Dos acontecimientos verdaderamente memorables han ocurrido de manera simultánea estos días. Por un lado, un grupo de indígenas de la tribu de los ‘Cintas Largas’ han secuestrado en la reserva Roosevelt, en plena Amazonia, junto a un procurador de la República y tres personas más, a un funcionario español destacado en la ONU que andaba por allí cumpliendo su misión, y se niegan a devolverlo en tanto no se les “compense”–aparte del archivo de los procesos por asesinato de ciertos buscadores de diamantes seguidos contra ellos– con determinadas mejoras en su poblado. Por otro lado, el coronel Gadaffi, reconocido terrorista internacional, ha hecho polvo el `buen rollito´ de ZP en la cumbre de Lisboa proclamando que menos cuentos, menos promesas incumplidas y más “devolver” a los antiguos países coloniales los tesoros que les fueron arrebatados por las potencias colonizadoras. Esto último lo auspiciaba también hace poco un diputado de ERC, al sugerir que España estaba en deuda con Perú o México en tanto en cuanto no enviara de vuelta para allá los tesoros arrebatados hace siglos, aquel famoso oro americano  causante de la “revolución de los precios” en la España del XVI, que Earl J. Hamilton cifró tan alto pero que luego ha resultado que no fue para tanto, incluso contando con el que se le quedó entre las uñas a la corona británica en su calidad de patrona del corso. Demasiada gente nos pasa facturas olvidadas, como si nosotros, pobreticos, no pudiéramos a nuestra vez exigir a aquellos o a los de más allá que nos compensaran por lo mucho que se han llevado de estos pagos, desde los foceos en adelante, tirios y troyanos. Hasta el bocaza de Hugo Chávez anda esta temporada enredado en esa falsa memoria, como tuvo ocasión de predicar al universo mundo, entre insultos de lo más adocenado, con motivo del dichoso encuentro de Chile en el que el Rey le pidió  con tanta casta que se callara de una vez. Es un tema de moda, no hay duda, y mucho me temo que, apadrinado por gentes como las mencionadas, acabará convertido en otro tópico consolidado más pronto que tarde.
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El indigenismo queda muy bien en la tribuna y en el púlpito, no lo discuto, pero hay ya sobradas experiencias que prueban que su argumentario tiene poco recorrido. ¡Con decirles que el famoso sub-comandante Marcos del Ejército Zapatista acaba de presentar una novela erótica tras someterse a las inquisiciones de Quintero en los “Ratones Coloraos”! Dudo que la problemática de esos países pase por la reivindicación descerebrada de una edad de oro que probablemente nunca existió y creo, en cambio, que el desafío actual del neoindigenismo bien podría acabar acarreando otro apocalipsis a los ingenuos votantes que confían en la solidaridad indumentaria de un Evo Morales o se tragan  el farol cuartelero de Hugo Chávez en esa tierra de patriarcas otoñales y sátrapas supremos que tiene el ‘copyright’ genuino de la palabra “cacique”. A cualquiera se le ocurre que secuestrar a un grupo de notables no es el mejor procedimiento para exigir una revisión histórica tan discutible como el expolio colonial y mucho menos para forzar el archivo de unas justicias tan sangrantes como las que se siguen contra los indios “Cintas Largas”por tomarse por su mano la suya contra los ladrones de diamantes. Pero sobre todo, difícilmente se le escapará a nadie que esos caudillos que le han salido al movimiento indioamericano, con guayabera o con uniforme milico, vivaquean tan lejos de la democracia como del sentido común. Habría mucho que hablar sobre el pretérito imperfecto de esos pueblos despojados. Pero más todavía sobre su presente tenso.

17 Comentarios

  1. No, si al final nuestro muy querido Ja GM está por la labor de que, aquello del siglo XV fué el “descubrimiento” de un continente.
    Terminará en la reacción pura y dura.
    Dejar una tribu en el río Grande, con gran parte de sus hombres cojos, por corte de una de sus extremidades, para que todo el conjunto humano no tuviera más ocupación que ayudarles a sobrevivir, mientras los españolitos y sus mercenarios segían la conquista de nuevas tierras dejando tras de sí la retaguardia libre de peligro revanchista.

    Dos siglos después, miles de africanos fueron “cazados”, embarcados como ganado por traficantes, -sobre todo catalanes-, y transportados al “nuevo mundo”, para iniciar una nueva vida.

    Seguramente aquello de “Quemar las naves” también es cosa de los putos
    de la pérfida Albión.

