La negativa del grupo del PSOE a investigar en el Parlamento el escándalo destapado por la Cámara de Cuentas en la consejería de Cultura, de la que depende esa empresa pública que pagaba sin factura lo mismo una que seis veces al mismo acreedor, y que llevaba sus cuentas sin más normas contables que el capricho, se explica porque la responsable es hoy nada menos que ministra del “Gobierno amigo”, pero no puede ser admitida por la conciencia democrática para la que esconder lo que pudieran ser presuntos delitos resulta imposible. Nadie esperaba que se diera luz verde a esa investigación, pero –igual que cuando se descubrieron las facturas falsas del Ayuntamiento de Sevilla— es preciso protestar por esta connivencia parlamentaria que sencillamente produce la impunidad de los responsables. La ironía de la consejera Rosario Torres está de más aunque la verdad es que no le queda otra salida. Todo vale en las cuentas de la Junta o de los Ayuntamientos, siempre que sean “amigos”. La impunidad es un triste privilegio de la mayoría absoluta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.