Mala acogida ha tenido el nuevo ministro de Justicia. Lógico. De un fiscal que tiene “declarada la guerra” a  media España –“Hicimos la guerra a los padres y ahora hemos de hacérsela a los hijos”, tiene dicho– o que justificó el terrorismo de Estado –“La reacción contra el GAL fue un acto de hipocresía colectiva”– no se podía esperar otra cosa. Pero si en su toma de posesión descalifica a aquella media España y niega legitimidad al propio Consejo General del Poder Judicial, apaga y vámonos. La elección del ministro no es más que la apuesta desesperada de ZP para tratar de salvar los muebles en lo que resta de legislatura, es decir, en un trayecto crucial y sin proyecto político en el que se juega todo a la carta de un eventual acuerdo con los asesinos de ETA a base de mano blanda. No se entendería, en otro caso, la impertinencia que supone un ministro de Justicia que irrumpe en la vida pública como caballo en cacharrería, empeñado en dejar chicas las justificadas críticas previas que se le venían haciendo. Aunque es preciso decir también que el PSOE no ha sido capaz en este cuarto de siglo de aceptar la auténtica independencia de la Justicia. El instructor de Filesa, el pobre juez Barbero, hubo de rechazar cautamente el ofrecimiento de un despacho que le hicieron en la sede del partido con la intención patente de “contaminarlo”. Al presidente de la Audiencia Nacional le comentó González –está grabado– lo que tenía que hacer y lo que no el alto Tribunal. Las listas de visitas de Juan Guerra fueron destruidas oportunamente cuando la instrucción judicial las requirió como posibles pruebas. El juicio del caso Lasa y Zabala hubo de realizarse “a pesar” de la visible resistencia del poder ejecutivo. Sin olvidar el espectáculo inconcebible que el partido ofreció en la puerta de la cárcel de Guadalajara, con el ex-presidente a la cabeza, aclamando a dos secuestradores convictos, alguno de los cuales fue durante años recibido en triunfo en homenajes y mítines. Es una pena que ese injusto empeño permita a la reacción airear –fuera de contexto, pero ahí queda eso– frases memorables. Como la de Largo: “Democracia y socialismo son incompatibles”. O la del propio “abuelo” Pablo Iglesias: “Mi partido está en la legalidad mientras ésta le permita adquirir lo que necesita, fuera de ella cuando no le permita alcanzar sus aspiraciones”. El ministro Bermejo era el que faltaba para rematar este cuadro.
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Cuando Guerra anunció hace años la “muerte de Montesquieu” no podíamos imaginar que la metáfora incluyera incluso su entierro. Y a duelo suena esa campanada que ha dado el nuevo ministro nada más jurar el cargo o el silencio de su superior tras escuchar semejante desafío a la imparcialidad. Lo dicho: es como si el PSOE padeciera una incapacidad visceral para asumir la independencia de la Justicia cuando el fuero de ésta compromete sus intereses, algo que acaso pudiera entenderse en el contexto de Iglesias o en medio del carajal en que ejerció Largo, pero que en circunstancias pretendidamente normales no hay modo de disimular y menos aún de asumir. No se le ha escapado a los teóricos de la crisis democrática que en ese ajuste fino –el de los poderes independientes del Estado– está la verdadera madre del cordero. Pero aquí, puñetera falta que nos hacen los teóricos, disponiendo, como disponemos, de un ministro de Justicia que no oculta un su sectarismo ni su parcialidad y de un Gobierno que busca en ese revuelto pajar hasta dar con un espécimen como Bermejo, el fiscal que una vez consiguió ya un récord insólito: que lo vetara el pleno de sus colegas. ZP ha tirado por la calle de en medio, evidentemente, lo que no deja de ser un elocuente indicio de sus dificultades. Igual ha pensado que, en lugar de mantener el cenotafio vacío de Montesquieu, más vale incinerar el cadáver de una vez por todas.

29 Comentarios

  1. Esto es lo que se llama un “viaje”, don ja, negro sobre blanco, la pura y llana verdad, la memoria funcionando. Se lo buscan a pulso. Menos mal que alguien es capaz de decirlo en voz alta.

  2. No creo que el PSOE tenga más dificultad para acatar la ley que los demás partidos, lo que pasa es que se agarran ustedes donde más duele. ¿No les parece?

  3. No. No me parece. Lo que dice gm es una verdad como un templo. Este partido quen nos gobierna hace de la capa legal un sayo a su medida, una vez y otra vez, y lo que es peor, no escarmienta. O sea, respondiendo a su pregunta, don Roque: NO.

