En diversas regiones españolas se ha observado en los últimos tiempos una recuperación inusitada de la fauna. Los labradores se quejan del progreso de la piara jabalí que anda devorando en ciernes sus cultivos, los ganaderos del auge de la manada lobuna que crece en proporción exponencial y destroza sus rebaños, otros labriegos protestan porque los ciervos, envalentonados por su número creciente, invaden sus sembrados zampándose desde los brotes tiernos hasta los plantones jóvenes y ramoneando los ya agarrados. Están de enhorabuena los jauleros y furtivos, los unos a causa del incremento de las piezas, los otros porque no sólo tienen el gazapo en la puerta del alfoz, sino debido a que parece que la autoridad, que tiene su coranzoncito aunque lo disimule, hace la vista gorda ante una actividad que hoy bien puede ser considerada de subsistencia. Los que van de cráneo son los dueños de cotos, los cortijeros marchantes en monterías y los señoritos venidos a menos que organizan ojeos en sus pagos a tanto la pieza para que ejecutivos yanquis y jubilatas europeos vengan a satisfacer deportivamente su instinto de muerte acribillando perdices pero dando de comer a muchas cuadrillas. Hasta el ministerio que antes de esta revolución monoparental  se llamaba de Agricultura, ha llegado un sordo rumor en demanda de medidas que contribuyan a salvar una industria de la que vive una multitud. O sea, que va a resultar que la crisis es ecológica en la medida en que está logrando, sin más arma que la depresión económica y aunque sea a costa del reino humano, la recuperación del reino animal. Vean lo raro que este Sistema: se desinfla la Bolsa en Nueva York y proliferan los conejos en sus madrigueras, prospera el negocio mundial y le cae la del tigre a las especies salvadas en el Arca. Nunca se me habría ocurrido que la redención del zorro y la suerte del muflón acabarían dependiendo del ‘Ibex 35’ o del ‘Índice Nikkei’.

 

Pero así es y me dice un amigo economista que en ello hay que ver la mejor prueba de la interdependencia de los factores económicos y sociales, base tanta veces olvidada de la virtualidad de una lonja universal para la que el mito hodierno del “efecto mariposa” parece confirmado cada vez que se le pone a prueba. Nunca llueve a gusto de todos, como es de sobra sabido, de manera que lo que alegra la pajarilla al conservacionismo atribula a la economía y lo que a ésta beneficia perjudica al medio, o al menos eso pensaría el zoo sin el zoo pudiera pensar. La Madre Naturaleza es muy suya, la jodía. Reflexione sobre ello cada vez que se coma un conejo, con perdón, o vea sus impuestos destinados al lince.

7 Comentarios

  1. Menos mal que se abre al humor, señor anfi, porque para penas ya tenemos bastante con el telediario. Es verdad lo de la caza –doy fe como cazador– aunque no estoy muy seguro de que la explotación «industrial» de la caza, que tan bien retrata la columna, no sea la gran esquilmadora. Hace poco se difundía una foto de Franco con miles de perdices cazadas. Sepan que fotos como ésa las sigue habeindo a montones hoy día.

  2. Curiosp efecto. Los ecos deben de estar contentos, imagino, pero ha tenuido que venir la crisis para que los señoritos de tirolés y pluma se tienten el bolsillo. Hoy hay granjas de reproducción de esa fauna «amenazada» que quizá nunca lo estuvo menos. Se agradece el tono de la broma, necesario en estos tiempos del cólera.

  3. Elegía a la muerte

    “Te movías tan silenciosamente
    que solo sentí crujir tu silla de pájaros,
    y me hirieron tus ojos de neblina
    como una lanza de hielo en el alma.
    Solos en la noche
    tu elevaste las manos
    como un racimo de claveles asustados,
    y en un magistral golpe de estrellas,
    danzaron dos gritos, farolas y charcos.
    Los vistes medirse con miedos las manos
    teñidas de celos, licores y barro,
    anhelan sus ojos la pelea y la sangre.
    La noche esta fría,
    cantan los puñales,
    melodías de acero, de luz y de muerte.”

    Como cazador le dedico este poema:
    FELIZ DIA DE SAN VALENTIN DON JOSÉ ANTONIO

  4. Divertidísimo , y …si non é vero e bene trovato.

    xxxxxx
    Tambien me gusta la dedicatoria de don Emiliano. ..Me permito hacer lo propio y también desearle un insuperable día de los enamorados, don José António
    Un beso a todos.

  5. Hace no mucho llegó a Europa la noticia del alivio que había supuesto la presencia de los piratas somalíes para los pescadores autóctonos de aquella zona, que habían visto multiplicarse la captura de peces de un modo milagroso. Lo que fue también muy bien acogido por las empresas turísticas que trabajan en la zona de Kenia organizando pesca deportiva.

    También me ha recordado este ingenioso artículo cómo durante muchos años las «autoridades» andaluzas consintieron el explio indiscriminado de nuestro antaño riquísimo patrimonio arqueológico, negándose a regular el uso privado de los detectores de metales de la misma manera que se regula el de las escopetas de caza. En una Andalucía atrasada y poco preparada académicamente, el uso de tales artilugios, que permitía descubrir tesoros metálicos de todo tipo, era una forma de retener a la gente en los pueblos cuando se produjo la modernización de la agricultura, evitando que emigrasen masivamente a las ciudades formando los consasbidos cinturones de miseria. El silencio de los medios de comunicación al respecto fue entonces «clamoroso», aunque siempre lo proclamamos abiertamente. No se pudo discutir el problema y buscar soluciones alternativas.

    Pineso que los muertos no deben evitar que los vivos se mantengan. De la misma manera que los «vivos» no deberían impedir que los demás salgan adelante. Pero eso son sólo deseos.

  6. Una teoría muy endeble para explicar el flujo demográfico campo-ciudad. Ya sea a través del clasismo o del pelotazo, el problema es que siempre hay mucho «vivo» que quiere salir a costa de los demás.

  7. Aprovechando que el Odiel pasa por Gibraleón –y puesto que no se le puede añadir tilde a lo ya escrito- me permito apostillar un regalito que nos hace hoy la prensa dominical: una cajita verde para armar y echar en ella las pilas usadas. Nos advierten que no sé cuanto por ciento, más de la mitad, de la pila es reciclable. Qué bien. Yo le hago el trabajo a una empresa de rapiña, cediéndole gratis et amore más de la mitad del dinero que me dejé en la caja donde me la vendieron. Y además se lo pongo sencillito para que no tenga que pasar por mi puerta a recogerlo.

    ¿No era más honesto aquello tan antiguo de ‘cambio globos por botellas. Los hierros viejos, los comproooo’. No ahora no se venden los kilos de papel consumidos. Los empaquetamos y se los servimos a las empresas recicladoras, ¡ja!, y tres veces ¡ja! Que luego nos lo venden un poquito más caro que el papel blanco normal.

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