La Junta ha recurrido, al fin, la sentencia del TSJA que la obligaba a abrirle un expediente sancionador a Chaves con motivo de la subvención milmillonaria a la empresa apoderada por su hija. Y lo hace con el argumento de que el fallo implica una “infracción al honor” del intocable quizá porque teme que, tras el intocable, podrían ser arrastrados otros, como cerezas de un mismo cesto. Tiene guasa que se pongan calderonianos en medio de este festín sin reglas. Pero sobre todo tiene muy mala sombra el recurso a ese valor en que nadie piensa cuando el expedientado es alguien del común. No se cuestiona el honor de Chaves sino sus hechos. Se ve a la legua por dónde van los tiros del desconcierto y del miedo.

1 Comentario

  1. Mi padre decia que siempre se nombra esas virtudes altas cuando se las tiene arrinconadas. Antes no hace falta. Creo que no le faltaba la razón.
    Un beso ,atrasado , a todos.

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