En Italia se organizó recientemente en encendido debate a propósito de la decisión de Prodi de poner en la frontera a aquellos rumanos, en su mayoría de etnia gitana, que supusieran una amenaza a la seguridad ciudadana, decisión que suscitó de inmediato una viva reacción no sólo en los países concernidos sino un poco en toda la culta y tolerante Europa que entrevió en semejante providencia una seña inequívoca de xenofobia si no de racismo. La primera reacción del colectivo afectado no fue, sin embargo, rasgarse las vestiduras, sino ponerse en la cola del “low cost” para hacerse con un pasaje rumbo a España, acreditado paraíso de la impunidad, por lo visto, en el que la autoridad se la pilla con papel de fumar antes de proceder expeditivamente en ese tipo de situaciones equívocas, a pesar de la auténtica exhibición de peligrosidad que determinadas minorías foráneas han demostrado en España. Hay realidades que es preciso admitir al margen de la pugna partidista y una de ellas es que esa presencia incontrolada ha propiciado un nuevo “estilo” de violencia manifiesto tanto en los crueles asaltos domiciliarios como en el hecho palmario de que de la casi decena de parricidios registrados en lo que va de mes, más de la mitad sea obra de extranjeros. Todo ello está provocando en la ciudadanía la inquietante cuestión de por qué no se excluye de la convivencia (legal o ilegal, esa es otra cuestión) a los agresores, por supuesto sin que la eventual muletilla de la xenofobia deba preocupar a una autoridad que se declara incapaz de atajar un mal que ni puede prever (al no disponer siquiera de estadísticas fiables) ni puede castigar a los ejemplarmente dado el grado superlativo de garantismo que aureola nuestro ordenamiento jurídico. Todo el mundo sabe que, incluso en el supuesto de expulsión del delincuente indocumentado, no es mayor problema el regreso en el vuelo siguiente y su vuelta a las andadas, circunstancia sin la que no se entendería el auge exponencial de las mafias en nuestra crónica reciente.

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Un espinoso problema, no cabe duda, al que el Gobierno piensa poner al menos una barda, consistente en que los extranjeros que hayan sido condenados por malos tratos podrán ser expulsados del país una vez cumplida en nuestras prisiones las pena correspondiente. Estupenda medida, sin duda posible, pero que conduce a una obligada pregunta: ¿por qué sólo a los delincuentes “de género”, por qué no a todos los responsables de delitos violentos, hasta ahora amparados por nuestra insólita permisividad (en sus países se les habría caído el pelo por acciones equiparables) y el raro sentimiento hospitalario que ha ido desarrollándose de modo no poco artificial a socaire de la “corrección política”? Suele alegarse que España fue un país de emigración antes de serlo de acogida. Bien, ¿y qué, alguien imagina lo que habría sucedido en los años 60 si nuestros sufridos emigrantes en Alemania o Suiza hubieran mostrado una peligrosidad similar, si grupos organizados de españoles se hubieran dedicado a asaltar pacíficos domicilios o hubieran logrado radicalizar la garduña local hasta los niveles en que lo están logrando entre nosotros? Aquí se da el caso de que el inmigrante indocumentado delinque adrede porque sabe con ello asegura su permanencia probablemente durante años. Como sabe que nuestras fronteras son un coladero (éste es un país turístico, no se olvide) por el que se puede entrar y salir sin gran riesgo de ser interceptado. Es obvio, pues, que esa medida “de género” no es más que una chapuza electoralista como lo es que no hay en este negocio medidas fáciles. Al alcalde de Padua por poco le cuesta la vara la ocurrencia de levantar un muro alrededor del gueto inmigrante. Una barbaridad, sin duda, aunque parece ser que esa delincuencia avasallada disminuyó desde entonces drásticamente.

19 Comentarios

  1. Creo que el fariseísmo está en los que acusan dxe xenofobia o racismo. Si un gitano es bueno nadie leva a decir nada, o un rumano o un búlgaro. Pero si cometen acciones tan terribles como las que estamos viendo, hay que ponerlos en la frontera.Los gitanitos de aquí son españoles, aunque ellos no quieran, y hemos de aguantarnos con sus conductas comohemos de soportar las de los demás españoles. Pero ¿por qué aguantar mafias criminales y sádicas sin ningún derecho?

