Dos textos acabo de leer sobre la psicosociología del voto en los EEUU que me han sumido en un brumoso mar de dudas. El primero es el libro de Thomas Frank en el que trata de explicar por qué los votantes pobres norteamericanos votan a los candidatos ricos, es decir, a la derecha, suponiendo que esa dicotomía tradicional signifique algo en la política americana, que me parece que no es el caso. El segundo, un incisivo artículo argentino que trata de entender la razón de que los judíos yanquis voten, en general, como los pobres si, también en general, ganan como los ricos. Frank propone el caso de Virginia Occidental, clásico feudo demócrata, que tras la muerte de Ted Kennedy ha pasado a manos de sus rivales, habiendo votado toda la vida demócrata desde que en la Gran Crisis del 29 alguien introdujo  metió en la cabeza de sus habitantes que  habían sido salvados del hambre por la ayuda del New Deal, y que todavía a comienzo de los años 80 fue uno de los pocos Estados que votaron contra Ronald Reagan para luego sostener con fuerza a Georges Bush Jr. y plantarse finalmente contra Obama en contra de la corriente. ¿Por qué el territorio más pobre del país ha girado en redondo abrazando inopinadamente la causa del bando que se supone menos favorable a sus intereses? Bueno, ésa es una pregunta que podría trasladarse a otros países, en Europa mismo, donde la crisis parece haber reforzado a los conservadores, acaso como consecuencia del descrédito general de los partidos considerados progresistas. En cambio, según  la tesis del argentino, el voto progre de vastos sectores judíos no obedece más que a cierto mimetismo de índole narcisista que podría concretarse en la constatación de que el judío americano piensa y vota como  esos europeos a los que, al menos vistos desde la lejanía, se les supone el logro de haber alcanzado el atractivo punto de equilibrio que representa un sistema capitalista domado por el estado del bienestar. Desde luego es un milagro que la democracia sobreviva más o menos incólume vapuleada de semejante manera por la opinión.

 

La fuerte corriente populista que gana terreno por doquier, incluyendo a España, ha de vérselas con estas veleidades que seguramente le ponen a huevo nuevas y eficaces estrategias. Por eso en el círculo de ZP se lee con atención a Ernesto Laclau, el brillante neoperonista (él no lo sabe) que defiende a Hugo Chávez en nombre de la democracia desde su alambicada teoría de la “razón populista”, y más desde que, echando cuentas, se han percatado de la posibilidad de que haya pobres que dispuestos a votar en dirección inesperada. Un voto es la cosa moral más resbaladiza que pasa por la mano del hombre.

15 Comentarios

  1. Pupulismo y clientelismo: no falla. ¿Cómo si no se hubieran mantenido esta caterva treinta años en el poder? Pero para lograrlo hace falta y pueblo inculto y eso se consigue sobre la base de la incultura pero incrementándola. Las autonomías tienen sus propios canales de tv por si la adormidera del Estado no fuera suficiente. Para ser tan temprano, me veo demasiadpo pesimista. Lo dejo para no empeorarlo.

  2. El voto es personalísimo y secreto. Daría uno de mis dedos meñiques, o los dos de los pies, por poder hacer de diablo cojuelo y levantar los tejados de poderosas mansiones, pisazos de superlujo, donde los grandes empresarios de Vandalucía introducen su voto en el sobrecillo verde. Por muy capitalistas que sean, por muy explotadores y bonvivants, más de milymuchos seguro que introducirán la papeleta del jodido capullo.

    ¿Quién ha medrado más que ellos en estos treinta años de régimen? ¿Quiénes ocupan los mejores reservados de los mejores restaurantes o cuentan por millardos sus dineritos? Son tan tan bien nacidos que doblan la cerviz agradecidos ante quienes llenan sus arcas.

    ¿El pueblo, dicen, quién es el pueblo? El pueblo somos nosotros. Y se quedan tan panchos. Se hermanan con los subsidiados y hasta se lo pueden creer. Eso sí, riendo a mandíbula batiente y con la panza bien llena.

  3. El voto es algo volatil, que obedece a motivos diversos, complejos, que pueden ir de lo más honorable a lo más absurdo, inconsecuente o venal. Pero, a falta de mejor sistema , la democracia por escrutinio general, es lo que hemos escogido.
    Me parece un sistema horrible, malísimo, por ejemplo me parece un disparate que mi voto valga igual que el voto de don José António, pero así es. Hay veces en que he votado presa de dudas, en que lo he hecho a regañadientes, otras sin ninguna ilusión, otras en que no he ido y son las que me dejan mejor sabor en boca. Creo no he votado una sola vez con entusiasmo y tranquilidad. Que generalmente el voto obedece a oscuras razones que nada tienen que ver con la razón, es evidente. pero , como los milagros, de las cajitas mágicas sale un resultado y generalmente , refleja los objetivos más o menos inconscientes del país. Lo que también explica que de repente lleguen democráticamente al poder dictadores.

