Asombra el nivel que va alcanzado el “caso Malaya”, el laberinto de granujerías y complicidades, la presunta implicación de la propia Justicia en el embrollo, la enormidad del latrocinio. Pero nada tan desmoralizador como escuchar al “cerebro” del lío amenazar en sede judicial con “tirar de la manta” y observar la intranquilidad que semejante rentoy ha provocado en muchos sectores. Ya Gil demostró al juez que la Junta había aceptado ilegalmente sus millones por una recalificación y fue seguramente su anuncio de que tenía mucho más guardado lo que aconsejó a las Administraciones mantenerse a una prudente y silenciosa distancia del ‘Ostentóreo’. Lo de Roca, en cambio, a estas alturas, es probable que no pase de alarde, aunque la sola formulación de la amenaza da una idea del mundo en que nos movemos. Verán como bajo la manta no hay gran cosa. Si lo hubo, desde luego, ha tenido tiempo de sobra para ponerse a buen recaudo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.