3 Comentarios

  1. Te recomiendo, querido amigo, que no nos hagas más esta faena. Mi consejo sería que te hicieras de un ‘mobile disk’ (los diskettes son ya prehistoria) para asegurar tus escritos fuera del ordenador.

  2. No pasa nada, maestro. Ya sabe, hoy jueves, es día de pasar por el quiosco, por aquello d’Er Curturá. Así le puedo asegurar que el LuisMi, con su lenguaje, tantas veces deslumbrante y hasta pirotécnico, le ha hecho un quite con mucho fundamento. Claro que hay días que vienen a webo.

    No estará de más recordar que usted los puso más de dos y tres veces sobre la mesa, huy lo que he dicho, con el Gordo, podrido de millones, echándole los perros. Claro que mientras el Balleno alimenta sus últimos gusanos, la parte contratante de la segunda parte sigue engordando. Al menos en las cuentas corrientes de sus fantoches. El muchacho aquel rubito que trincó lo suyo, la inspectora médica de la voz de aguardiente, el que fue sindicalista recogepelotas en las afueras de París y hoy va de patriarca in aeternum -saludos mi don Magnífico- más la cohorte de quitapelusas y lameculos que medran del capullo.Qué asco, coño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.