    ¡¡¡Orgulloso estoy de tener una nacionalidad tan generosa!!

    ¡¡Malditos seamos!!

  2. Señor don Abate, creo que debería usted tener más cuidado con lo que dice.
    La historia es “injusta” por definición: los que tienen la sartén por el mango , la utilizan y los que no , se aguantan y tratan de evitar los golpes. Por otro lado, las cuentas se las pasan siempre a los que pueblos cuando cesan de ser prepotentes, pero cuando aún no están en la ruina total. Dentro de un siglo no creo que nadie trate de pasarnos ninguna factura porque no tendremos los recursos para pagarla.
    Más de un pueblo ha sido un tiempo colonizador y después colonizado. También hay algunos que ya no pueden reclamar, porque ya no existen.

    Lo que importa ahora es hacer el mejor uso de los recursos de los cuales cada uno dispone.

  3. (Sosegaos, mi don Abate, no quiera el cielo que una aplopejía lo fulmine en la cúspide de su ira.)

    Pues resulta que entre las enemistades que se buscaron nuestros austrias y borbones, más la perfidia apriorística con que nos visitaron los llamados viajeros románticos, más el papanatismo interesado no pocas veces de los compatriotas, forman un conglomerado ruin y mezquino, no exento de verdades pero sí trufado de malísima leche.

    Tenía fray Bartolomé toda la razón del mundo dando la cara en contra de la esclavitud de los indios, ya ante Fernando V y su nieto Carlos I y luego, desengañado, entró en la orden de los dominicos criticando muchos aspectos de la colonización de América y entre ellos el sistema de encomiendas retirándose dedicado al estudio y escribiendo su Historia de las Indias. Autocrítica se llama la figura.

    Ahora bien, ¿tendrían que devolvernos el gorila y el boliviano todo lo de bueno que España -sí España ¿pasa algo?- todo lo que llevó a aquellas tierras? Desde el caballo a la Biblia, desde una lengua común, hija de Grecia y Roma, que sustituyera a la babel indígena, hasta la Ilíada o el Quijote? ¿Es que la situación de injusticia y pobreza no es sino obra de los criollos con un importantísmo porcentaje de sangre indígena? ¿Es que la historia se va a convertir en arma arrojadiza -‘ay, que yo sufro mucho con el fusilamiento de mi abuelito’, ‘ay, que las llaves de mi casita de Toledo la tengo en el baúl de los recuerdos’, ‘ay, que el jazmín de aquel rinconcito de la Alhambra lo plantó mi trasabuelito dos días antes de irse llorando’…- hasta que san Juan baje el dedo?

    Asumir el pasado pero sin cogérsela con papel de fumar. Más bien colaborar con ‘Psiquiatras sin fronteras’ para hacer un perfil psicopatológico de tanto iluminado listillo y que tribunales internacionales le retiren la guarda y custodia de esos pueblos a los que atenazan con sus paranoicas ambiciones pseudofilantrópicas, eso sí disfrutando de todas las comodidades de que abominan y con permanentes orgasmos originados en la erótica del poder.

  4. 14:42
    Perfecta la réplica de doña Marta a don Abate de las Casas y también las puntualizaciones de doña Icaria.

    Una cosa está bien clara: Si la historia no hubiera sido la que fue hoy no estaríamos por aquí ni por ningún sitio ninguno de los que estamos.

  5. Lo del Abate no tiene mayor trascendencia: es el efecto normal de la autodidáctica, esa confianza ciega que posee el hombre que ha leído cuatro cosas (o cuatrocientas) en lo que le ha entrado por el ojo o por la oreja. Ni siquiera merece la pena templar gaitas con este tipo de “autoflagelaciones”, que es una herencia del progresismo histórico. Y por cierto, doña Icaria, puestos a emplazar a Las Casas tomémosle en su totalidad: verán como encuentran en su obra y en su vida algunas cosasque los dejan turulatos. Aquel buen (electo) obispo de Chiapas hizo lo que le dictó su conciencia pero es preciso no olvidar lo que esa conciencia suya daba por bueno, que a veces resulta bien sorprendente.

