Si enojosa, pro decirlo con suavidad, resulta para el presidente de la Diputación verse en imputado de graves delitos y acusado con dureza por la Fiscalía con motivo de un supuesto caso de “mobbing”, tremenda resulta la contundencia con que Comisiones Obreras ha culpado a UGT de los numerosos problemas que, desde hace tiempo, vienen viviendo en la institución no pocos funcionarios ajenos a la línea de estricta obediencia partidista que desde arriba se les impone. Decir que UGT consiente y respalda esa política de personal es mucho decir, pero en las actuales circunstancias, no cabe duda de que es decir más todavía. No se entiende el empecinamiento cerril de esa política que tantas presuntas víctimas se ha cobrado ya, en especial teniendo en cuenta la espada de Damocles que supone una imputación tan rotunda del propio presidente­. Con los sindicatos echando leña al fuego bien puede ocurrir que los apuros de Cejudo acaben como el rosario de la aurora. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.