También en el caso de la fuga de Carlos Fernández, el concejal marbellí implicado en el “caso Malaya”, la Fiscalía Anticorrupción se basará en lo publicado por este periódico sobre el paradero del prófugo encargándole a la policía que verifique nuestras informaciones. Eso está bien, es lo menos que puede esperarse, pero no me dirán que no es cuando menos sorprendente que, caso tras caso, sea la investigación privada de un medio de comunicación de manera que sus lectores se enteren de la realidad al mismo tiempo que las autoridades. ¿Por qué puede averiguar un diario lo que jueces y policías no esclarecen? Eso es algo que no debe pasar desapercibido, en especial cuando la consejera andaluza dice que la Justicia funciona bien a falta de un repasito y el propio ministro sostiene que en esa crisis profunda no ve más que la mano mediática.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.