Ha sido espectacular la estudiada puesta en escena de la amenaza a la banca privada por parte del ministro de Industria, Miguel Sebastián, el de las bombillas ecológicas gratuitas. Ha dicho muy serio que “la paciencia del Gobierno se está acabando” y que si la banca no sigue sus dictados –que hay que reconocer que son bastante inconcretos-, no quedaría otro remedio al ejecutivo que “actuar en consecuencia”, ¿Quiere eso decir que entra en lo posible la nacionalización de sus servicios, como ya ha ocurrido en otros países? El ministro, repentinamente cauto, ha respondido que, bueno,  que “hay muchos modelos” a la hora de materializar esa actuación, dando a entender que si pero que no. “La banca es la culpable de la crisis”, ha dicho también el ministro, olvidado ya probablemente de cómo se la mimó desde el Gobierno mientras la burbuja se mantuvo  contribuyendo al éxito político. Pero ¿habrá alguien que tome en serio esa amenaza que ni el fascismo español osó llevar a cabo a pesar de figurar destacada entre sus compromisos programáticos? Quizá el ejemplo de Mitterand queda lejano pero no estaría de más echar una mirada atrás para contemplar su estrepitoso fracaso y ver a los Rothschild recuperando su embargado esplendor, incluso para un destacado funcionario de la banca como Sebastián. Cualquiera tiene claro hoy en España que Botín y unos cuantos colegas tienen las cosas más claras que el Gobierno frente a la crisis y hasta puede que tengan más poder fáctico. Aparte de que nadie se ha ido de rositas tras meterse con la banca. Es de suponer que estos comediantes lo sepan.

Hay que decir, en cualquier caso, que colocar a la banca en el blanco no está justificado ni siquiera partiendo de los proverbiales abusos del sector sobre los particulares, siempre consentidos por el poder. La responsabilidad de la banca en la burbuja dichosa no es mayor que la de los propios hipotecados que actuaron por encima de sus posibilidades, ni que la del Gobierno que aplaudió esa estrategia mientras duró el festín, razón por la que carece de sentido situarla ahora en el punto de mira sin colocar ante él también a sus colaboradores necesarios. Mientras en España andábamos pasando de la segunda vivienda a la tercera, no oímos al Gobierno decir esta boca es mía, a pesar de los vehementes avisos de muchos expertos. Pero ahora sabemos que si lo que es bueno para la banca no tiene por qué serlo para el país, tampoco tiene por qué serlo lo que le resulta bueno al Gobierno. “Ni curas ni banqueros”, pintaban los fascistas por las paredes de la dictadura. Hoy el Gobierno viene a decir lo mismo pero ya verán cómo no va más allá.

18 Comentarios

  1. Los controladores aéreos llegaron a decir que ellos podían desestabilizar un gobierno. Los banqueros no lo dicen. Ni falta que les hace.

  2. Sí, pero no me parece normal! De veras no se puede hacer nada? ¿No hay solución alguna? Acabo de leer el artículo de ayer y el comment del señor Chic y me desespero. SEn cuanto a la banca, siento decir que discrepo y que pienso que habría que vigilar de cerca lo que hacer y prestar con condiciones claras.
    Besos a todos

  3. Nunca podemos saber qué será capaz de hacer este insensato hasta que lo haga, don ja.

    Al comentario de don Chic quiero añadir que sin llevarse bien con la banca nadie puede hoy ganar unas elecciones, pero estos ZoPencos son capaces de comerse la gallina de los huevos de oro.

    No, doña Sicard, repartiendo culpas a los demás no se puede solucionar nada. Es como cuando los médicos echan la culpa a los virus, o te curas por las buenas o te mueres, también por las buenas.
    Hemos salido de muchas crisis pero nunca habíamos tenido a un ZP al frente.

  4. Hoy se ha hecho público que los banqueros, bueno el banquero del botín, ha ganado en el catastrófico 2008 solo 17 mil y pico millones de leuros. Ángel mío, qué dolor de hijo, no sé cuánto menos por ciento que el anterior ejercicio. Ganas me entran de solicitar que en las próximas casillas del IRPF haya demás de las conocidas, una para la santa madre que cruzo por inercia, otra dedicada solo para auxiliar al cántabro, a ver si el próximo año, es decir este, dobla siquiera las ganancias del año pasado. Que cuente con mi x. Lo que no voy a decir es en qué tintero pienso mojar mi cálamo.

