Tras el reconocimiento por parte de la propia consejera del ramo, del fracaso de las chapuzas administrativas improvisadas para “aliviar” la situación de nuestros Juzgados a base de adscribirles funcionarios postizos, llega ahora el plante ‘in extremis’ de los sufridos encargados del Juzgado de lo Penal número 4 que han atravesado el ferragosto a pelo y a casi 40 grados de temperatura. La Junta debe abordar de una vez el arreglo de este servicio básico abandonado de la mano de Dios y obviar las razones de partido para acometer la solución que demanda tan grave necesidad social. En Justicia, como en otros muchos terrenos, la Junta está jugando con Huelva, sobre todo con la capital. Un Juzgado a 40 grados es la prueba más contundente de ello.

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