La noticia de que el Consejo General del Poder Judicial ha negado su amparo al juez Garzón –un amparo que ni siquiera había sido pedido por el presunto desamparado—ha vuelto a encender el debate sobre la politización de la Justicia. Desde luego, y para mepezar, está mal dicho lo anterior, pues lo propio sería decir que los jueces conservatas del CGPG se han opuesto a la espontánea solicitud de los jueces sociatas que son, por el momento y supongo que por poco tiempo, minoría en su seno. Hemos alcanzado un punto en España en que cualquier pleito es previsible en su desenlace a poco que conozcamos la composición del tribunal que ha de emitir el fallo o se sepa de qué pié partidista cojea el juez de turno. Una decisión que dependa de Bacigalupo ha sido considerada òr los comentaristas durante años como favorable al PSOE mientras que la que hubiera de dictar el ya jubilado juez Manzanares solía presumirse favorable a los intereses de la derecha. Nada, por supuesto, como el interés de CiU en meter en el Consejo al juez Estevill, de quien es alto improbable que sus dirigentes no supieran en Barcelona qué se traía entre manos para haber sido condenado luego a una dura pena de cárcel, pero también es verdad que nadie dudó que el “Míster X” señalado por el juez Garzón se iría de rositas en vista de los magistrados que tenían que entrullarlo o dejarlo en la más absurda impunidad. Lo que está ocurriendo con la Justicia se parece más cada día a lo que ocurría antiguamente –y no quiero concertar fechas–, a saber, que los jueces eran libres justo hasta el límite en que dejaban de serlo por imposición del poder político. Una vez que un prohombre del régimen mató a un peatón con su coche, Franco salvó la situación enviándolo del tirón a aquel antecedente del Senado que era el Consejo Nacional del Movimiento, y eso era una tomadura de pelo a la Justicia pero no mayor que la que suponen muchas de las que estamos viendo en esta era oscura.
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No entro ni salgo (ahora) en el pleito de los peritos policiales imputados por Garzón, ese hombre que lleva en titulares veinte años mal contados y que ha logrado el milagro de pasar, sucesivamente y por turnos, de ídolo a monstruo de la derecha y de la izquierda. Lo que sí digo es que el CGPJ ha hecho lo suyo al dejar que el pleito siga su curso sin amparos de por medio por la razón elemental de que si la Sala de lo Penal decide, como es previsible, que no era competente para meterse en el embrollo de las falsificaciones documentales de Interior y, en consecuencia, desimputa (con perdón por el palabro) a los tres peritos, la verdad es que hubiera quedado como un cochero con puñetas. Hay personajes como Garzón desde que hay memoria dramática, es decir, desde que los griegos definieron con la palabra “hybris” el exceso personal, la exuberancia de las conductas, le pecado, en definitiva, de la desmesura, lo cual no cuestiona sus muchos logros (que uno ha defendido siempre a capa y espada, más allá de las reservas caracteriológicas) pero sí que obliga a condicionar las actitudes frente a él y sus actos.
Este PSOE que ensalza a Garzón es el mismo que lo consideraba un prevaricador temerario cuando fue y vino de Amedo a los Gal y de los Gal a Amedo hasta dar en el trullo con la cúpula de Interior, incluido el ministro, a los que fueron a aclamar a Guadalajara como un solo hombre. Es decir, el mismo en el que se apoyaba el PP para cegar toda vía de escape a González. Y eso será malo, aunque sea toca a toca, para los partidos pero es fatal para una sociedad que comprende que la Justicia funciona prisionera de los partidos políticos y actúa en función de los intereses políticos. Personalmente creo, además, que Garzón no ha resistido el desafío mediático del juez Marlaska y ha tirado por la calle de enmedio, que es una vía dudosa cuando no un callejón sin salida. En breve habrá novedades y, lamentablemente, tendremos que seguir con esta matraca.

12 Comentarios

  1. ¿Pero a qué viene descubrir a estas alturas a Garzón y sus métodos? A mí me está encanrando el espectáculo de ver a quien por poco mete en la cárcel al mismo Felipe echando mano de un policía corrupto como Amedo, alabado y halagado por los sociatas y vituperado por quienes antes lo subieron a los altares. En un sitio normal un juez con ese pasado no merecería ya la más mínima confianza. Aquí lo seguiremos aguantando y si se va, volverá Marlaska.