  4. Demoledor. Y va a la raíz, que es lo fuerte. Inobjetable además. Me quirto el gorro, don gm ante su entereza.

  5. Ante la misa de este padre cura, a una servidora como humilde monacilla sólo le queda dar un campanillazo de asentimiento.

    Es verdad que corren malos tiempos para la lírica, pero en esta tierra de gañanes tal vez no merezcamos otro pan que estos mendrugos que nos gobiernan. Ajo y agua.

  6. “Sol de Justicia” no hay más que uno, lo sé, pero esta conformidad con la condición humana poco ayuda a superar esta sensación de decadencia, de declive irremediable que estamos soportando. La vida pública se pudre, la política se malea, el pueblo se aleja. No son malos tiempos para la lírtica, doña Epi, es que, a tenor de lo que ja nos sugiere, más parece que estemos en los “tiempos finales”.

  7. Un ministro sectario. Hemos tocado fondo. Por lo menos hasta ahora se dimimulaba el sectarismo. Éste no lo esconde, aunque de poco le valdría, es verdad, si llega precedido de su intolerable locuacidad.

  8. Un fiscal rechazado por unanimidad por los fiscales. Sin comentario. Pero no se confundan porque hay fiscales y fiscales. Muchos, pueden estar seguros, contentos hoy de esta barbaridad que supone el nombramiento.

  9. Feliz país que pueden pelear por estas (in)justicias. Comprendan mi relativismo y abran su comprensión a lo que ocurre en países como el mío, donde un comentario como cualquiera de los anteriores supondría vérselas con la represión.

  10. Huy, don cubabito, a buena parte fue a poner la rea, ¡con lo que aquí sabemos de represiones pasadas y presentes! Hay dictaduras bravas y dictaduras legales. Nuestra situación lleva camino de legalizar la arbitrariedad.

  11. Importante observación: el PSOE tuvo siempre dificultades para aceptar la Justicia adversa. Los ejemplos son irrebatibles. La frase de Iglesias que recoge –procedente de fuentes que le caen lejanas– es tremenda, pero ahí está. Para que tomen nota los ingenuos de la “vuelta al pasado”, los adanistas del neorepublicanismo zapateril.

  12. Este ministro, si es como es (a veces, el hábito HACE al monje, ha habdio muchos casos), se cargará la obra y el escenario. Por más que ZP crea que se puede estirar indefinidamente de la soga sin que se rompa. Tíos mucho más listos y curtidos han acabado ahorcándose solos con esa soga de la Justicia arbitraria.

  13. Eso sería inconcebible en los denostados EEUU, donde un pájaro precedido de esos cánticos jamás hubiera superado la prueba a que se somete en las cámaras de representantes a los candidatos a ocupar puestos públicos de esa relevancia. También aquí se juega con la política en los tribunales, sobre todo en el TS, pero incluso en ese marco la arbitrariedad es poco menos que inconcebible. Bush nunca tendrá garantizada la impunidad nombrando jueces bushistas. Esa es la diferencia. Lo nuestro, como gusta decir a jagm, es un corral de cabras comparado con este inmenso y próspero rancho.

  14. Soy inocentona y pocas informaciones de primera mano tengo de lo que pasa en España, pero cuando leo ciertas informaciones que da Don Gómez Marín, me quedo atónita. Francamente, yo pensaba que en España había más verguenza y que un ministro de Justicia tenía por lo menos que acatar la ley, aunque no fuese más que de palabra, guardando el decorum.Tampoco puedo imaginar a ningún personaje ostentando un cargo oficial aclamar a convictos secuestradores, …. menos en alguna republica bananera. No tengo la impresión que están hablando de mi España, la fiera, entera , generosa, hermosa España, ésa que yo conozco y que tanto amo y respeto.

  15. Estoy sgeuro de que la gente no se cree cosas como estas que se cuentan hoy. El PSOE ha logrado aislarse con una especie de condón ideológico que impide el riesgo. Un país capaz de soportar a un idiota como el Pepiño que dice lo que dice de los abrigos de visón, naturalmente está perdido y tiene poco que hacer a la hora de reaccionar frente/contra a maniobras como la de este nombramiento que es una provocación.

