Es posible que la muerte de Maurice Papon reabra en Francia, imagino que tímida y quizá efímeramente, el debate sobre la recuperación de la memoria que también allí plantean determinados grupos sociales. De momento, un representante de los estudiantes judíos organizados ya ha comentado que, mientras el verdugo ha muerto plácidamente en su cama, sus víctimas no gozaron de ese privilegio en los campos nazis a los que él las envió. No creo, sin embargo, ya digo, que la polémica llegue muy lejos porque ya el proceso en que Papon fue condenado en 1998 dejó claro que Francia –el “país oficial” tanto como el “país real”– no deseaba abismarse de nuevo en la sima de la memoria. Ya dice mucho que Papon haya sido el único funcionario francés condenado desde la Francia democrática y no es ningún secreto que si se le juzgó fue sólo por la tenacidad de sus acusadores que lograron vencer las más altas resistencias, ya que no en vano el acusado había sido hombre de confianza del propio De Gaulle pero también ministro de Giscard y prefecto de Mitterand, con cuya biografía hubo de compartir algunas oscuridades. En mi mocedad todavía se relataba en voz baja por los mentideros de Saint Michel y Odéon sobre la matanza del otoño del 61, una carnicería perpetrada bajo las órdenes del difunto en la que, según la leyenda, entre doscientos y trescientos argelinos murieron masacrados en el patio de un cuartel policial, aunque de este “accidente” no se hablara en el proceso que le montó la justicia girondina, centrado en su papel –descubierto por “Le Canard Enchainé”, no se lo pierdan– en los planes genocidas de la Gestapo bajo el régimen de Vichy. La biografía de Papon constituye un  arquetipo para entender la secreta afinidad que puede existir entre el crimen y la democracia, es decir, para ilustrar eso que, lamentablemente, suele entenderse por “realismo” político en muchas democracias consolidadas. Pero también para ayudarnos a entender la aparente paradoja de ciertas tolerancias democráticas. El flamante ministro español de Justicia ha sostenido en público que la reacción contra el terrorismo de los GAL fue un acto de hipocresía colectiva. Y ahí lo tienen de ministro. Como si nada.
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Lo decisivo del proceso de Papon fue, sin duda, el reconocimiento de que responsabilidades como las suyas no son exclusivas del ciudadano sino que alcanzan al Estado. Los familiares de deportados judíos han pleiteado y vencido a la empresa de ferrocarriles francesa por considerarla colaboradora necesaria del operativo genocida y, de hecho, la sentencia contra Papon implica el reconocimiento de que en los crímenes imputables a ese personaje tenía su arte y su parte el propio Estado, sobre el que recaerían, como consecuencia, la carga de las reparaciones. Y todo ello sin que en Francia se le ocurra a ningún lenguafloja la ocurrencia de que reaccionar contre el crimen de Estado implique hipocresía, ni siquiera conociendo hasta qué punto llegó la inhibición de la sociedad francesa ante el proyecto y las maniobras del exterminio judío. Papon pagó muy poco pero por todos, ésa es la verdad, lo que no supone en modo alguno que su castigo no fuera justo y merecido, pero sí que quiere decir que la sociedad en su conjunto, motivado cada ciudadano o cada grupo por su razón particular, prefirió sacrificar al buco antes que diezmar la cabaña. No hubiera podido ser de otra manera si se piensa en esa misma biografía, en la enigmática impunidad de culpables de primer rango como Papon que no sólo borraron sus huellas en los archivos sino que lograron hacer impresionantes carreras vayan ustedes a saber a costa de qué valiosas discreciones y de cuántos imprescindibles silencios. Estos que mueren serenos en la cama suelen guardar bajo el colchón trilita suficiente para volar medio mundo. Yo creo que los franceses enterraron apresuradamente la memoria precisamente por eso.

13 Comentarios

  1. Acaba de finalizar el referéndum sobre el Estatuto de Autonomía andaluz. La abstención ha llegado a cotas inimaginables en una democracia, el 63.8 % de los electores.

    Han votado los funcionarios de la Junta y los que viven del presupuesto estatal.
    La clase política no hará ninguna reflexión sobre el tremendo desprecio de los andaluces a lo que ellos representan.
    El cinismo de los políticos es enorme. Dice el portavoz de la Junta, que lo que ocurre es que el pueblo andaluz tiene una confianza excesiva en sus políticos.
    Definen a Andalucía como incauta.
    Las ciudades han superado todas en abstención. Los pueblos han votado su mayoría. Eso demuestra que la clase política domina las áreas rurales como verdaderos CACIQUES. Montellano, mi lugar de nacimiento, es la prueba evidente.
    Ahora tienen los republicanos una tara enorme. Acabar con los herederos del franquismo-mornárquico.
    En eso estamos trabajando.

