Los jueces que durante doce años ha  instruido el sumario para el juicio que habrá de dilucidar las responsabilidades políticas del presidente Chirac en el asunto de la financiación ilegal de su partido o en los trajines financieros del llamado “affaire Clearstream” (trama de lavado de dinero negro para uso de altas personalidades políticas) intitulaban el caso como concerniente a un misterioso “monsieur X” que todo el mundo sabía, naturalmente quien era, pero que la liturgia democrática, exquisita en sus modales galicanos, imponía tratar con delicadeza por puro sentido institucional. ¡Señor X! ¿Les suena a ustedes de algo esa incógnita clamorosa que en su día granjeó al juez Garzón tan dilatada fama y tanta beata gratitud de los ingenuos? Pues les suene o no, ahí tienen ya el ex-presidente francés sentado ante sus Señorías y contándoles el viejo cuento del envergue de que si alguna vez los partidos vivieron como curas de las instituciones o de la ayuda “voluntaria” y, por descontado, “desinteresada”, de las grandes empresas, fue sólo por la razón elemental de que sobre el particular planeaba un grave vacío legal, al menos hasta finales de los años 80 en que comenzaron las sucesivas reformas de la normativa sobre el particular. ¿No ocurrió lo mismo en Alemania, en USA, en el Reino Unido? ¡Pues acabáramos! Si los partidos se metieron en aquel torbellino de gastos (nadie se enriqueció, ojo, a salvo cuatro gandules) no fue más que porque el “interés general” les reclamaba una presencia que la “explosión del gasto mediático” convirtió en faraónica, qué coños. Se hizo lo que se pudo –lo mismo por la derecha que por la izquierda– pero hubo que atravesar aquel desierto legal aceptando aliviarse con la cantimplora ajena. Gracias a ello Francia goza hoy de “un sistema público, equitativo y transparente”, no se olvide. Sin olvidarlo tal vez, los jueces ven, en todo caso, indicios en su contra y hay ya quien cruza apuestas sobre si su condena será mayor o menor a la que la cayó al pobre Juppé cuando hubo de comerse solito el marrón de toda la basca. Lo que sea, sonará.

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Me interesa en este drama el fondo y la forma, la hábil componenda alcanzada (negociada) para salvaguardar a un tiempo el fuero de la Justicia y la honorabilidad de la institución, dado que un juez no había encarado a un prohombre de la política desde que fue a visitar a Lionel Jospin por otro caso oscuro, y teniendo en cuenta que, como dice cínicamente un “apparatchik” tan relevante como Jean-François Probst, al fin y al cabo nadie le dijo nada ni pió a Mitterrand cuando los líos de sus colaboradores o cuando el suicidio de Grossouve, o incluso tras la voladura terrorista del barco ecologistas “Rainbow Warrior”. Cuando la Convención hubo de juzgar primero y decapitar después a Luis XVI, el cambió el tratamiento de “majestad” por el de “ciudadano Borbón” no para humillarle sino para conferirle un derecho que, a su juicio, resultaba más genuino y avanzado. Al designar ahora al Presidente como “monsieur X”, aparte de consumar un redomado virtuosismo formalista, se estaba afirmando precisamente la obligación inexcusable de la Justicia de no eximir de su fuero a los notables. Justo al revés que aquí. El citado Probst –una buena pieza– lo ha expresado de manera inmejorable: “Es posible que Chirac resulte alguna vez ‘responsable’. Lo que jamás será el Presidente es ‘culpable’ ”. Insisto, ¿les trae esta historia algo a la memoria? Un fotógrafo de este diario fue severamente tratado por conseguir –era su trabajo– una instantánea de González declarando como testigo ante el tribunal. ¿Ven la diferencia? Admitir que la crisis de las democracias es un mal general no implica, en absoluto, igualar a todas ellas por un mismo rasero. Dice Probst que la política, como la ‘andouillete’ (una especie de ‘botillo’ berciano) debe oler a mierda porque es lo suyo, pero no demasiado.

23 Comentarios

  1. También ayer se hablaba en la prensa de la ‘pureza’ de la financiación del partido laborista inglés. En Italia aún no se olvidan las ‘mani pulite’ que agarraron a Craxi por el cuello. La recua que arrastra mesié Chirac tal vez habrá quien la compare con la del emperador Mitterrand. El mercadeo de los grandes lobbys que ponen una pasta cuando en USA tocan a rebato electoral es ya tan viejo, que entraría en el saco de las tradiciones.

