Es prueba de ignorancia menospreciar la estadística (esos dichos que corren por ahí no son sino prueba de la extensión de la inopia), pero también aceptarlas como palabra revelada. Las estadísticas, como los sondeos de opinión, han de ser rectamente neutrales para que la realidad reflejada sea real, y eso, lamentablemente, ocurre pocas veces porque los cuestionarios se encargan forzar la respuesta en el sentido deseado. Oyendo a la consejera de Salud habría que pensar, desde luego, que estamos en el mejor de los mundos posibles, tal es la satisfacción mostrada por los encuestados que contradice frontalmente el criterio contestatario de muchos sanitarios, aparte de ocultar un vasto sector disconforme con un servicio que tiene esas listas de espera, semejantes colas de urgencias o tantas reclamaciones en contra. Vender la felicidad como acaba de hacer la consejera no es más que la garantía de que este verano seguiremos soportando la intolerable situación denunciada por los propios médicos y silenciada por fuerza en tantos usuarios como deberán adaptarse a esa dictadura burocrática. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.