  2. El PSOE armóla de Dios cuando Mayor Oreja le dio haloperidol a unos negros que se amotinaron en un avión para evitar sui extradición. Ahora propone expulsar a los delincuentes por lo menos. Algo hemos ganado, pero hay que ver cuánto sufrimiento, sangre y muerte hemos tenido que pagar para ello.

  3. Nada justifica el prejuicio contra el Otro, pwero nada justifica la tolerancia con el asesino, con el violento, con el brutal. Que hagan aquí lo que en sus naciones les costaría la vida o poco menos, es muy mala cosa.

  4. Hay poco que discutir.Por una vez estpy de acuerdo con el PSOE por su medida, y con le jefe, simultáneamente, por su objeción: ¿por qué sólo los agresores de género?

  5. Respuesta rápida al anterior: porque los cr´ñim,enes contra las mujeres son una lacra que los hombres no padecen.

  6. Muestra de sinsentido e intolerancia lo que acabo de leer antes de introducir mi comentario. Todos los crímenes son iguales, y la frecuencia de alguno de ellos no debne llevar a otra cosa que a su prevención y castigo severo. Pero, insisto, todos los crímenes. No debe de haber «discriminación positiva» ni lo contrario cuandom se trta de hacer justicia y proteger a la sociedad de peligros ciertos y localizados.

  7. Esto no debe convertirse en el edén de los paramilitares y de los grandes delincuentes de un mundo en descomposición ni de un continente (o varios) en lógica desbandada. Ese marrón no debe ser exclusivo para los españoles. Verán el tiempo que tardan los demás en imitar a los italianos.

  8. No entiendo por qué reducir a un solo tipo de delito el merecedor de expulsión delextranjero. Lo último que se espera de un extranjero es que se salte la ley y menos en términos tan atroces como lo están haciendo. Por eso la medida de la Vicevogue me parece demagógica. Por lo visto el maltrato a una mujer es peor que el infligido a un bebé…

  9. Yo no esperaba a que delinquieran, sino que si no púeden demostrar una forma de subsistencia o una voluntad clara de conseguirla, los ponía en la frontera. No se pongan refinados porque eso es lo que se hace por ahí. Robe un bolso en Harrods y verá lo que le hace el juez con carácter inmediato: ponerlo en el aeropuerto. ¿Por qué aquí no?

  10. La palabra clave del Anfi: garantista. Aquí somos los más buenos, los más dialogantes, los más generosos, los más blanditos, los más tolerantes, en definitiva, los más tontos.

    El etarrita, ‘ay, ay, que este guardia me ha hecho pupa…’ Y allá que van los del Pene-Uve; los de EA, ea, la niña se cabrea; los monaguillos, huy, quise decir palanganeros, de IU; más todo el mundo (qué coño, mundo, cien mil y pico) de proetarras a cag… en nuestros ancestros, de todos los del resto de Expaña, los españolazos.

    Voy a repetirlo una vez más: el criminal Petru Arkan, el que robó, mató, se cepilló a madre e hija, el put_ moldavo, ex militar frío y calculador, eligió Expaña porque sabía que aquí era donde más barato le salía -nuestro Código penal de la señorita pepis- todo tipo de fechorías.

    Cuando lleva un mes aquí, cualquier morito, cualquier ecuato, cualquier subsahariano (no te jode Noé con los chubascos) le planta cara a un picoleto, a un munipa. En su tierra le daban el vergajazo primero y luego preguntaban. Aquí con buenas maneritas, con educación y buen rollito, las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado les hace caer el labio con la risa floja. Se cachondean porque saben que el toguilla de guardia les va a pasar la mano por el lomo y con buenas palabritas le dice que sea bueno y que no haga más travesuras. Y hale, hijo, a la calle, a seguir dando por.

    Totalmente de acuerdo con mi don Zas. Ni Reino Unido, ni la France, ni ningún estado con un mínimo de dignidad y con todo su prestigio democrático archidemostrado permite la impunidad y el recochineo que se traen aquí todos esos que usted y yo sabemos.

  11. ¿Es verdad eso que dice usted, Zas? No sé por qué en nuestros paises latinos se es mucho menos drástico que en los anglosajones y sin embargo siempre hay gente para tildarnos de bárbaros. Lo peor es que esa gente somos nosotros mismos. Parece que estamos cortando la rama sobre la cual estamos sentados.