  16. Doña Atélite, yo también me alegro de que se haya usted animado a volver a escribir, despues de tanto silencio.Como nadie es perfecto, espero que pronto tendremos el gusto de volver a leerla.
    Hasta pronto.
    Marta

  17. (La aclaraciónva por quien se apodera, d even en cuando, de mi pseudónimo).
    Doña Sicard es un caso conmovedor de ingenuidad, a pesar de que tampoco es que en la democracia francesa se aten los perros con longaniza. ¿Que no concibe eso en Francia, con un presidente de la Asamblea que cobraba comisiones (lire “La putain de la République”) por las ventas de fragatas o un hijo del PTE. (Mitternad) que hacía lo que hacía, o… Vamos, doña Sicard, usted es una dama seria, digna y de altas miras. No se deje, por eso, de poner los anteojos cuando no tenga otro remedio que mirar a la zahúrda política.

  18. Así va la Justicia. Escucho la dura crítica de gm en la radio esta mañana. Qué quieren que diga, que la suscribo. A veces la dureza es imprescindible, es más, es posible que, en esas circunstancias, evitar la dureza fuera un gesto de connivencia. Que hay que tener narices, por supuesto. Como las tiene nuestro amigo.

  19. A “uno que pasaba”. Pues me parece menos grave ser ladrón a escondidas, que eso lo son todos o casi, pero lo comprendo, que irrespetuoso abiertamente de palabra y de gestos con la justicia.Me choca más. No veo el interés, el objetivo.Pero sobre todo muestra que no se tiene ningún respeto de la gente. Considero que el político que esconde sus deslices hace como la hipocresía, es “un homenaje que el vicio rinde a la virtud”.
    Es verdad que en Francia tuvimos un ministro de Educación que no tenía el “certificat d’études”y que uno de la justicia había sido condenado por no se qué.

  20. Esa frase de Iglesias… Vuleven estas cosas a causa de la provocación. Pero ciñéndonos al tema, un sectario que diga cosas como ésas no debe ser puesto al frente de nada y menos de la Justicia en pleno. No sé qué pensarán los jueces y fiscales privados legalmente de su capacidad de intervenir en política viendo espectáculos como el que duio Garzón en su día o como el que supone este nombramiento sectario.

  21. Es que no hay que darle más vueltas sino aceptar que ZP es un sectario él mismo, incluso el mayor de los sectarios de la secta, con su idealizado abuelo –¡vaya libro del de Dávula/Durán!–, con su idealizada República –¡vaya varapalo el último de Santley Payne!–, y con su “implacable debilidad”. Este hará bueno a Glez. el del GAL jugando la baza contraria, y para ello no regatea esfuerzos ni atrevimientos.

  22. Si yo pusiera a la Justicia como la ponen ustedes me crujirían ustedes por niñato, por porrero y todo eso. Casi me gusta enterarme de lo mal que van las cosas según ustedes mismos.

  23. Nuestra doña Sicard es un ángel y tiene de España, además, una visión angélica. Pero no me cuadra esa “manga ancha” para unas “debilidades” hmanas y sus rigores para enjuiciar otras. La pudrición de la política no es inevitable, serñora mía, ni tocante a latrocinios ni tocante a sectarismos.
    Entiendo, por otro lado, la preocupación de gm y de muchos críticos ante un nombramiento cuya gravedad no cabe disimular. Este ministro viene para apoyar las concesiones a Cataluña y terminar de cerrar el círculo de hierro judicial en torno a la oposición. Dentro de ese círculo, cuando haya acabado su tarea, sólo cabrán el PSOE. Los demás nos quedaremos fuera.

  24. ¿Quién le dice mi don Páter que no están sonando las trompetas de los Novísimos o Postrimerías? Tal vez no las sabemos escuchar.

  25. 23:03
    Nada que añadir a lo todo lo anterior. Solo expresar mi nausea y mi preocupación ante el progresivo secuestro de la Justicia.

  26. 23:13
    Yo definiría a Turquía como el país de las chicas de los ojos más bellos.

    Decididamente, Turquía no es tercer mundo. Tiene una economía modesta, un buen nivel de empleo con una seguridad social que funciona, aunque excluye a los parados.
    En consumo no les falta de nada. Se puede encontrar de todo, generalmente a precios bastante modestos, aunque creo que los sueldos son mucho más modestos. Si aquí abundan los mileuristas por allí no faltan los cieneuristas.

    La enseñanza es coherente y no hacen planes de estudios sucesivos. La enseñanza de la religión es familiar y está prohibida en las escuelas (en eso nos llevan una ventaja abismal).

    El idioma es el turco moderno, inventado a partir del antiguo o clásico y del árabe que eran los dos idiomas anteriores a la independencia.
    El héroe nacional y forjador del estado turco, Mustafá Kemal “Atatürk”, fue un dictador que modernizó el país para luego crear una democracia, moderada diría yo, con un solo idioma. La inmersión lingüística fue brutal y se realizó en menos de un año, dándose el caso de que los padres no entendían a sus hijos ¡Qué novedad! Ni siquiera los hermanos mayores a los pequeños y viceversa. ¡Chisss! Que no se enteren por ahí arriba.

