A la irresponsable desunión de las “derechas” ha venido a sumarse la fractura, –no poco agresiva, por cierto—de las “izquierdas” andaluzas, o sea, la guerra entre podemitas y anticapitalistas, las dos secuelas del arcaísmo soviético. Y para que nada falte, con el cisma ha llegado también el rifirrafe en las llamadas “redes”, en el que se incluyen acusaciones mutuas de las más feas. Nada nuevo en la crónica de esas desavenencias, en tantas ocasiones trágicas, pero sí, probablemente, una oportunidad siquiera relativa para ese “Gobierno del cambio” que parece lo menos inestable en nuestro panorama político regional. Veremos si la acreditada inopia conservata es capaz de aprovechar la ocasión que le pinta calva una discordia rival en la que, hoy por hoy, no se perciben indicios de reconciliación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.