Se me queja un amigo enseñante de que sus alumnos de bachiller suelen creer que Alemania es un país tan viejo como cualquier otro de los europeos, ignorándolo todo sobre el complejo y largo proceso de formación del Reich, justo cuando aquel gran país vive con creciente vehemencia el 60 aniversario de la República Federal y el disparado optimismo de los analistas que ven como desaparece a ojos vista el “complejo alemán”, al tiempo que crece sin pausa un sentimiento patriótico que en las encuestas es expresado tanto por el 60 por ciento de ciudadanos que se sienten orgullosamente alemanes como por el 80 por ciento que entiende al patriotismo como un fenómeno típicamente alemán. Se acabó, al parecer, la larga noche del remordimiento y el pesar, para dar paso a un optimismo que pronto celebrará, además, la caída del Muro y la reunificación de las dos Alemanias, un optimismo que tiene base de sobra en el vigoroso esfuerzo que ha aupado al país –a pesar del contratiempo económico que supuso la reunificación—al primer puesto entre las economías europeas y al tercero entre todas las del planeta. Una muchedumbre ha festejado el acontecimiento alrededor de la Puerta de Brandenburgo soplando las sesenta velas simbólicas que certifican la definitiva reinserción  y mayoría de edad de esa imprescindible Europa demasiado tiempo averada por imposición externa y, por supuesto, por una discreta autoexclusión de naturaleza purgativa. No hace tanto después de todo, como ahora se ha recordado allí, que un presidente como Gustav Heinemann era capaz de decir en público aquello de “amo a mi mujer pero no amo a mi país”.

 

No toda la presunta modernidad opta, pues, por la disgregación y el minifundismo político. Hay grandes países, los más grandes sin duda posible, que refuerzan su sentido de la unidad como prerrequisito del éxito histórico de la nación y como garantía de progreso material pero también como causa de decisivos avances morales. Alemania ha expiado durante medio siglo una locura que, desde luego, no sería justo atribuir sólo a una minoría enloquecida, pero que tampoco tiene ya sentido mantener sobre una conciencia colectiva contrita y renovada. Esos cientos de miles de ciudadanos celebrando el aniversario tienen  derecho, tras 60 años de esfuerzo y república, al sentimiento patriótico que, durante tanto tiempo, se les ha negado.

17 Comentarios

  1. Siempre creí en la responsabilidad (casi)colectiva del pueblo alemán en los dersastres de la guerra. Por eso juzgué merecidas las sanciones impuestas luego mpor los vencvedoers, que no gueron hermanas de la caridad ni mucho menos. Pero un pueblo que trabaja y se rehace durante más de meido siglo tiene derecho a vivir sin complejos. ¿La memoria histórica? La única memoria sana que puede existir es la memoria no vindicativa. Ya ha poaghado Alemania mucho de lo que hizo. Rusia, Serbia, China, tantos países ni siquiera han recibido la factura.

  2. Hay que reconocer que los pueblos tienen malas horas, y no es lógico estigmatizarlos. Alemania ha hecho un gran milagro sobre el “milagro alemán” y es justo que la normalidad vuelva a su vida, lo que no quiere decir que nos e prevean mecanismos de control ante eventuales “nostalgias”, que me parece , sinceramente, que hoy son impensables.

  3. Alemania ha perdido las agallas. La opulencia con la que se llena la boca este tío del blog es la causa. Hoy es un país decadente el que fue el imperio q

  4. ¡Albricias! ¡NN se quita el antifaz! ¡Y yo que creía que andaba por otros andurriales…! De todas formas, su despreciable áspecto mueve a despreciarlo y no a otro cosa.
    La cuestión de la nueva Alemania es interesante proque es lo mismo casi que hablar de la nueva Europa. Nunca fue el contionente entendible sin la componente germana pero menos que nunca después de XVIII-XIX. El pptencial intelectual de nuestra Europa debe a Alemania como al que más si no más que a nadie. jagm lo ve con claridad y hay que agradecerle que, siempre atento a la actrualidad más trascendente, saque el tema hoy.

  5. No estoy seguro de que los países prendan las lecciones de la Historia. Alemania ha demostrado TRES VECES en poco tiempo constituir un gran peligro en sus ansias expansionistas, y la última fue atroz. ¿Es lícito y lógico mnantener la guardia ante un pueblo con esas ínfulas? ¿Se puede pensar que un peublo cambia de carácter en tan pocom tiempo como es medio siglo largo?

