Vienen las municipales, no hay que perder de vista esta circunstancia, y ello habrá de traducirse en que la Junta, como otras Administraciones, cedan y den sus brazos a torcer en esto y aquello, como acaba de darlo Obras Públicas, siquiera a medias, en medio de la bronca de las VPO, cuyos propietarios se han convertido ya en la incómoda sombra de Chaves. Es verdad que las correcciones propuesta en el texto de la futura ley no colman las demandas de aquellos, pero no cabe duda de que suponen una importante bajada de pantalones ante unas reivindicaciones que eran ya un clamor no poco estrepitoso. Había que ver la cara de Chaves el otro día, acosado por los protestantes y vapuleado desde la cartelería con palabras mayores. Un precedente que podría animar a otros colectivos perjudicados a reclamar lo suyo pero que era razonable establecer. Más le vale a la Junta zamparse ese trágala que aguantar un imprevisible movimiento vecinal más activo que el que ella mantiene en nómina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.