El fracaso de le exhumación fallida de los restos de Lorca va a traer cola, aunque sólo sea porque deja en evidencia a los mercachifles que viven de reabrir el pasado. No sé si la cosa es tan grave como para que dimita la consejera de Justicia, como pide el PP –¿no se le habrá ocurrido pedírselas también al juez Garzón–, pero parece lógico esperar que entre todos aprendan la lección y valoren los riesgos de la demagogia. Hay procedimientos legales para que los familiares de supliciados por ambos bandos reclamen su rescate a las Administraciones. Lo que no es tolerable es que cuatro zahoríes nos embelequen con sus fantasías radiestésicas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.