  2. Pues yo daba algo porque aquí llegara un Garzón cabreado y reclamara la instrucción del «caso Chaves», fíjense. A lo mejor nos liberaba del disléxico de una vez para siempre.

  3. 18:41
    Mejor sería que opinaran nuestros jueces blogueros.

    Por mi parte, quizás temerariamente, me pareció que el Sr. Garzón, tras el paréntesis americano, venía dispuesto a llevarse bien con el poder, pero ahora me parece que se ha pasado.

  4. Servidora tiene un amigo que conoce a alguien a quien le contaron una vez, o sea yo misma, que un notario, han leido bien, NOTARIO, firmaba una escritura diciendo «en la ciudad de Tal a treinta y uno de diciembre de mil novecientos tantos…» y por la puerta pasaban los Reyes Magos. No es que el hombre anduviera sonado, no. Es que al vendedor le interesaba por algo que me callo, que la operación figurara en su balance del año que había terminado cinco días antes. Y echó su sagrada firma, su rúbrica y su signatura y el mundo siguió girando como si tal cosa. Desde entonces no me fío ni del sol que nos alumbra. Palabra.

  5. Me temo que «nuestros jueces» como dice el sr. griyo no vayan a querer «sentenciar» en un blog y sin manguitos. Y harán bien. No todo el mundo va a tener el mismo desparpajo que Garzón ni a creerse, como éste, el juez universal.

  6. 19:25
    Supone bien, con Marco, y me callo por no seguir. Lo que no tengo por qué callar es mi enfado y hasta mi perplejidad ante lo que está ocurriendo a la vista de todos, en especial con el caso de los policóas imputados por falsedad. Callo, como debo en conciencia, por lo demás. Tienen que comprenderme.

  7. No estaría bien que quienes tienen que impartir Justicia se pronuncien sobre ella en un blog, y menos con pseudónimo. Nada impide, sin embargo, reconocerle a GM su intuición certera, cosa que nada tiene de extraño para quienes conocemos hace años su buen criterio jurídico. Tampoco tiene por qué estar vedado decir lo que ha dicho Ropón o solidarizarse con sus palabras. Porque en verdad estp es un escándalo que quizá nunca llegó tan alto, mejor, tan bajo.

  8. Los escándalos judiciales no son exclusivos de España. En Europa los tenemos (en Francia mismo) de aúpa, en USA para qué hablar. Tal vez ocurre que de igual manera que los negocios se han dsiaparado exponencialmente (como le gusta decir a ja), el tráfico jurídico, con su explosión imprevista, implique ahora esta locura que estamos viviendo. Aparte de todo ello, lo de Garzón –que hizo bien lo que hizo bien, pero aún no se hicieron las cuentas para saber por dónde habrá salido su tarea– es ya un personaje desproporcionado, para el que la noción de «hybris» de que echa mano nuestro amigo resulta excepcionalmente adecuada. He mostrado esta mañana copia de la columna en mi curso universitario francés y los alumnos se han divertido mucho. A mí me ha divertido menos percatarme de que no pocos entre ellos conocían a Garzón desconociendo por completo el derecho español y su circunstancia.

  9. Garzón es un fantasma y lo ha sido siempre, incluso cuando jagomez marin lo ha elogiado en público, que ha sido con frecuencia. Pero tamnién recuerdo que éste le dio un buen tiro en mal sitio cuando comentó en «Protagonistas» (eran los buenos tiempos), a propósito del chasco del mercante apresado en alta mar por el superjuez que no llevaba nada dentro. VComentó entonces gm que tal vez mientras el superjuez se entertenía entretenía a las fuerzas de seguridad en el desguace del barco, otros narcos estucieran entrando a saco por otros puntos de la costa. No se me olvida aquella intuición, tan certera ocmo la que hoy e ha permitido adelantar lo que la Sala de lo Penal ha hecho, en efecto.

  10. En relación con la columna de ayer sobre los hermanos (de los) políticos, sépase que IU se ha unido al PP y al PA para pedir que se investigue el «caso Chaves» en el Parlamento de Andalucía. Estén atentos para que no se les escapen las razonez que ahora dará el interesado para negarse a tan justa pretensión.

  11. 20:32
    Menos mal que IU hace algo para no quedar definitivamente como el perrillo del PSOE. Pero está bien, eso es lo que hay, y yo l(antigua desencantada) lo reconzoco encantada.

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