  12. 21:16
    Todo dicho.
    En lugar de comentar les cuento una historia que, como se repite todos los días, cualquiera puede observarla con un poco de paciencia y otro poco de disimulo:

    En la madrileña Av. De América nº 12 hay un cajero automático (BBVA) en el que tres gitanillos rumanos, dos niños y una niña de diez u once años perfectamente sincronizados, afanan una o más veces la simpática cifra de 300€ por el siguiente procedimiento:
    En el momento en que la víctima ha introducido el número secreto dos de ellos la hostigan por un lado mientras el otro por el otro lado pulsa la tecla del 300, máximo que dispensa ese cajero, y en ese momento el hostigamiento se convierte en ataque hasta que la máquina suelta el dinero, momento en que cesa el ataque y salen corriendo.

    Cada denuncia es respondida con la ineficaz visita de un coche patrulla que se limita a cumplimentar las “diligencias” mientras que el empleado del banco informa a la víctima que al haber tecleado el pin no tiene derecho a seguro.

    ¿Qué ocurriría si los acecharan y los pillaran infraganti unos policías de paisano? Pues simplemente, los niños gritarían, se defenderían a mordiscos y arañazos sabiendo que ninguno de los policías se atrevería ni a darles un pescozón.
    Naturalmente los policías, como no son tontos, simplemente no van.

    Pues eso no es lo peor, lo peor es lo que serán esos niños cuando sean mayores.

  13. Perfecto el ejemplo, mi don Elitróforo. No todos los niños rumanos son delincuentes, pero sí todos los niños delincuentes son rumanos. Tal vez el último ‘todos’, peque de absoluto, pero está archicomprobada la conclusión con que finaliza su comenta.

    Y, pesaíta que es una, el exceso de garantismo hace que todo delincuente, por pocos años que tenga, esté perfectamente protegido por nuestras leyecitas cariñosas, mientras los tipos como usted o como cualquier fiel contribuyente esta´n perfectamente desprotegidos por ellas.

    He leído en algún sitio que ha habido una redada de armas ilegales en Sevilla. En zona sin ley, of course. ¿Sabe lo que le va a pasar a todo aquel al que le encontraron un fierro? ¿Y sabe lo que le pasaría a usted, a una servidora o a cualquier contribuyente del montón si le pillan con un fierro?

    Ustedes mismos, queridos coblogueros. Y no me llamen demagoga.

  14. La xenofobia (odio, miedo al extranjero) puede ser irracional o puede ser justificada. La xenofilia (disculpar/justificar los desmanes cometidos por extranjeros) es síntoma de la estulticia de aquellos que desean parecer «buenos» en un mundo de buenos y malos. Buenos, en el mal sentido de la palabra.

    Por cierto, ignoro si existe la palabra «xenofilia», pero yo me entiendo.

  15. Son las 23.40 h. y hace una hora que he llegado de Sevillla. La he visitado una horas. Si algún bloguero ha visto Canal SUR entre las 16.30 y las 18.15 h. puede que haya visto mi rostro en ella.

    Dos curiosidades: De 17.05 a 21.30 h. había 12 salidas del aeropuerto a diversas ciudades, pués bién 5 eran a la ciudad de Barcelona y el resto a 7 ciudades diferentes.
    Un sencillo cálculo nos dice que un 41.6 % de los vuelos han ido al país del cava.
    La otra curriosidad: Hacía mucho tiempo que no viajaba de noche y puedo afirmar que desde Sevilla a Barcelona, está todo el campo visible plagado de iluminación eléctrica. Creo que somos el país que tiene más iluminación nocturna del planeta. Pagaremos caro tanta iresponsabilidad derrochadora.

  16. 01:32
    De las estadísticas se puede deducir todo lo que se quiera, por ejemplo, de la que menciona ja se puede deducir que expulsando a todos los extranjeros se evitarían la mitad de los parricidios.

  17. Al Abate:
    los vuelos sí iban «al país del cava»,pero los pasajeros en muy escasa medida: esos vuelos SE-B son generalmente «enlaces». Aparte no sé quécuentas ha hecho o si fue cosa del momento, porque del aeropuerto sevillano hay vuelos a Londres, París, Roma, Atenas, Bilbao, Oviedo,. Santiago…

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