Dice el responsable del hospital “de referencia” Juan Ramón Jiménez, que el caso del paciente infectado de ‘legionella’ en el propio hospital no deja de ser “normal”, estadísticamente hablando, dado que un porcentaje de enfermos hospitalizados contraen enfermedades nosocomiales, entre las que se encuentra la que otra vez nos aflige. Eso está muy bien, pero la historia del JRJ dice mucho más que eso, por ejemplo, que son muchos los casos registrados (y ocultados alguna vez) y que ya en una ocasión hubo que cerrar habitaciones y hasta plantas a cal y canto, aparte de proveer a internos y familiares de aguan mineral ante la razonable convicción de que ese mal circula por las conducciones de agua, probablemente inadecuadas, que posee el moderno hospital. En el JRJ algo no funciona en este aspecto. Mientras no se estudie ese problema habrá que seguir jugando con la estadística.

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