    En circulación vial están muy adelantados. Con muchos menos coches tienen atascos semejantes a los de Madrid. Casi no hay motos. Las autopistas y carreteras son más o menos como las nuestras, pero con mucho menos tráfico.

    Hay 29 partidos políticos de los que sólo dos tienen representación parlamentaria porque para alcanzarla es necesario tener un 10% de los votos (son más listos que nosotros).

    Se ve entre los turcos una decidida vocación europea y hacen gala de la general tibieza religiosa.
    La población parece más europea que la del barrio turco de Heidelberg. En Estambul se ven menos chicas con pañuelo que en Cuatro Caminos y Bravo Murillo, aunque la proporción aumenta sensiblemente según nos desplazamos hacia el Este y en los barrios deprimidos.

    El árabe y el turco antiguo están rigurosamente prohibidos en las escuelas.
    Las chicas no pueden entrar en la Universidad con pañuelo en la cabeza. ¿Positivo o negativo?
    Según se mire, creo yo; es estupendo que se vaya reduciendo la discriminación de la mujer, pero… al mismo tiempo que unas chicas se liberan de la humillante tradición para poder estudiar otras, supongo, se verán privadas del estudio porque sus familias no consentirán semejante pecado.

    Me impresiona la tristeza de los ojos de las chicas con pañuelo que contrasta con la mirada radiante de esas mismas chicas cuando están con sus novios o maridos.

    Los turcos, en general, son simpáticos y amables, ingeniosos, trabajadores y dinámicos. La mayoría de nuestros inmigrantes de allende los mares parecerían paralíticos a su lado.

    Tuvimos la suerte de presenciar una pequeña manifestación donde había más del doble de policías que de manifestantes. Los policías estaban distribuidos en dos formaciones. Los de una estaban pertrechados con casco, escudo, porra y máscara antigás mientras los de la otra en vez de porra llevaban fusiles ametralladores y los manifestantes unas pancartas cuyo contenido no pudimos traducir. Había cámaras por todos sitios y todos estaban muy relajados y no llegó la sangre al río.
    Pude sacar algunas fotos, aunque más bien malas porque la Sra. Griyo no me dejaba acercarme.

    No se les oculta que el primer obstáculo para su entrada en la UE es la religión.

    Ya sabemos que nuestros líderes y políticos tienen la obligación de parecer buenos y de ser políticamente correctos, por esa razón van dando largas a la admisión de Turquía en este mercado egoísta que es la UE disimulando lo evidente.

    Yo, en nombre de los grillos de Europa, me permito ser impolíticamente correcto y mi veredicto es NO y la explicación es la religión que practican más o menos devotamente la mayoría de sus ciudadanos.
    Pepe Griyo.

  27. Sr. don Griyo, mil gracias por su gracioso informe de primera mano.
    Veo que es usted muy coherente en sus decisiones.Tengo un amigo muy bueno turco y me dice, cada vez que hablamos de eso, que si no entran en Europa su situación será trágica porque los Arabes no los quieren y han hecho cuanto podían para ser Europeos.

  28. Turquía fuera de Europa es un peligro desde el siglo XV. Vuelve a serlo ahora, por su potencial en la región. El radicalismo islámico es tan posible allá como aquí el integrismo católico: recuerden la ascensiónb del Opus Dei bajo Wojtila. Hay que estudiar tan sólo los indicadores sociales y económicos y considerar las ventajas estratégicas que supone una Turquía que se sienta europea. Y no olviden el resurgir de Rusia, que está detrás. Vea, don Griyo, como no es tan elemental el diagnóstico. O no me lo parece a mí, habitual viajero por tierras turcas.

  29. 15/02/07 08:58
    Razón tiene D. Noctámbulo, pero no toda. Yo tampoco lo pretendo.

    Todo tiene su parte positiva y su parte negativa. Lo malo es que no podemos separarlas.

    Turquía se siente tan europea que en la conversión de su moneda casi han falsificado el euro, pero todo el mundo sabe que la inevitable inflación que conlleva la implantación del euro más la competencia feroz que existente dentro de la UE harán pasar a Turquía de ser un país de economía modesta a simplemente pobre, fenómeno que hará recrudecer la lacra del fundamentalismo.

    PD. Ayer olvidé mencionar la ausencia total de mendigos y que los turcos no ricos llevan una vida modesta pero digna… por ahora.

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