Suele no se más que una ilusión la que nos muestra las modas como corrientes definitivas. Hoy no hay una izquierda digna de tal nombre y todo abruma hasta forzar la idea de que sólo la visión liberal es acorde la naturaleza social. Ya veremos: repasen la Historia y verán qué clase de “yenka” mueva a las ideas. Por eso la epifanía de Julio Anguita constituye una esperanza para mucha gente de ese bando que asiste consternada a la liquidación de la utopía y al triunfo del pragmatismo. Desde que él se fue, IU es un corralillo con mucha gallina y pocos huevos, una oficinilla de colocación para muchos sin mejor oficio, un proyecto sin principìos ni fines, una hueste mercenaria disponible para el PSOE. Quizá él traiga mucho pensado de su retiro azacán y de su larga experiencia. No es a la izquierda sólo, es a Andalucía y a España entera a quienes beneficiaría el regreso de la Razón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.