratura y los empresarios se cagaban – con perdón-, pero con la nueva ley laboral que hizo el PSOE…

    Cuando describes esta sociedad, creo que no haces más que el retrato del capitalismo puro y duro.

  11. Ahí tenés a mi presidente y a la Chiche, que vaya pareja guapa que hacen con el ZP sonriente de ustedes. Otro día las hablo de los nuevos millonarios argentinos, pero me consta que jagm conoce a más de uno y los ha tratado –soy testigo– sin contemplaciones incluso aquí en Buenos Aires. ¿Recordás un día en casa de las parientas Baremboin, don josian? Mejor me callo, les mando mi cariño desde este país loco, loco, loco… ¡por su Selección!

  12. ¿El señor charnego se refiere porcasualidad a negros cuando habla de trabajadores de tez morena? ¿Y trabajadoras?¿había alguno de tez pálida? ¿Y de escasa dotación capilar como el señor Montilla? ¿Dejan los negros de ser negros por llamarlos de otra forma? ¿Las rubias son personas femeninas con cabello de color paja? ¿Se convierte en motaca un motero que no respeta las señales, ni las limitaciones de velocidad? ¿Un ecuatoriano que delinque porque saca más pasta que trabajando, es un sudaca o es un individuo a quien su falta de formación, educación y escaso respeto por las leyes impulsa involuntariamne te al delito, independientemente de pertenecer a la raza andina? ¿Y si le llamamos al pan, pan y al vino, vino, estamos incurriendo en desconsideración con las madalenas caras o el vodka de garrafa? Me ha hecho usted el apéndic e

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