A falta de mejores objetivos, los partidos andaluces se entretienen con sus minicrisis internas. El PP confía en que la provisionalidad actual del PSOE mitigue el desgaste que a él le habrá de producir su pulso con Madrid, mientras el PSOE contempla con agrado la fractura que Podemos escenifica a su izquierda y el miniseísmo que a su derecha vive Ciudadanos. Y Vox, por libre, descabezado en Andalucía y cautivo de su candoroso radicalismo. Vivimos una especie de intervalo entre dos legislaturas, a la espera de que la crisis de Estado encuentre alguna salida, certificando el antiguo pronóstico de que cuando en Madrid se nubla, en la España lejana se instala el recalmón. Las vacaciones van a funcionar como el mejor lenitivo. Cuando llegue septiembre volveremos a renquear.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.