Haz lo que yo digo no lo que yo hago. Ese refrán antiguo encaja como el guante a la mano para más de uno, pero resulta excesivamente cínico tratándose de unos sindicatos radicales que en los últimos tiempos se han convertido en el bien pagado paraguas del Poder. Ahí tienen a UGT y CCOO enzarzados violentamente con el CSIF, como en los viejos tiempos, y a la primera, a UGT, predicando en la calle contra los despidos de trabajadores ajenos que provocan los “recortes” del Gobierno, pero aplicando mientras tanto dentro de casa la inevitable tijera que, como es lógico, no ha de afectar a los de arriba. Puede que esta crisis acabe siendo la tumba de ese sindicalismo burocrático que se parece ya bien poco al originario.

1 Comentario

  1. sus comentarios me llevan al recuerdo de Sicilia, el profundo sur,también los encantos de Chicago. Tiempos idos? Venid y lo veréis

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