  6. Escribo a una de caballo, de viaje, para protestar una vez, amigablemente por supuesto, ante este tipo de ingenua autocrítica histórica que sólo los españoles practicamos.Los ingleses con lo que han sido, los franceses napoleónicos como son, los rusos semisalvajes alo largo de su historia, los serbios temibles, los otomanos bárbaros, los…, ninguno se castiga la espalda con el látigo en cuanto puede. ¿Alguien concibe una odisea como el Descumbrimiento como un plan angélico diseñado por ángeles? Vamos,hombre,no digamos simplezas. Me ha molestado mucho la pamplina del Abate pero más el tono derspectivo que emplea para descalificar políticamente a ja, alguien con quien él, obviamente, a duras penas podría discutir ni este tema ni ninguno.

  7. Comparto el cabreo de los anteriores, sobre todo porque de nuevo seimponme el absurdo prurito de enmendarle la plana al autor en lugar dew comentar discretamente su propuesta. ¡Ese tono del Abate es, sin duda, ofensivo!O mejor dicho lo sería si pudiera. Hay ocasiones y ésta es una en que hay que agradecerle a la Fortuna que haya mantenido a raya a ciertos espíritus agresivos.

  8. Me alegra comporbar que jagm sigue atento a lo que ocurre en la bibliografía sobre elpasado español, pues bien recuerdo que en tiempos hemos discutido todos mucho sobre las teorías de Hamilton, tan meritorias en su momento como inquietantes siempre.
    Hoy se ha probado de nuevoi que elque rompe el fuego en estas incruentas batallas dialécticas suele condicionar el desarrollo del debate, para bien o para mal. Y creo que hemos ganado bien pocod ehjándonos apartar del tema propuesto por esa insolencia de alguien que maneja el pasado como lepermite su camnisa de fuerza ideológica.

  9. Quizá es más sencillo: echen del blog a un tipo como eseAbate que no pretende, porlo que parece, sino llevar la contraria y demostrar unos nioveles de los que, con toda evidencia, carece. Lamento la violencia de mi intervención, y confío en que los blogueros conocen de sobra mi habitual templado.

  10. Ridículas facturas olvidadas, no le quepa duda, amigo. La Historia se hace cxon amor y con odio, con obras buenas y amasijos de sangre. Pretender una visión maniquea,dualista, en la que los buenos somos siemnpre nosotros (o los Otros, como en el caso de España), es ridículo y carece del más mínimo fundamento ciéntífico.

  11. Qué tío tan peeeeeeesado, Dios nuestro. Es lástima que haya que aceptar que muchos blogueros no son más que frustrados que subliman su ociosidad exhibiendo si ignorante osadía.
    La columna, de las de explicar en clase. Debemos aclarar que ersta técnica nuestra incluye también columnas muy distintas, por supuestoincluso las defensoras de posiciones ideológicas contrarias a las que pueda significar ésta del blog.

  12. ¿Dirá lo mismo el charnego del pasado catalán, de Güifré el Pilós, delos condes de Barcinona, del Tambor del Bruch?

  13. Perop que mal que me tratan algunos a mi don josian, de quien sólo por terceras personas (una de las cuales está en Islas Baleares) séque mejora de su accidente en los ojos. Nunca me repondría si esos ojos que supongom que no conocés la mayoríaperdieran el encanto que tuvieron siempre.

  14. Me encanta el jefe cuando se deja caer con bromas como la que le dedica hoy al fantoche del subcomandante Marcos. Y más me encanta todavía comprobar el cabreo sordo que se cogen los pringaos del dogmadelos viejos tiempos. No digo más.

  15. EStupenda columna sobre esas dos noticias, la del secuestro del diplomático por los “Cintas Largas” y la de la factura de Gadaffi, ese asesino terrorista que se salvó del horrible atentado que hizop volar el avión a fuerza de dólares. ¿Sabían que se han encajada en una playa lisboeta, en un campamento de tindas y camiones? Ese genio del desierto tiene que dar la nota,fuera de lo cualno se le conoce ninguna capacidad política. Yo m,e pregunto por qué hablab de exploio las oligarquías del Tercer Mundo que son las que ropban a sus pueblos.El hijo de Gadaffi en un play boy fi¡utbolero que vive medio año en la Costa Azul y el otro medio en Bora Bora…, o algo similar.

  16. Bien dicho.Esos que hablan de expolio –los Gadaffi, los Chávez, tantos otros– son grandes fortunas que guardan sus tesoros en Suiza o en algún otro paraíso fiscal. ¿Quién expolió Perú? Los españoles, sin duda, como quizá no pudo ser de otra forma conmsiderando las demás intervenciones históricas. Pero ¿qué decir de Fujimori o Alan García?

  17. Con un día de retraso! Yo, como simple que soy, y sin información casi, me pensaba que el señor Chávez era un pobre indio!

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