  6. Una discusión antigua. Los alemanes son cabezas cuadradas, no hay que olvidarlo. A ello deben sus méritos pero también su peligro. Medio siglo no es nada. Habría que garantizar, como m´jnimo que nunca volverán a disponer de poder militar, y eso es algo que ya empieza a fallar…

  7. No albergo sentido de venganza. Sí albergo espiritu de justicia. Y creo que ese pueblo no ha purgado bastante, aunque se puede decir que las nuevas generaciones nada tendrían que ver con aquel horror. Los pueblos trienen una idiosibcracia, es como decir, una manera de ser y entender la vida y eso no cambia en medio siglo ni en uno entero. De todas formas, es bueno que se nromalice como país li que es el fundamento de la UE, porque no nos engañemos, lo es.

  8. Pasa con los paises como con los hombres que algunos aprenden y otros no.
    Estoy con doña Georgina, don José António y don Panglos: si no fuera por Alemania la comunidad Europea no existiría, y no tendríamos a Bach, a Dürer , a Novalis, a Nietsche a Marx y a tantos otros. Dommage ¿no?

    Besos a todos.

  9. Charles de Gaulle, quizás el político con más dignidad que ha tenido Francia, dejó dicho aquello de “prefiero dos Alemanias a una”.

    Dos curiosidades:
    Alemania tiene en: Francia, Austria, Polonia, Suiza, Italia, República Checa y hasta en Hungría ciudadanos que esperan ser admitidos en la gran Alemania.
    Es el primer Estado que reconoció la independencia de los paises balcánicos y la división de checos y eslovenos.

    El año pasado la Feria Internacional del libro de Frankfurt tuvo como invitada de honor a la Literatura Catalana.

    En Espanya los dos políticos más representativos del nacionalismo vasco y catalán, Arzallus y Pujol hablan el alemán correctamente, el primero fué profesor en una Universidad alemana y el segundo estudió en el colegio Alemán de Barcelona.

    Los cascotes del Muro de Berlín pueden llenar de sangre, cualquier día, de nuevo, a toda Europa.

  10. Críptico comentario el del Abate rebelde, cuyo elogio de De Gaulle no deja de resultar paradójico. Pero si nos ponempos s hacer comentarios como ´´ese, uno para cada país, no acabaríamos nunca. Yo creo que bes más sencill el tema de hoy y que jagm pretendía sólo señalar el fin del purgatorio.

  11. No hay país incapaz de mudar de piel, ni siquiera de cambiar de esqueleto. Nosotros mismos nos asombraríamos de nuestra imagen en los siglos imperiales, como los franceses o los ingleses. Por no hablar de los rusos, cuyas proezas en la Guerra sólo fueron comparables a su brutalidad. O de los serbios, o de los croatas, o de los marroquíes, o de los yanquis, o de…

  12. Lo que hay que celebrar, como creo que sugiere la columna de hoy, es la nueva actitud y la nueva realidad de una nación cuya importancia en Wuropa es mayor todavía de lo que dibuja madame Sicard. Es mejor contar con una Alemania potente e integrada, sin complejos, que con un pueblo reprimido que nunc a se sabe por dónde puede acabar saliendo con el tiempo. No olvidemos las causas de la II Guerra tampoco.

  13. Lo que no dice es que la recesión es en Alamenia más grande que en los demás países, aunque es cierto que el paro está siendo controlado muche mejor que, por ejemplo, en España, incluso que en Francia o Inglaterra. Alemania es una potendia, lo ha sido y lo volverá a ser. Los pueblos no se inventan ni desaparecen de la noche a la mañana, y ése es uno d elos grandes que han poblado este mundo, al mergen de su horrorosa experiencia bélica de sus tres guerras europeas.

  14. Tema interesante, a pesar de la recesión que apunta un bloguero, ejemplo de una nación extraordinaria sin duda. El amigo Berlin, a quien ecahmos mucho de menos esta temporada (está en Japón) podría contrinuir hoy con su larga experiencia. Lástima.

  15. Alemania es un verdadero ejemplo de país. La dividieron en 2 tras la guerra, teniendo que sufrir la penuria implacable de los comunistas en el este. Ha tenido que pagar la entrada de los países en la UE ( cierto es en cambio que ahora bien que les compramos sus productos ) como manera de obtener su redención.

    Con la caída del muro pudimos ver la verdadera cara del horror comunista y cómo dejaron el este; los alemanes están pagándolo todavía con sus impuestos. Hoy, casi 20 años después, la gran Alemania resurge y se convierte en la 3ª potencia mundial y primera de Europa. Curioso no deja de ser que los dos perdedores de la Segunda Guerra Mundial sean 2ª y 3ª potencias mundiales, por algo será.

    Afortunadamente los alemanes están perdiendo el complejo de chicos malos y cada vez más se sienten orgullosos de su patria. Desgraciadamente está prohibido criticar a Israel, porque claro, como ellos mataron a muchos judíos pues ahora que los judíos hacen algo parecido pues no se les puede criticar.

    Viva el resurgir de los alemanes.

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