Hay cosas en política cuya demora tiene, en última instancia, su lógica. No siempre, sin embargo, dejar que se pudra el problema es la solución y nunca debería serlo cuando andan por medio la vida y los derechos humanos. El presidente Obama, por ejemplo, que llegó anunciando el fin de la atrocidad de Guantánamo –una prisión “exenta” para la reclusión indefinida al margen de los jueces—no ha movido un dedo una vez instalado en el Despacho Oval y los día pasan como pasan los años sobre unos presos dudosísimos que en su día sirvieron de parche a la herida del 11-S, pero que hace mucho tiempo que constituyen un verdadero escarnio para la “primera democracia del mundo”. Cualquiera reconoce a esos desdichados, son sus capuchas y sus monos color butano, encadenados de pies y manos que deambulan como zombies por el recinto secreto o gimen sin esperanza en sus celdas. Nueve de ellos han fallecido, siete han sido condenados y seis más acaban de ser remitidos a los tribunales militares, y ello a pesar de que en más de una ocasión la judicatura americana se ha pronunciado contra estos modos por completo ajenos al derecho. Sin olvidar a los ochenta y seis que han debido ser puestos en libertad al cabo del tiempo por falta de pruebas. Obama mantiene una ergástula desoyendo a Amnesty International, Human Rights o Cruz Roja, y en espera de que cualquier día otro Artur London demuestre que en todas partes cuecen habas. Ya son veinticinco las organizaciones defensoras de los derechos humanos que se han enfrentado a esta política de hecho consumados pero Obama ha permanecido insensible, mientras las manifestaciones proliferan reclamando el fin de la detención indefinida. Se comprende que Obama tenga poca fuerza moral cuando exige a países como China las mismas elementales garantías que él niega en su país.

Guantánamo es un escándalo sin paliativos que sólo se explica por la capacidad de autotolerancia que tienen incluso las democracias más puntillosas. No tienen más que ver la indiferencia con que tanto Obama como la Opinión contemplan como autistas la huelga de hambre de esos reclusos que alcanza ya el tercer mes sin haber conseguido la más mínima respuesta por parte de la Administración, aunque en ciertos casos se ha recurrido a la alimentación forzada. Un desafuero incomprensible, un crimen sin paliativos, el mantenimiento de esa prisión frente a la que Obama rasgaba sus vestiduras cuando el presidente era Bush.

5 Comentarios

  1. Lleva toda la razón y un poco más. El espectáculo es tremendo aunque me temo que después del atentado del maratón en Boston las perspectivas no sean mejores. No se comprende que un país de tanta experiencia democrática retuerza la Ley de esa manera. Hay que recordar, sin embargo, que el origen fue el 11S y el enorme trauma que lo de las Torres provocó en todo el país. Miller N.Y. me contaba que veía a la gente llorar por la calle durante los días siguientes…

  2. Nunca de decido a comentar en el blog (que leo todos los días puntualmente) pero hoy lo hago porque me siento emocionado por la columna. Hace poco oí que usted, don JA, había cambiado de chaqueta y era actualmente un defensor incondicional del PP. Ni me molesté en replicar (lo decían entre dos altos cargos de la «situación») y me reí por dentro pensando en todo lo que usted ha escrito, con su nombre o con otro, en estos últimos años, y que es para mí lo más coherente de la prensa que leemos por la mañana.

  3. Bienvenido Andreu, es usted un hombre de criterio sin duda. Lo que ja dice hoy de Guantánamo es la verdad pura y simple. Suele dra en el clavoi, como seguramente usted sabe…

  4. A pesar de comprender lo que provocó esa brutal reacción el 11-S, hay aceptar que ha pasado demasiado tiempo «fuera de la Ley». Muchas veces me he admirado ante esas imágenes de la «ergástula» que no pueden dejar indiferente a una persona medianamente sensible. Los EEUU no se merecen eso. Lo que no entiendo es por qué lo hacen y porqué lo apoyan.

  5. No se sabe quien puso las bombas caseras en Boston, pero con ésto el momento está muy mal elegido para que Obama proponga cualquier cosa….
    Besos a todos.

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