Se pregunta Javier Rubio en su sección sevillana para cuándo podemos esperar la implantación del carné por puntos para esos políticos que aplican o proponen esa sanción incluso para los ciclistas, que no precisan carné. Yo creo, sin embargo, que no se trataría tanto de esa medida disuasoria como de exigir al menos que un político condenado –como ese concejal sevillano al que una jueza apunta como visible mentiroso y prevaricador– se retire de la primera línea en la que su mal ejemplo resulta definitivamente desmoralizador para los ciudadanos. No se trata de llevar la cabeza alta, como dice Chaves, porque no se trata, en efecto, de nada postural, sino de algo (“su” caso, sin ir más lejos) que concierne al deber de ejemplaridad del cargo público. Ya sé que se puede ser un golfo y resultar rentable para el partido. Pero esa razón da asco a cualquiera que todavía confíe en que este tinglado de la democracia tenga mejor o peor arreglo. 

2 Comentarios

  1. Sí, debían tener los políticos carnet por puntos. Claro que recurrirían a anotar sus infracciones a las tias, abuelas, cuñadas, u otros testaferros,etc. como se hace en Andalucía con las peonadas del PER, con lo que el juego continuaría. Desengañese, la mayoria de ellos no tienen por objetivo la justicia, como propondría San Agustin, y se convierten automáticamente, como también diría el de Hipona, en pandilla de ladrones. No tenemos democracia sino democradura.
    Referente a su meción a Chaves, no se extrañe, no hay sensibilidad democrática, y podrá tener poder pero no autoridad moral. Así le va a Andalucía.

  2. Yo pensaba, ilusa que es una, que cuando alguien era condenado penalmente era inelegible, y que tampoco podía ser funcionario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.