El palo propinado por el TSJA a la Junta y al Gobierno a propósito de la “Educación para la Ciudadanía” ha sido de los que hacen época y de poco le servirá a Chaves el Recurridor alzarse al Tribunal Supremo para ganar tiempo. Sobre todo porque los dos graves rechazos manifestados en esa sentencia están sobrados de sentido común y medidos de fundamento, lo que hace casi inverosímil que en Madrid la echen por tierra. Chaves está en su derecho de discrepar y de recurrir pero ya me dirán cómo compensar a los padres objetores y ya respaldados por nuestra Alto Tribunal regional, si en su día –dies certus an incertus quandum—se ratifica el criterio de éste que, no cabe duda, es compartido hoy por muchos andaluces, objetores o no. Ésa asignatura es un trágala y los trágalas con mala cosa. Llevarlos hasta el TS es un abuso irreparable y una palpable demostración de la propia incapacidad para alcanzar consensos.

1 Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.