  5. La lucha por el dinero, la ambición, es el mal. No tienen más que echar una mirada alrededor y pegar el oído para hacerse cargo de hasta qué punto la banca es poderosa y el Gobierno débil frente a ella. “Ni curas ni banqueros”, recuerda ja que decían los fascistas y es gran verdad. Los fasciostas, los comunistas, los socialistas en algunas etapas, los peronistas, los… Los grandes errores suelen difundirse mucho. Esperemos que Dios ilumine a estos Tancredos y acaben actuanbdo con sentido y no echando manos de viejas recetas demostradas inviables.

  6. Zapatero también es cobarde, además de bobo, ¿no? Aquí los listos son siempre los que pierdebn las elecciones, por que será?

  7. Pero ¿cómo diablos ganan dinero si dicen que están en la ruina? Bueno, otra cosa es que no presten a lo loco como venían haciendo, porque si los antiguos tomadores de créditos han fallado no van a reproducir ahora el problema agravando la crisis. El Gobierno no sólo debe decir a la Banca que “arrime el hombro” (se lo dice a todo el mundo, menos a sí mismo), sino indicarle, preceptivamente si cabe, lo que tiene que hacer. Seguro que el señor Sebastián cuando era alto cargo de un banco privado, ayer por la mañana, tendría más paciencia que hoy como ministro. En cuanto al señor ZP no digo nada. Ese quizá no sepa lo que es una cuenta corriente.

  8. Amigo gm, no s eposicione tan frontalmente contra la snaiconalizaiones porque ahí, en su amada y bien conocida Europa, tiene ya varios ejemplos importantes, sobre todo el de Inglaterra. Lo que no tiene sentido es dotar a la banca de una patente de corso, como se la ha dado todos estos años, dejarla campar por sus respetos poniendo en peligro a la nación entera por au ambición de crecer y crecer, y luego pedirle que convierta en una hermana de la caridad que no tiene. No sé si esa sería la solución, pero desde luego esta crisis habrá de forzar a los Gobiernos a adoptar medidas fuertes, verán como sí, recuerden éstas a otras antiguas o no.

  9. ¿Alguien sabe cómo salió Japón de su crisis de 10 años? Si lo sabe que lo diga o calle para siempre.

  10. Japón, señor Pixel, hizo muchas cosas y algunas bien raras. Reducir al 0 por ciento el precio del dinero, por ejemplo, auténtico despropósito que no hizo sino agravar la situación. Aparte de ello, Japón poco tiene que ver con España, pues aquella economía se asienta en altos niveles tecnológicos y en el dominio mde extensos mercados por todo el mundo. Más bien, diría yo, adonde hay que mirar es atrás, hacia 1929, no proque esta crisis sea idéntica, que en absoluto lo mes por tantas razpnes, sino porque en ella sí que uho políticos (Rossv., por ejemplo, o economistas (Keynes nada más y nada menos) en los lugares que hoy ocupan algunos mamarrachos.

  11. Hoy acierta Vd. a medias, don NN, ZaPatero no tiene nada de bobo. Otra cosa es quienes le votan.

  12. No se apuren que no llegará la sangre al río. Creo que las crisis, al final, pertenecen a la fisiología del mercado, son una baza o un instrumento más de la libre competencia en manos de los poderosos capitalistas, que al final saldrán reforzados de ellos porque el resto de la sociedad sale “aleccionada” y temerosa, dispuesta a trabajar por un pedazo de pan. Claro que estas cosas tendrían más sentido en países liberales, con gobiernos liberales, mienstras que se entienden mal si es que se llegan a entender en uno como el nuestro donde gobiernan unos zopencos que gastan millones en sillas y en coches oficiales, bajo la etiqueta de “socialista obrero” que tan buen resultado les ha venido dando.

  13. La crisis la pagamos los pobres. Los ricos se benefician de ella. ¿Cuántos negocios se pueden ahcer en una econ omía donde los títulos d el aBolsa están por los suelos siuendo evidente que habrán de multiuplicarse antes o después? ¿Y en la que las viviendas caen de precio siendo claro que se encarecerán sin remedio en cuanto amaine el temporal, que amainará? Las ciris son para los ricos una oportunidad. Se trata solamente de que sepan maniobrar. Les sugiero que sigan la evolcuión de la Bolsa…

  14. ¿Por qué hay que dar por incuestionable lo que hace un tiempo era considerado indeseable e innecesario?¿Por qué en lugar de una sociedad con mercado tenemos que aceptar una sociedad de mercado?¿Acaso no hay algo más político que la economía? Mientras nos neguemos a cuestionar y sancionar tanta incapacidad seguiremos asistiendo a una nueva función de esta farsa.

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