Literalmente: la Junta de Andalucía reconoce que “tiró” el equipamiento de un laboratorio de análisis de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir al menos en un 80 por ciento. Es la más clara prueba de descontrol y despilfarro que practica el gobiernillo autónomo y, en cualquier caso, un desaguisado por el que, sin retraso, alguien –la propia Confederación, por supuesto– debería reclamar a la consejería de Medio Ambiente, autora de semejante disparate, una explicación y las responsabilidades correspondientes. Y es una muestra de la descoordinación que practica la Junta desde sus inicios. Al destruir ese laboratorio, además, los destructores ponen de relieve su inepcia tanto como la desmedida tolerancia con que la Junta gasta el dinero público.

1 Comentario

  1. El laboratorio que verdaderamente interesa al gobiernillo que Vd alude es en el que experimentan los fraudes y los métodos de corrupción.

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