La planta 41 de rodamientos de la clausurada Delphi se ha convertido en una oficina de paro: seis mesas y catorce empleados se afanan en tramitar inscripciones, calcular finiquitos y, en definitiva, en enterrar laboralmente a esos “parados con perspectivas” que es como los llama el presidente de su comité de empresa. Eso era todo, pues, o poco más, ése era el futuro esperanzador de que tanto hablado Chaves y ZP, al menos mientras no se demuestre lo contrario, y se va a demostrar cuando toree Cascorro. Desde luego el control laboral que ejerce el “régimen”, potenciado por las dádivas del “acuerdo de concertación”, es estupendo y no hay conflicto capaz de resistírsele más de un par de semanas ni líder sindical que escape a la disciplina, declarada o tácita, que lo mantiene atado al poder. “Parados con perspectiva”: esa planta convertida en oficina de paro es toda una ilustración de semejante camelo.

1 Comentario

  1. Lo que pasa, es que se escribe sobre eso una y otra vez y parece que finalmente, como nada cambia, ésa es la normalidad. Es normal un día u otro ser un parado, estar parado, pararse, no moverse, detenerse, quedarse estancando en la vida. Para tantos es una tragedia, pero para otros es algo banal, son eso ” parados con perspectivas”, perspectivas de no poder pagar las letras, ni los estudios del mayor que tanto le gustan,…y así todo. Hay días en que tanto descaro da ganas de pasarlos por las armas. Y no se cean , que por aquí, lo mismo.

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