  4. Pero el hecho no deja de ser curioso: los pobres votando a candidatos de la riqueza y al revés, los que más ganan apoyando mcon su voto a los “revolucionarios”. Sin olkvidar, naturalmente, la circunstancia americana, donde los gatos padeab sin excepción, por encima de ciertos tópicos. No me digan que Reagan no fue una sorpresa para el mundo progre, con su gestión más que aseada. No sigo con los ejemplos, pero habría mil, en ambos sentidos.

  5. Los ricachones votan Lucha Obrera porque así acallan su conciencia a poco coste, o quizás sea original y “haga bien” en ese mundillo…..y los pobres esperan dejar de serlo rápidamente, de ahí un voto “de derechas”.

  6. No creo que deba admitirse una interpretación como ésa que usted acaba de darnos, Madame, sino que la cosa es bastante más compleja, y por más que haya, en el fondo, algo de eso. Nuestras democracias están desatendiendo su salud, como viene advirtiéndose desde hace años, y en consecuencia el propio voto, que es su fundamento, o mejor, su instrumento, también está en cuestión. Claro que en esa materia hemos mejorado, según como se mire, porque tiempos hubo en que los votos se compraban con dinero contante y sonante. Ahora lo más que se hace es cautivarlos…

  7. Viejo tema: recordemos al príncipe Kropotkin, al adinerado Engels, a tantos… Hay, en efecto, algo, bastante de ejercicio de “buena conciencia” en la izquierda burguesa.Y bastante de contradictoria sublimaicón en el derechismo de la izquierda obrera. Sabemos que la primitiva Falange contó con una fuerte adhesión obrera, como todos los fascismos, por ejemplo. Pero el caso de los EEUU es más dificultoso aún, pues median otras variadas razones, raciales, territoriales, religiosas y demás. Un tema apasionante, desde luego, sobre el que merece la pena que reflexionemos más.

  8. Parece que la crisis ha llegado al teclado de don Yamayor. Cada día pierde una letra, más o menos.

    Sin saber sociología, pienso que en España, el voto es bastante visceral pero no tanto como la afición a un equipo de fútbol. Los españoles, muchas veces, votan en contra de en lugar de a favor de.
    Servidor de Vds. vota eligiendo a un administrador. Nunca a una ideología.

  9. No, no Ropón no s , en mí opinión así del todo.
    Sin querer hacer demagogía, creo que son muchos los votos que se compran en la España de hoy con otro tipo de dinero . En esos otros tiempos a que creo te refieres, iba un emisario del cacique de turno y te daba un duro, o lo que fuera, a uno para que votara su candidatura. Ahora se emplea un procedimiento más sutil. Te cautivan literalmente el voto con prebendas, subvenciones o incluso puestecito de trabajo facilón en cualquiera de las Administraciones porque si las elecciones las ganan los “otros”, tú vas a la calle, o no te subvencionan, ni expones tu obra , ni cantas en las fiestas y además pierdes la “visa”. Creo que esta es ,en nuestro caso, la ilógica del resbaladizo voto de muchos entre los que se encuntra también el de gente honesta pero cautiva.

  10. Oye verolupi, ¿Lo de Nico es por el pato de Mari Carmen y sus Muñecos? Supongo que ya habrás mojado tus varices en tu apestosa ría huervana y ahora toca mover los deditos. ¡Qué cruz! Otro mesías cenutrio para el blog. Espero que no seas muy llorona, damisela.

  11. No te procupes coquinro qu con tu enorme educación ciudadana ya me has echado de comentar este blog. ya me comunicaré de otra manera con gente menos cochina expresandose . No estoy yo para polemicas idiotas

  12. Lo sabía, un blandengue. Para tu información no pertenezco a este blog pero ninguno está libre de mi patente de corso cuando me aburro, incluido el tuyo. Puedes visitar a estos carcamales, muñeco, eres poca presa para mí. De camino le harás compañía a tu colega el gorrino chocho, que ya está mayor el pobre.

    En el fondo no soporto vuestra torpeza escribiendo, eso sí que es un insulto.

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