    ¿La diferencia con los manejos de nuestro míster X local? Pues que esa pirámide que coronaba la incógnita por excelencia se sostenía sobre un pedestal de crímenes de estado, donde la mangancia podría considerarse casi un asunto menor.

    Cuando el Invicto, con su voz de flauta, hablaba de las perversiones de las democracias, no creo que estuviera al corriente de las chapuzas que se cometían en todas ellas. Era más bien, como diría don Antonio que ‘desprecia cuanto ignora’. Y por supuesto la democracia con todos sus vicios ocultos (?) sigue siendo el peor de los sistemas de gobierno, si excluimos a todos los demás. Esto son lentejas.

    (Ayer noche entré en el blog y en el café de Rick, al que supongo que con su mueca característica y su perenne cigarrillo, y me sugiere que ‘me ensaño …con su amigo el Anfitrión…’. Releo mi comment, cosa que nunca suelo hacer y es cierto que se le podría dar esa lectura, aunque los del ensañamiento lo encuentro exagerado. Era mi intención exponer, aclararle al Jefe que la medicina es una ciencia río y que tiene sus crecidas y sus estiajes. A veces quedan al descubierto malezas y objetos inservibles en su cauce. Alguien la definió ‘como la ciencia y el arte de curar’. Entre los artistas, incluso entre los científicos, no es raro observar los que practican por hábito cierto camelo. Mis apostillas, bien lo sabe ja, nunca, nunca podrían encerrar la menor acritud).

  2. Gran ejemplo, el fracés, como el italiano en su momento (en sus diversos momentos), que aquí no tendrá reflejo. La democracia española viene siendo considerada por sistema como “mal menor”, idea churchilliana tan incontrovertivle como deprimente. Quizá Churchill se sentía incapaz de ser un buen demócrata. Al fin y al cabo, ¡admiró tanto a Mossolini!!!!!

  3. Han sido intolerables las descalificaciones vertidas sobre la intervención del profesor Pérez Marcader en lo que organiza Gómez Marín. Gente probablemente sin calificación (sólo uno de ellos, que no discrepa tanto, por cierto, se declara tal) echando por tierra a una eminencia. Sr. Gómez Marín, estas cosas deberían hacerle reflexionar. Como deberían contenerle temas como el que de manera tan informal como indocumentada trata hoy. Lo siento pero vea en su trabajo un peligro más que una aportación.

  4. Jefe, está visto que es mejor no menearse si se pretende evitar el terremoto crítico de los disaconformes sin excluir sa los simplemente envidiosos. ¿Lo de hoy? ¿Se puede llevar más razón y tratar un tema con más tacto? gm conoce minuciosamente la política y la cultura francesa desde hace muchos años, coo sabemos algunos amigos, incluso de la “especialidad”, que contamos con él y con su criterio en muchas ocasiones. Pero se ve que en España ya no queda más que la conceptuación partidista y se ve también que a nuestro amigo tratan de desacreditarlo (?) por todos los medios a base de insinuar que está de parte de la oposición actual.

  5. Gran lección, sí señor, y no comprendo el escepticismo de jagm al pensar que no iba a producirse esta actuación judicial. La comparación con el caso español –las Equis– está justificada, a pesar del comentario que se ha hecho más arriba, porque lo mismo da, a estos efectos, que los crímenes juzgados versen sobre delitos de sangre o sobre delitos económicos. La magistratura francesa, con sus luces y sombras, ofrece una buena imagen de conjunto. Con esta actuación la va a mejorar mucho, dejando clara la vigencia del principio de separación de poderes. En España, desgraciadamente, no podríamos decir lo mismo.

  6. Aquí todo es muy raro. El actual Fiscal General, entregado al Poder ejecutivo, en su día fue clave para condenar a los encausados por el GAL. ¿Cambia la gente, se “hace valorar” con sus actuaciones? No soy quien para hacer juicios de intenciones, pero digo lo que veo.

  7. Hay quien no descansaría a gusto mientras no vea a Felipe en la cárcel. Se van a quedar con las ganas.

  8. Me parece extraordinaria y escandalosa a un tiempo la imagen de ese mr. Probst que cita jagm, la del “botillo” francés y la mierda. Es tremendo oírle decir eso a un político de altas responsabilidades porque implica que la sospecha que se tiene en los estratos bajos de la opinión es sencillamente acertada. ¡Si la pregonan hasta los altos responsables como ése!