  2. Otra vez gm nos rescata del olvido más que relativo comentando la muerte de Maurice Papon, gran canalla, “político” disponible para cualquier bando, gran criminal de guerra, genocida. Las reflexiones sobre la dificultad de la memoria, justificadas y bien traídas como aviso a los navegantes de aquí.

  3. Sería bueno que el blog comentara el tema Papon aunque comprendo que para los blogueros andaluces el tema del fracaso en el referédum resulte prioritario. Siempre nos preocupó mucho lam memoria del genocidio; nunca lo hicimos como se trata de hacer ahora en España frente a lo sucedido en la guerra, o mejor, en el bando franquista. La memoria difícil: ese título dice ya mucho.

  4. Ustedes no conocen de qué hablan, ni saben qué pasa en la histoire francesa, por que opinan entonces? por ideologías políticas de izquierda? Papon como todo que no puede defenderse merece respeto.

  5. Caramba, monsieur Marcel, apure su cognac y dese una vuelta por el pueblo rumiando en su particular memoria, pero deje que la inmensa mayoría (europea, por supuesto) deteste a los genocidas. ¿No será usted uno de esos “escondidos” a los que España brinda seguro refugio por tradición en sus costas tranquilas? Si es así, no le oculto mi desprecio.

  6. Son centenares de exmiembros de la OAS los que se ocultaron en la costa mediterránea con el beneplácito del general Franco.

  7. Profesor: El actual jefe del Estado fué elegido por designación del General Franco para su sucesión a título de Rey.

    España sigue con el mismo Jefe del Estado y el verdadero poder sigue en manos de sus herederos.

    Sus herederos son la clase sociológica que trepó en los partidos políticos de izquierda, apoderándose de sus aparatos y conformando una UNIDAD DE PODER al igual que su ínclito “caudillo”.

  8. Miren por dónde, estoy de acuerdo con el ministro Bermejo en que hubo mucha hipocresía, si no en todos, sí en muchos de los que se la cogieron con papelillo smoking a la hora de poner en solfa a los GAL. Cuando el ministro Barrionuevo entraba en según qué momentos en el Congreso, la bancada de la derecha le tocaba las palmas con entusiasmo. Está escrito.

    No significa que servidora, que ni estuvo en la derecha ni de acuerdo con aquellas salvajadas -Batallón Vasco Español y cía- no vea con asombro cómo aún queda algún ancianito de pura raza aria dorándose a los soles de Mallorca o Marbella. También conozco a algún miembro de la Stasi que vive, y vive bien, en su casita costasoleña, sin oficio ni beneficio pero con una buena pelotita de marcos en su Caja de ahorros, donde el director le hace el rendez-vous cuando viene a moverla un poquito. No tengo más pruebas que mi propia intuición femenina, pero les juro que no me engaña.

    El Puerto -quien no ha visto toros en el Puerto…,etc-, Roquetas, El Ejido y algún otro municipio han superado el 75% de abstención. Ji, ji. Ja, ja. Juas, Juas. Jo, jo. Jia, jia. ¿No es una pena que el voto nulo no haya llegado a más del 40%? Sería mucho más efectivo que la abstención carnavalera.

  9. Temo que sepamos poco de Papon, don gm, como poco sabemos de nuestros propios verdugos. La memoria es difícil de recuperar, lleva razón, porque nunca se sabe qué puede haber bajo la alfombra que decidimos levantar de golpe. Usted mismo ha dicho y repetido que Francia utilizó este proceso para salvar la cara y cerrar el movimiento creciente que pedía luz y taquígrafos. Otra cosa no hubiera tenido sentido cuando todos hemos podido ver la foto de Mitterand en persona con altos jefes de la Gestapo. ¿Cómo sancionar a Papon sin salpicar?

  10. Afligido por el romadizo continúo sin condiciones para participar en veustra interesante cháchara. Veo que el Referéndum –¡yo tampoco pude votar, dado mi estado comatoso!– ha despertado interés e incluso pasiones, y lo comprendo. Lamentablemente, sin embargo, temo que la clase política que Belmonte crucifica hoy con sentido de la equidad, bajará sola de esa cruz de papel y continuará viviendo en su “jardín cerrado”. Me resisto a absolverla.

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