  9. POr una vez le doy la razón a Sociata: muchos nos vamos a quedar con las ganas. ¿Pero eso es bueno o malo desde el punto de vista de la Justicia? Piénsalo, merluzo, que te van a pagar igual a fin de mes.

  10. Espero que jagm no se deje intimidar por los críticos de las Charlas que organiza, incluida la de Pérez Mercader, a la que asistí con gusto y provecho, todo hay que decirlo, en una tarde más que desapacible en la que, a pesar de ello, más de 500 personas apretadas aguantaron a pie firme hasta el final y salieron encantadas. Lo siento por los hipersabios hipercríticos pero a mí me encantó la charla de Mercader y la presentación de jagm, que ya conocíamos porque se publicó aquí antes.

  11. Más razón que un santo, don josé a. La financiación no PUEDE seguir siendo la excusa de la cirrupción partidista.
    Aparte: si los partidos no tienen dinero, que reduzcan el gasto. Lo intolerable es que ELLOS MISMOS fijen el gasto y luego nos pasen la factura A LOS DEMÁS.

  12. Cuando leo que llevan a un presidente de Francia ante el juez por haber participado en una trama dedicada a colocar en las instituciones a sus llevacosas del partido, me entra la risa floja acordándome de lo que hacen los nuestros. Me acuerdo de la Diputación de mi provincia, dedicada “legalmente” a colocar a todos los descolgados: que uno pierde las elecciones, a la Diputación; que a aquel hay que quitarlo para hacerle sitio a Fulano, a la Diputación. Nadie conoce este tema como BELMONTE, el abajo firmante. Pregúntenle a él.

  13. Esos son jueces y no los de aquí. Y ninguno, como sabemos los lectores de prensa francesa, va de juez-estrella. ¡Envidia de país! Cuando oiog a algún descerebrado despreciar a esas naciones europeas, no lo aguanto.

  14. Muchos políticos confunden las necesidades del pueblo con las suyas propias, de la misma manera que creen que si alguien critica algo suyo está insultando al pueblo. Por eso argumentan lo de la necesidad del gasto partidista que, naturalmente, han de pagar los contribuyentes. Asumo totalmente el argumento de Heródoto: si no tienen bastante dinero, que gasten menos. Pero eso no lo aceptarán jamás. ¿Lo aceptaría usted, y usted y usted, si esruviera acostumbrado a que le paguen la factura cuando la trae el camarero?

  15. Lo siento, jefe, pero una tampoco entiene hoy el título. ¿No se habrá equivocado con otro que tenía pensado a otros efectos? De todas formas, le parece interesante su columna y bien pensada su crítica.

  16. Creo que jagm ha sido alto cargo alguna vez. Me gustaría saber si pensaba lo mismo entonces que ahora. Y también si alguna vez se acostumbró a que le pagaran la factura. Simple curiosidad, créanme ustedes.

  17. (Gracias por la aclaración, Hermano Grullo, aunque me parece que no ha percibido mi ironía del todo).
    Lo de hoy, a misa. Son unos mangantes. En Sevilla –lo he leído en su periódico– el señor que se caba de llevar al Instituto de Artes Escénicas y no sé cuántas cosas más, un tal Marset, se gastaba dos kilos en comidas al mes. Y cuando periódico publicó las facturas, ¿saben lo que hizo?, pues se gastó más en el periodo siguiente. Claro, no me vengan con quejas si en Madrid, y al frente de una isntitución tan magníica, se descuelga con un abono en Lardhy.

  18. Una Equis no significa lo mismo en Francia que aquí, no hay por qué hacerse ilusiones. Como tantas cosas, también ésa es diferente. Lo que sí es cierto es que quizá nadie (¿salvo los italianos?) ha alcanzado tales cotas de impunidad como los españoles. (No olvido la autoamnístía de los mitterrandistas).

  19. 20:47
    Ha chocado el título de la columna de hoy. A mí también.
    Paso a aclararlo, por mi cuenta, claro:

    ja quiso escribir, creo yo, “La hora de casi todos”

  20. Si D. Griyo, hoy entierran a uno que cuando llegaba su hora judicial consiguio desfenestrar al osado juez que se atrevia.

  21. Hoy 27 de julio: ya veremos en que para la justicia francesa;
    Me siento alagada cuando leo los coments pero creo que vienen demasiado temprano.

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